Historia del rosario

El rosario de la Virgen María es una oración apreciada por los santos y recomendada por el Magisterio de la Iglesia. Se difundió en occidente, durante el segundo milenio, como sustitución popular de la Liturgia de las Horas.

En el siglo X, la Iglesia usaba el latín en la liturgia. En los monasterios, los monjes empleaban este idioma cuando, en el coro, recitaban o cantaban los 150 salmos del Salterio de David.

Pero los hermanos legos, que normalmente no sabían leer, y los laicos devotos, sustituían los salmos por 150 padrenuestros. Para llevar la cuenta solían usar una cuerda con nudos.

A comienzos del siglo XII, la primera parte del avemaría, (que estaba formada por el saludo del ángel y la bendición de Isabel) se convirtió en oración popular, y los 150 padrenuestros fueron sustituidos por 150 avemarías. A este conjunto de oraciones se le llamó Salterio mariano.

En la segunda mitad del siglo XIV, Enrique de Kalkar (1328-1408), cartujo de Colonia, dividió las 150 avemarías del Salterio mariano en 15 decenas e introdujo un padrenuestro al comienzo de cada una. Alrededor de 1410 Domingo de Prusia (1384-1460), cartujo de Tréveris, propuso un Salterio mariano reducido a 50 avemarías con un breve comentario bíblico, para cada una, después del nombre de Jesús.

Más tarde, el dominico Alano de Rupe (1428-1475) organizó los elementos del rosario provenientes de los cartujos: redujo a quince los misterios (uno para cada decena), y promovió la creación de cofradías para difundir el Salterio mariano (de 150 avemarías) que, en aquella época, comenzó a llamarse: Rosario de la bienaventurada Virgen María.

A finales del XV se empezó a conocer la segunda parte del avemaría: el Santa María, Madre de Dios. Esta súplica se fue formando poco a poco, y luego se unió al Dios te salve, María para formar una sola oración.

Con la reforma litúrgica de 1568 el avemaría se universalizó cuando se dispuso que, antes de comenzar el rezo de cada hora del Breviario, se dijese en silencio un padrenuestro y un avemaría.

En 1569 el papa san Pío V, en la bula Consueverunt Romani Pontifices, estableció la forma y estructura del rosario con estas palabras: “El rosario o salterio de la bienaventurada Virgen María es un modo piadosísimo de oración y petición a Dios, modo fácil al alcance de todos,que consiste en alabar a la santísima Virgen repitiendo el saludo angélico ciento cincuenta veces, tantas cuantas son los salmos del salterio de David, interponiendo entre cada decena la oración del Señor con determinadas meditaciones que ilustran toda la vida de nuestro Señor Jesucristo”. Después de esta definición del Magisterio, el rosario comenzó a rezarse de manera uniforme y experimentó una gran difusión.

En 1572 el mismo Papa, para recordar la victoria de los cristianos en la batalla de Lepanto (07-10-1571), conseguida mediante el rezo del rosario, estableció la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias el primer domingo de octubre. Más tarde, el papa Gregorio XIII le cambió el nombre a esta fiesta y la denominó de Nuestra Señora del Rosario. Después pasará a celebrarse el 7 de octubre y todo este mes se llamará del rosario.

En las apariciones de Lourdes (1858) y Fátima (1917) la Virgen rezó el rosario con los videntes, y esta devoción adquirió un nuevo impulso. Más tarde, el papa san Juan Pablo II, en su carta apostólica Rosarium Virginis Mariae (2002), añadió cinco nuevos misterios que llevan el nombre de luminosos. Esta reforma, la más significativa desde el siglo XVI, enriqueció el rezo del rosario, poniendo de relieve la vida pública de Jesús, desde el bautismo a la pasión, cuando anunciaba el evangelio del Reino.

El rosario, aunque se distingue por su carácter mariano, tiene como centro a Cristo. “En la sobriedad de sus partes, concentra en sí la profundidad de todo el mensaje evangélico, del cual es como un compendio” (RVM nº1). Está formado por misterios gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos, y usa como método repetir diez veces el avemaría en cada misterio.

