Pocas imágenes en la historia del cristianismo son tan universalmente reconocibles: un caballero a caballo, lanza en mano, venciendo a un dragón. Esa es la imagen de San Jorge, y detrás de ella hay mucho más que una leyenda.
Jorge fue un soldado romano de origen griego o capadocio, que vivió a finales del siglo III. Se dice que era tribuno del ejército del emperador Diocleciano. Cuando este ordenó la persecución de los cristianos, Jorge se negó a abjurar de su fe. Fue torturado y decapitado alrededor del año 303.
El dragón no es literal: es símbolo del mal, del paganismo, de todo aquello que amenaza a los inocentes. Jorge, como cristiano y soldado, lo enfrenta con valor.
Es patrono de Inglaterra, Cataluña, Aragón, Portugal, Georgia y decenas de otras naciones y ciudades. En Cataluña, el 23 de abril es Sant Jordi, una fiesta donde se regalan rosas y libros —una de las tradiciones más bellas de Europa.
Reflexión
El dragón que cada uno enfrenta tiene muchos nombres: el miedo, la injusticia, la duda, el pecado. San Jorge nos recuerda que la fe no es pasividad. Es también valentía. El cristiano no huye del dragón; lo confronta con la fuerza que viene de Dios.
🙏 Oración del día
San Jorge, intercede por todos los que hoy enfrentan batallas difíciles. Que tengamos el valor de defender la verdad, proteger a los vulnerables y mantenernos firmes en nuestra fe. Amén.
