¿Con qué tentación te alejas de Dios? – I Domingo de Cuaresma

I. Experiencia de Vida

Un día, el gran maestro le dijo a sus discípulos:

– Escúchenme un momento, quería pedirles una cosa… Soy viejo ya y es su deber ayudarme a sobrevivir de la mejor manera posible. No tengo dinero, y lo necesito.

– Pero maestro- dijo entonces uno de los discípulos- Con lo poco generosos que son aquí… ¿Cómo conseguiremos reunir el dinero?

– Sí, ya sé que la forma más natural de conseguir el dinero es pidiéndolo, pero hay otra forma… ¡cogiéndolo! En realidad, es algo que nos corresponde tener, ¿no es así? Una especie de paga por nuestros servicios… Lo que pasa es que yo soy mayor y no puedo hacerlo, pero ustedes son jóvenes y no les costará tanto. No es muy difícil, solo tienen que escoger a algún hombre rico y quitarle su bolsa en algún lugar en donde nadie los vea. Eso sí, sin hacerle daño…

Al principio todos se quedaron un tanto sorprendidos de que su maestro les pidiera robar, pero al cabo de un rato, la mayoría de los discípulos estaba conforme con la petición:

– Claro, maestro, por ti haremos todo lo que haga falta. Iremos por el dinero.

Sin embargo, uno de los discípulos se mantenía en silencio. El maestro, al darse cuenta, preguntó:

– Todos tus compañeros son muy valientes y han decidido ayudarme con el plan. Pero tú sin embargo, tú no dices nada. ¿Por qué?

– Lo siento, maestro. Si no dije nada es porque veo el plan inviable…

– ¿Inviable?

– Sí, maestro. Tú mismo dijiste que escogiéramos un lugar en donde nadie nos viera robar… pero no existe tal lugar. En cualquier lugar en donde yo esté mi Yo me verá robar. Preferiría mendigar que permitir a que mi Yo vea que hago algo con lo que no estoy de acuerdo.

El maestro entonces sonrió y dijo muy contento:

– ¡Qué alegría! Me enorgullece comprobar que al menos uno de mis discípulos lo ha entendido todo…

Para los Cristianos, el Yo, se llama conciencia y de acuerdo al Catecismo de la Iglesia Católica 1795 y el documento GAUDIUM ET SPES número 16: “La conciencia es el núcleo más secreto y el sagrario del hombre, en el que está solo con Dios, cuya voz resuena en lo más íntimo de ella

II. Mensaje

Las tentaciones son parte del ser humano, la llamada concupiscencia o ambición por las cosas terrenas.

El que Cristo fuera tentado nos confirma que no era solo 100% Dios, sino que además es 100% hombre.

La Antífona de Entrada nos presenta un modelo de vida Cristiana, está tomada del Salmo 91 (90)

  1. Me invocará. El Cristiano busca ayuda de manera formal de parte de Dios
  2. Lo escucharé. Cuando buscamos a Dios, Él nos escucha
  3. Lo libraré. Cuando el centro de nuestra vida es Dios, nos liberamos de las ataduras de este mundo.
  4. Lo glorificaré. Cuando buscamos a Dios, somos reconocidos por Él y nos eleva a nuestra máxima versión.
  5. Prolongará su vida. El Cristiano está llamado a la eternidad, aquellos que invocan a Dios constantemente, tendrán vida eterna.

Por otro lado la Oración Colecta de este domingo nos plantea 2 objetivos de esta Cuaresma:

  1. Progresar en el conocimiento de Cristo
  2. Traducir, dicho conocimiento, en una conducta irreprochable

Estos dos puntos se traducen en 2 cuestionamientos importantes

  1. ¿Qué proyecto de estudio de Cristo tienes planeado para esta Cuaresma?
  2. ¿Qué conductas cambiarías en esta Cuaresma?

III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación

La primera lectura de este domingo está tomada del libro del Deuteronomio, este libro busca reforzar la lealtad y el apego a la ley, escrito por Moisés.

Fijémonos como la lectura se conecta con lo que vimos en el Mensaje

  • Cuando vamos, buscamos, clamamos a Dios: “Entonces clamamos al Señor, Dios de nuestros padres”.
  • Él nos escucha: “El Señor escuchó nuestra voz” 
  • Nos libera: “El Señor nos sacó de Egipto”
  • Nos glorifica: “Nos trajo a este a este país y nos dios esta tierra que mana leche y miel”

En el final de la lectura, implícitamente, nos muestra una dicotomía muy parecida a la que veremos en el Evangelio:

  1. Las primicias de la tierra son para ofrecerse, no para adorarse.
  2. El Señor es ante quien debemos postrarnos y adorar, y a quien debemos ofrecer todos los bienes terrenales.

El Salmo de este domingo, está tomado del Salmo 91 (90) es un texto hermoso, que el mismo Satanás usará para tentar a Cristo.

La primera estrofa nos marca una metodología del Cristiano:

Tú que vives al amparo del Altísimo,

y descansas a la sombra del Todopoderoso,

dí al Señor: “Tú eres mi refugio y fortaleza;

tú eres mi Dios y en ti confío”.

Si tu vida está centrada en Dios, y tu confianza está puesta en Él, entonces, no dejes de decirlo.

El demonio aislará partes de la segunda y tercera estrofa, sin explicar o poner como antecedente que el refugio, la fortaleza está en Dios.

Para explicar esto, hagamos un juego de palabras.