El papa san Juan Pablo II exhortó a todos a rezar el rosario en familia, en grupos o individualmente. Su rezo exige un ritmo tranquilo para poder meditar la vida del Señor vista a través del corazón de María, su Madre. En él podemos incluir las penas y los gozos de la vida diaria. “La plegaria insistente a la Madre de Dios se apoya en la confianza de que su materna intercesión lo puede todo ante el corazón de su Hijo” (RVM nº16). Mediante el rezo del rosario el creyente obtiene gracias abundantes que pueden cambiar la vida de las personas, de las familias y de la sociedad.

En la historia de la Iglesia son muchos los Papas que han hablado del santo rosario y lo han promovido. Desde el Vaticano II hasta nosotros, han sobresalido en el rezo de esta oración: san Juan XXIII, san Pablo VI, san Juan Pablo II, Benedicto XVI y nuestro querido papa Francisco, que también lo reza todos los días y nos invita a rezarlo por las necesidades del mundo. P. César Ruiz (misionero comboniano)

Frases sobre el rosario

“Dichosas las familias que todos los días rezan el santo rosario; la Santísima Virgen les obtendrá gracias en vida, gracias en la hora de la muerte y gloria extraordinaria en la Patria Celestial”. (san Antonio Mª Claret)

“Sobre la devoción a la Virgen y el rezo del rosario se basa toda mi obra educativa. Preferiría renunciar a cualquier otra cosa, antes que al rosario”. (san Juan Bosco)

“El peor rosario es el que no se reza”. (san Juan XXIII)

“Amad a la Virgen y hacedla amar. Recitad siempre el rosario”. (san Pío de Pietrelcina)

“La Santísima Virgen, en estos últimos tiempos que estamos viviendo, ha dado una nueva eficacia al rezo del santo rosario. De tal manera que ahora no hay problema, por más difícil que sea… que no podamos resolver con el rezo del santo rosario”. (sor Lucia de Fátima)

“El rosario me ha acompañado en los momentos de alegría y en los de tribulación. A él he confiado tantas preocupaciones y en él siempre he encontrado consuelo”. (san Juan Pablo II)

“El rosario es la oración que acompaña siempre mi vida; también es la oración de los sencillos y de los santos… es la oración de mi corazón”. (papa Francisco)

El rosario, un tesoro que recuperar

El rosario honra a Dios y a la Santísima Virgen de un modo especial. Es tan simple que está al alcance de todos. Se puede rezar en la Iglesia, en la calle, en el coche, en la casa… y
a cualquier hora.
En el pasado, cuando la cristiandad estaba amenazada, el rezo del rosario fue empleado
con éxito. Hoy estamos ante nuevos desafíos; entre ellos la paz en el mundo y en las familias. ¿Por qué no volver a tomar en la mano las cuentas del rosario con la fe de aquellos que nos han precedido?

Oración del beato Bartolomé Longo

Oh rosario bendito de María, dulce cadena que nos une a Dios, vínculo de amor que nos une a los ángeles, torre de salvación contra los asaltos del infierno, puerto seguro en el común naufragio, no te dejaremos jamás. Tú serás nuestro consuelo en la hora de la agonía. Para ti el último beso de la vida que se apaga. Y elúltimo susurro de nuestros labios será tu suave nombre, oh Reina del Rosario, oh Madre nuestra querida, oh Refugio de los pecadores, oh Soberana consoladora de los tristes. Que seas bendita por doquier, hoy y siempre, en la tierra y en el cielo. Amén.

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

Un comentario en “Historia del rosario

  1. [image0.jpeg]

    Muchas gracias compa, mira, te comparto el mensaje de la Virgen en el aniversario de sus apariciones.
    Nos urge a rezar en familia y a proteger y defenderla. Sin duda son tiempos muy difíciles , hay q ser obedientes 🌷🩷

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