¿Qué es la verdadera libertad? – XXIII Domingo del tiempo ordinario

I. Experiencia de Vida

Hay una gran fábula sobre un lobo y un perro

Paseaba por el bosque un lobo hambriento, llevaba muchos días sin comer y se veía muy delgado. 

De pronto se encontró con un perro de buen aspecto, lleno de vida y robusto. El perro lo miró también y sintió lástima así que le ofreció:

“¿Quieres venir conmigo? Estaremos con mi amo, tendrás comida y te ayudará a recuperarte pero debes obedecer y mostrarle cariño, es simple.”

El lobo estaba desesperado y a primera vista parecía buen trato, así que comenzó a seguir al perro, pero cuando iban a mitad de camino el lobo se percató de unas heridas en el cuello del animal, lleno de curiosidad, le preguntó por ellas. El perro contestó:

“No es nada, sólo marcas de la correa con la que mi amo me amarra.”

El lobo intrigado y asustado preguntó: “¿Por qué te amarran?”

“Me amarran todos los días para que no vaya a hacerme daño.” Dijo el perro

Al oírlo el lobo se arrepintió de su decisión, le dijo al perro que se negaba a ello y que prefería morir de hambre en el bosque

Acto seguido salió huyendo hacía los árboles.

II. Mensaje

¿Qué es la libertad?

Según el Catecismo de la Iglesia Católica en su número 1731 nos explica:

La libertad es el poder, radicado en la razón y en la voluntad, de obrar o de no obrar, de hacer esto o aquello, de ejecutar así por sí mismo acciones deliberadas. 

Por el libre arbitrio cada uno dispone de sí mismo. 

La libertad es en el hombre una fuerza de crecimiento y de maduración en la verdad y la bondad. 

La libertad alcanza su perfección cuando está ordenada a Dios, nuestra bienaventuranza.

Lo anterior se complementa en los números siguientes (1732-1733)

  • Hasta que no llega a encontrarse definitivamente con su bien último que es Dios, la libertad implica la posibilidad de elegir entre el bien y el mal
  • En la medida en que el hombre hace más el bien, se va haciendo también más libre. 
  • No hay verdadera libertad sino en el servicio del bien y de la justicia. 
  • La elección de la desobediencia y del mal es un abuso de la libertad y conduce a la esclavitud del pecado 

¿Qué es al amor?

Nos dice el documento de la Iglesia: FAMILIARIS CONSORTIO, escrito por San Juan Pablo II, en su número 11:

  • Dios ha creado al hombre a su imagen y semejanza
    1. llamándolo a la existencia por amor, 
    2. lo ha llamado al mismo tiempo al amor.
  • El amor es la vocación fundamental e innata de todo ser humano

¿Cómo es el amor de Dios?

El 219 del Catecismo de la Iglesia Católica nos lo define:

  • El amor de Dios a Israel es comparado al amor de un padre a su hijo (cf. Os 11,1). 
  • Este amor es más fuerte que el amor de una madre a sus hijos (cf. Is 49,14-15). 
  • Dios ama a su pueblo más que un esposo a su amada (Is 62,4-5); 
  • Este amor vencerá incluso las peores infidelidades (cf. Ez 16; Os 11); 
  • Llegará hasta el don más precioso: «Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único»

Ama y haz lo que quieras

¿Quién dijo la frase Ama y haz lo que quieras? 

¿Qué significa amar y hacer lo que quieras? 

Esta gran frase de san Agustín es simple y a la vez profunda.

El tema fundamental de esta pregunta es una segunda pregunta ¿Qué es amar?

Santo Tomas de Aquino define amar como: Desear el bien del otro, como el otro.

III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación

El texto de la primera lectura, del libro del profeta Ezequiel (Ezequiel 33, 7-9) es bastante simple, sin quitarle una gran profundidad y un mensaje que Jesús explicará con amplitud en el Evangelio, nuestro carácter de profetas.

El Profeta se caracteriza por 3 funciones fundamentales: 

  1. Anunciar, 
  2. Denunciar y 
  3. Proyectar

Hoy solo nos enfocaremos en la característica de la denuncia.

El texto, como casi todos los textos bíblicos tiene 3 sentidos como lo explica el CIC en el número 117:

  1. El de Jesucristo,
  2. El personal,
  3. El del projimo.

Cuando el texto le habla al hijo de hombre claramente está haciendo una alegoría a Jesús, quien es el centinela de la casa de Israel; sin embargo la guia que da Ezequiel, no solo es para Jesús, es para nosotros, y no para consumo personal, sino para que llevemos esa acción a los demás, al prójimo.

¿Cuántas veces dejo de llamar la atención por miedo al qué dirán?

