Dios es amor – La Santísima Trinidad

I. Experiencia de Vida

En muchas ocasiones he descrito que el concepto completo de amar no lo entendemos hasta ser Papás.

¿Por qué? ¿Dónde queda el amor de pareja o el amor que le damos a nuestros Padres?

Cuando amamos a nuestros hijos, particularmente en los primeros años de su vida, no recibimos nada a cambio, no recibimos de ellos nada, todo lo que les damos, lo damos sin esperar nada a cambio.

Cuando nos creó a su Imagen y Semejanza (Imago Dei) buscaba que siguieramos su ejemplo, es por eso que el rol de los Padres es tan importante en la religión.

En una investigación publicada en el Pew Research se describe:

Las investigaciones sugieren que los padres tienen un gran impacto en los comportamientos religiosos de sus hijos.

¿Qué pasa con las creencias religiosas? 

¿Los adolescentes y sus padres también tienden a estar alineados en ese frente? 

Para la mayoría de las familias, la respuesta parece ser sí. 

Aproximadamente la mitad de los padres encuestados dicen que sus hijos adolescentes tienen «todas las mismas» creencias religiosas que ellos, y otros 4 de cada 10 padres dicen que sus hijos adolescentes tienen «algunas» de las mismas creencias religiosas que ellos.

¿Los adolescentes están de acuerdo con esto? 

De hecho, aproximadamente la mitad de los adolescentes de 13 a 17 años dicen que sus padres tienen las mismas creencias religiosas que ellos. 

Y, entre los adolescentes cuyo padre que respondió dice que todos tienen las mismas creencias religiosas, el 76 % da la misma respuesta. 

Sin embargo, análisis adicionales muestran que entre los adolescentes que dicen tener al menos algunas creencias religiosas diferentes a las de sus padres, un tercio informa que sus padres no saben que sus creencias religiosas son diferentes. 

Y aunque aproximadamente la mitad de los adolescentes dicen que tienen al menos algunas creencias religiosas que difieren de las de sus padres, solo el 9 % informa que tener creencias religiosas diferentes genera conflictos en su familia.

Solo el 8% de los adolescentes cuyas creencias religiosas difieren de las de sus padres informan que son más religiosos que sus padres.

Los padres que asisten regularmente a los servicios de adoración son particularmente propensos a decir que las creencias religiosas de sus hijos adolescentes son similares a las suyas. 

Alrededor de dos tercios de los padres que asisten a los servicios religiosos una o dos veces al mes o con más frecuencia (65 %) dicen que sus hijos adolescentes tienen las mismas creencias religiosas que ellos. 

En comparación, menos de la mitad de los padres que asisten algunas veces al año o con menos frecuencia (44 %) informan que sus hijos adolescentes tienen las mismas creencias religiosas que ellos. Un patrón similar surge entre los padres en función de la importancia de la religión en sus vidas; aquellos que dicen que la religión es muy importante para ellos son más propensos a informar que ellos y sus hijos adolescentes comparten las mismas creencias.

Si los padres perciben que las creencias religiosas de sus hijos adolescentes son similares a las suyas también varía según el estado civil. 

El 54 % de los padres casados y que cohabitan dicen que su hijo adolescente comparte todas sus creencias religiosas, en comparación con el 44 % de los padres solteros.

Los padres de adolescentes en grados superiores son menos propensos que los de adolescentes más jóvenes a decir que comparten las mismas creencias. 

El 55% de los padres con hijos adolescentes en el grado 10 o menos informan que sus hijos adolescentes tienen las mismas creencias religiosas, menos padres con hijos adolescentes en los grados 11 y 12 (47 %) dicen lo mismo.

¿A dónde nos lleva esto? ¿Están viendo nuestros hijos nuestra religión como un actuar o solo como un creer?

Si los hijos ven que nuestra religión es sólo de ideas por naturaleza ellos dirán que están más evolucionados y nuestras ideas son anticuadas.

Nuestra obligación, a ejemplo del Padre, es hacer de nuestros hijos, personas que actúan, que hacen, no solo que dicen y piensan. 

Si Dios es amor y su amor lo vemos en claridad en la cruz, ¿Por qué pensamos que nuestra exigencia debe ser menor?

II. Mensaje

El número 2392 del Catecismo de la Iglesia Católica nos dice:

El amor es la vocación fundamental e innata de todo ser humano

Muchas religiones y filosofías profesan que Dios ama, y que el amor es uno de sus atributos o características.