  • No es lo mismo que yo reciba algo de Dios, y me mantenga alejado de Él; a que yo esté en Dios y por lo tanto lo obtenga.
  • La rama de árbol recibe del árbol, porque está pegada al árbol.
  • No es lo mismo tener un vaso de agua, que yo tomo cuando quiero y bebo lo que yo quiero, a estar sumergido en una alberca, donde estoy en el agua.
  • No recibimos de Cristo, recibimos por, con y en Cristo. 
    • No es un tema de recibir de forma estática, involucra saber la fuente (por) con quién (con) y saber en quien (en)

¿Tengo momentos de Dios o mi vida está en Dios?

La segunda lectura está tomada de la carta de San Pablo a los Romanos, y nos lleva por 2 caminos 

  1. La boca, y
  2. El corazón.

Nosotros, los Cristianos, debemos proclamar, con nuestra boca, que Cristo es nuestro salvador, y tener la Fe, la relación, la intimidad para que nuestro corazón sea de Cristo.

¿Cuándo fue la última vez que proclamaste que Jesús es tu salvador?

¿Cada cuanto tu corazón está sincronizado con el de Jesús?

Si hoy fuéramos juzgados por lo que sale de nuestra boca y lo que vive en nuestro corazón ¿Alcanzamos la salvación?

Aquí es donde el texto se conecta perfectamente con la Antífona de Entrada y con el Salmo: Todo el que invoque al Señor como a su Dios, será salvado por él.

La solución que plantea San Pablo no es Obras contra Fe; no es un poquito de boca, pero nada de corazón, un poco de corazón, un poco de boca, el punto fundamental de San Pablo es: Dios o nada, Dios o no Dios, sí o no a la propuesta de matrimonio de Dios. No estás medio casado. Es todo o nada. Y la consecuencia natural del matrimonio es el embarazo. No puedes estar medio embarazada. Si estás embarazada, tienes una nueva vida dentro de ti, una vida que no es sólo suya. 

La pregunta: ¿Invocas o no invocas a Dios?

El Evangelio de este Domingo, es profundísimo, como nos marca el Catecismo de la iglesia Católica en sus números 115 al 117, debemos de leer en el texto a Cristo, y también debemos de vernos a nosotros mismos en el texto.

A diferencia de otros textos Evangélicos, nadie fue testigo de estas tentaciones, por lo que el propio Cristo debió relatar las tentaciones a sus discípulos, una prueba de Fe de nuestra parte.

Santo Tomás de Aquino, nos marca que hay 4 sustitutos de Dios:

  1. Honor,
  2. Poder,
  3. Placer, y
  4. Dinero.

Las tentaciones que Cristo sufrió son (en el orden que nos los narra San Lucas): Placer, Poder y Honor.

Una de las claves para poder entender como venció Jesús estas tentaciones está al inicio de la lectura: Jesús fue conducido por el mismo Espíritu al desierto.

Jesús entiende que no será basado en su pura humanidad que podrá vencer al demonio, eso es imposible, pero si es posible vencerlo en su Divinidad, por eso se deja conducir por el Espíritu Santo

¿Te dejas conducir por el Espíritu Santo o te conduces por tu ego, tu sabiduría y tu capacidad?

Si Cristo hubiera sido un profeta más, o un filósofo más, hubiera caído en las tentaciones, pero nos demuestra que podemos vencer las tentaciones en la medida que unimos nuestra boca y nuestro corazón al de Dios.

No nos salvamos de lo que recibimos de Cristo, nos salvaremos por Cristo, con Cristo, y en Cristo.

IV. Oración

Señor Jesús, quiero confiar en ti, en la fuerza que me viene de la oración, mira que el Diablo me tienta constantemente así como a ti te tentó en el desierto, te ruego Señor que me des la fuerza de tu Espíritu Santo para salir victorioso de toda tentación.

Reconozco que soy débil, el tener, el placer, el honor, el dinero y el poder se me presentan siempre muy atractivos, sin ti no puedo vencerlos, dame por favor señor la Gracia de vivir en ti, de adorarte a ti y de permanecer en ti.

Señor te bendigo porque tu palabra es viva y eficaz, te bendigo Señor porque Tú has vencido al tentador en todo momento y en Ti yo soy victorioso, Gracias por el Gran amor que me tienes.

Gracias Señor porque me acompañas en el camino, y tu espíritu me conduce y fortalece, gracias por que me das las palabras para defenderme de mis enemigos, 

Gracias por Amarme, 

Gracias por ser mi refugio y mi fortaleza, 

Gracias por ser mi Dios.

Amen.

V. Compromiso

Reflexión: 

  • ¿Tengo momentos de Dios o mi vida está en Dios?
  • ¿Cuándo fue la última vez que proclamaste que Jesús es tu salvador?
  • ¿Cada cuanto tu corazón está sincronizado con el de Jesús?
  • ¿Qué proyecto de estudio de Cristo tienes planeado para esta Cuaresma?
  • ¿Qué conductas cambiarías en esta Cuaresma?
  • ¿Te dejas conducir por el Espíritu Santo o te conduces por tu ego, tu sabiduría y tu capacidad?

Acción: 

  • Proclamar todos los días: Jesús es mi salvador.
  • Ante la tentación, sincronizar nuestra boca y nuestro corazón con el de Jesús en el desierto.

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

Un comentario en “¿Con qué tentación te alejas de Dios? – I Domingo de Cuaresma

Replica a Guadalupe Cancelar la respuesta