El texto de Ezequiel es rudo: Dios nos pedirá cuentas de la vida de aquellos que no amonestamos.

¿A que debería llevar la amonestación?

Al crecimiento y maduración en la verdad y la bondad. 

Al servicio del bien y de la justicia. 

Sobre el modo de amonestar nos explicara San Pablo, en la segunda lectura, y Jesús en el Evangelio.

El Salmo de este domingo es el Salmo 94 (95) es uno de mis favoritos y me recuerda mucho mi etapa de la preparatoria donde leía casi diario la liturgia de las horas.

Me quiero quedar con una sola frase del Salmo: No endurezcan su corazón.

Mi Esposa me dice muy a menudo, a nadie nos gusta que nos muestren nuestros errores: cierto. Si me llama la atención, ya sea mi Mamá, mi jefe, mi Esposa, o el policía en la calle, típicamente mi reacción es la negación del regaño, y la búsqueda de excusas para no aceptar la amonestación, sólo con humildad, y silencio podemos recibir correctamente las amonestaciones.

¿Cómo saber si mi corazón está endurecido? Si no recibo amonestaciones o no acepto amonestaciones, mi corazón es tan duro que los demás no querrán amonestar y yo no aceptaré ninguna amonestación; Pero ¿Cómo puedo crecer y madurar en la verdad y la bondad si no soy corregido? 

La segunda lectura de la carta de San Pablo a los Romanos (Romanos 13:8-10), nos habla de 2 verdades del Cristiano:

  1. Amor, y
  2. Libertad.

Permítanme crear un silogismo del amor y de la libertad

  • El mal que más molesta no es un desastre natural sino el moral: El mal uso de la libertad.
  • Luego entonces ¿Dios debería quitarnos la libertad?
  • La salvación consiste en el amor.
  • El amor es un acto de la libertad.
  • La libertad no puede ser abusada.
  • Si Dios nos quita la libertad… nos quitaría el amor.

Por eso San Pablo resume que los mandamientos se resumen en el amor, y es por eso que San Agustín nos dijo la frase de: Ama y haz lo que quieras.

¿Quieres cumplir a plenitud el plan de Dios? Ama

Al atardecer de la vida, seremos examinados en el amor. San Juan de la Cruz

Finalmente el evangelio de San Mateo (Mateo 18: 15-20) nos habla de una metodología que Jesús nos deja sobre como es la corrección y el amor al prójimo.

Esta metodología tiene 3 pasos y 2 dimensiones, y son prácticas que deberíamos llevar en familia, en las relaciones interpersonales, sociales y laborales.

  1. Amonestación personal.
  2. Amonestación con 1 o 2 testigos.
  3. Amonestación ante la comunidad.

Las 2 dimensiones

  1. Yo como amonestador.
  2. Yo como amonestado.

Me voy a enfocar en la segunda dimensión, ¿Cómo busco ser corregido? Soy tan bueno y tan perfecto que no requiero dirección, correción, apoyo, auxilio, o guia? ¿Soy tan soberbio que creo que yo solo me puedo auto corregir y auto regular? ¿Cuándo fue la última vez que me confesé?

Si mi dimensión como amonestado y como una persona que acepta las amonestaciones no es plena, la amonestación que yo puedo hacer a mi prójimo, no tendrá la misma validez.

Antes de atreverte a llamar la atención a alguien, revisa si tú aceptaste la última llamada de atención que recibiste.

Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. (Mateo 7:5)

IV. Oración

“Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos”. 

San Agustín de Hipona.

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Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida;

Cuando tenga sed, dame alguien que precise agua;

Cuando sienta frío, dame alguien que necesite calor.

Cuando sufra, dame alguien que necesita consuelo;

Cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz del otro;

Cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado.

Cuando no tenga tiempo, dame alguien que precise de mis minutos;

Cuando sufra humillación, dame ocasión para elogiar a alguien; Cuando esté desanimado, dame alguien para darle nuevos ánimos.

Cuando quiera que los otros me comprendan, dame alguien que necesite de mi comprensión;

Cuando sienta necesidad de que cuiden de mí, dame alguien a quien pueda atender;

Cuando piense en mí mismo, vuelve mi atención hacia otra persona.

Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos;

Dales, a través de nuestras manos, no sólo el pan de cada día, también nuestro amor misericordioso, imagen del tuyo.

Amén

Madre Teresa de Calcuta

V. Compromiso

Reflexión:

  • ¿Pongo mi libertad al servicio del bien y de la justicia?
  • ¿Busco con mi libertad, madurar en la verdad y la bondad?

Acción:

  • Buscar conectar mi libertad con el plan de Dios, el plan del amor.

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

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