Sólo el cristianismo hace la revolucionaria afirmación de que Dios ES Amor.

Eso significa que dentro de la unidad de Dios, debe existir una dinámica de: 

  • Alguien que Ama, 
  • Alguien que es Amado, y 
  • El producto de dicho Amor.

Esta es la base de la Trinidad el Padre que Ama, el Hijo que es Amado y el Espíritu Santo que es el producto de dicho amor.

Es en la encarnación y por la encarnación que podemos no solo entender, sino visualizar este amor.

En la Biblia leemos en los Evangelios las siguientes frases de Jesús:

  • “Han oído que se dijo, pero yo les digo…”
  • La Torah era enseñada por los Rabinos que venían desde Moisés quien recibió la Torah de Dios.
  • “Este habla con Autoridad”
  • Ese hombre hablaba con una autoridad divina.
  • “El cielo y la tierra pasarán, pero Mis palabras no pasarán nunca”
  • Si yo viniera y les dijera: El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán nunca, ¿Cómo reaccionaría? 

¿Quién podría decir esas palabras coherentemente?

III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación

Voy a tomar únicamente un extracto de la primera lectura (Éxodo 34, 4-6.8-9) en particular el sexto versículo, que nos da 5 características de Dios:

  1. Dios es compasivo,
  2. Dios es clemente
  3. Dios es paciente
  4. Dios es misericordioso, y
  5. Dios es fiel

Si Dios nos creó a su Imagen y Semejanza, ¿Yo soy compasivo, clemente, paciente, misericordioso y fiel?

En la segunda lectura, San Pablo (2 Corintios 13, 11-13) nos da la metodología para encontranos con el Dios del amor de la paz:

  1. Ser alegres,
  2. Trabajar por la perfección,
  3. Animarnos mutuamente,
  4. Vivir en paz, y
  5. Vivir en armonía,

Estas son características que nos llevan a Dios, por que son características propias del Dios Trinitario. 

Finalmente en el Evangelio de San Juan (Juan 3, 16-18) se nos plantean 4 puntos:

  1. Dios nos ama tanto, que nos da lo mejor que tiene: Su Hijo.
  2. Dios quiere que nos salvemos, por eso nos da a su Hijo.
  3. El cree en Jesús se salvará.
  4. El que no cree en Jesús se condenará.

Lo anterior me lleva a 2 reflexiones:

  1. ¿Qué debo hacer para salvarme? Creer en Jesús, más dicha creencia debe involucrar conocimiento y acción, Fe y Razón, teoría y práctica.
  2. Nuestra religión no nos pide creer en algo, nos pide creer en alguien.
    1. Las cosas son finitas, las personas (y en particular Jesús) son infinitas.

IV. Oración

Querido Dios, Uno y Trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo, Santísima Trinidad en quien creo, y también a quien espero, te amo con todo mi corazón y con todas mis fuerzas.

Te ruego humildemente tu protección y ayuda. Ven en mi auxilio en este momento y ayúdame en esta dificultad.

Padre, hijo y Espíritu Santo, por favor bendíceme, porque necesito tu protección y tu ayuda poderosa en esta prueba. Te pido, muy respetuosamente, y postrado ante tu presencia, que el enemigo que conspira contra mí, lo puedas vencer.

Protégeme de todo mal y de todo peligro que me esté acechando. Que los ojos del maligno no puedan verme, ni que sus oídos puedan escucharme. Que sus manos no puedan alcanzarme para hacerme algún daño, y que solo con invocarte y decir en alto tu Santo Nombre, oh Santísima Trinidad, todos mis enemigos sean derribados a mis pies.

Amén

V. Compromiso

Reflexión:

  • ¿Cuál es el plan de Dios Padre para mi?,
  • ¿Estoy cumpliento el plan de Dios Padre, como lo hizo Jesús?,
  • ¿Estoy siendo perseverante en el plan de Dios, de acuerdo al Espíritu Santo?

Acción:

  • Buscar la forma en que cada persona de la Santísima Trinidad se expresa en mi vida.

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

Un comentario en “Dios es amor – La Santísima Trinidad

  1. Como siempre, al reflexionar sobre esta catequesis llego a 2 conclusiones:
    Dios está actuando a través de Juan Carlos.
    Dios-amor espera que yo actúe como El

    Me gusta

Replica a Guadalupe Cancelar la respuesta