I. Experiencia de Vida
Cuando estaba en la secundaria, preparatoria y parte de la universidad, jugaba al basketball.
Una de las partes importantes para entender el basketball es el pivote, o pivoteo.
El pivote en baloncesto consiste en un movimiento del cuerpo sobre un pie (pie de pivote). El movimiento puede ser en cualquier sentido siempre y cuando se mantenga el pie de pivote sobre el suelo. La función del pivote es múltiple ya que se utiliza para crear un espacio para tirar, pasar o botar.
Este movimiento siempre me pareció importante, ya que sabiéndolo hacer bien, generas el tiempo y el espacio para tu equipo.
En la vida todos tenemos un pivote, un algo que nos sostiene, algo que no se mueve, algo que está en lo más alto de nuestra escala de valores.
¿Cuál es el pivote de tu vida?
Mi hijo de 2 años es muy fan de los Minions, y me gusta mucho en la introducción de la película, que el narrador, dice que ellos siempre están buscando a un jefe (Boss) que les dé motivos para vivir. En nuestro siglo XXI, creemos que eso es anticuado, que es más importante buscarse a sí mismo, pero en el fondo, todos somos Minions, todos estamos en búsqueda de nuestro nuevo jefe, y ese puede ser el Dinero, el Poder, el Placer o el Honor, o puedes haber tomado el camino menos común y poner a Dios, como tu jefe.
¿Quién es el jefe que te da motivos para vivir?
II. Mensaje
La oración colecta de este domingo se puede dividir en 4 partes y es el resumen de nuestra liturgia:
- Amar lo que manda Dios. Eso involucra que tus deseos y tus planes pasen a segundo término.
- Desear lo que Dios nos promete. Poner de nuestra parte todo lo que se pueda para buscar las promesas que Dios no ha realizado en toda la historia de la salvación.
- En medio de la inestabilidad del mundo. Sabemos que este mundo es inestable, por lo que el pivote de nuestras vidas, no puede estar en este mundo, debemos buscar terreno estable, y ese solo está en Dios.
- Anclar firmemente nuestros corazones donde se halla la verdadera felicidad. El fin último que Dios planeó para el hombre es que fuera feliz, el tema es que en el camino, preferimos nuestro propio plan y nuestro propio,pensando que sabemos mejor que Dios, lo que nos hace felices… error. Si quieres la verdadera felicidad, Cristo es el Camino y es el Destino, es el Alfa que nos guía y es el Omega que nos protege la retaguardia.
III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación
La reflexión que hace Josué en la primera lectura, es fundamental: Si no les agrada servir al Señor, digan aquí y ahora a quién quieren servir.
Al Poder, al Honor, al Dinero, al Placer o a Dios, no hay más opciones.
Remata Josué con algo fundamental, una frase de Padre de Familia responsable y respetado y honrado por sus hijos, El habla por toda su familia, sabiendo que su responsabilidad es la Familia, y que ellos respaldan al Padre de Familia.
Es el Padre el responsable de la Fe de la familia, esa su responsabilidad.
El día de ayer mi hermano me compartió estos datos que me dejaron reflexionando y pensando en el papel que tenemos los Papas, en la imitación de Josué:
- Si ambos Padres, Mamá y Papá van a Misa regularmente
- 33% de sus hijos, irán a Misa de forma regular
- 41% de sus hijos, irán a Misa de forma irregular
- 25% de sus hijos, no irán a Misa
- Si el Papá es irregular y la Mamá regular
- 3% de sus hijos, irán a Misa de forma regular
- 59% de sus hijos, irán a Misa de forma irregular
- 38% de sus hijos, no irán a Misa
- Si el Papá no es practicante y la Mamá va a Misa de forma regular
- 2% de sus hijos, irán a Misa de forma regular
- 37% de sus hijos, irán a Misa de forma irregular
- Más del 60% se alejaran de la Iglesia por completo
- Si el Papá es regular y la Mamá es irregular o no practicante
- De 33 a 38% irán a Misa, si la Mamá es irregular
- 44% irán a Misa, si la Mamá es no practicante
- Como si la lealtad al compromiso del padre creciera en proporción a la laxitud de la madre
Me sorprendió este texto de J.P. Moreland: “Si eres ateo, te apuesto una cena de bistec a que has tenido problemas de autoridad con una figura paterna.”
¿Tenemos claro el rol que tenemos los Papás en la Fe de nuestros hijos?
Del Salmo de este Domingo 33 (34), tomaré únicamente el versículo 1 y parte del 2:
Bendeciré al Señor en todo tiempo;
Continuamente estará Su alabanza en mi boca.
En el Señor se gloriará mi alma;
Salmos 34
- ¿Que involucra bendecir al Señor en todo momento? Involucra hacer de tu vida un continuo momento Santo, y ¿qué es un momento Santo? Un momento Santo es aquel en el que estás siendo la persona que Dios te destino para que fueras cuando te creo.
- ¿Cómo pongo una alabanza a Dios en mi boca? Según la RAE, alabar significa: Manifestar el aprecio o la admiración por algo o por alguien, poniendo de relieve sus cualidades o méritos. ¿Cada cuanto admiras o aprecias a Dios?
- Finalmente, ¿mi alma se llena de gloria en mi mismo o en Dios? De nuevo usando la RAE; El glorificar involucra que algo es digno de honor y alabanza. Si Dios es mi base, mi pivote, mi fundamento, mi vida debe estar centrada en dar honor y alabanza a Dios.
- No es suficiente lo anterior… entonces, solo experimenta, y “Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor!!!”
En la segunda lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Efesios, tomamos una lectura usada en muchas ocasiones en las bodas, (tenemos un misal de boda a su disposición).
El texto inicia con el ejemplo, con la base, con la medida con lo que todo debe ser medido: “Vivan amando como Cristo, que nos amó“, diría San Agustín: “Ama y haz lo que quieras”, ese amor del que habla San Agustín está puesto en la medida no del hombre, que entiende amor en muchas ocasiones como egoísmo compartido, NO. El amor de Dios es perfectamente explicado por Santo Tomas de Aquino: “Amar es desear el bien del otro, como el otro”, y Dios no solo nos ama de esa forma, Él es amor, Él es el acto de darse a nosotros buscando lo mejor de nosotros.
Dicho lo anterior, nos pone San Pablo una buena zarandeada a los Esposos, nos da a cada uno nuestro lugar. y sobre esto hay 3 ideas fundamentales a resaltar
- La sumisión de la mujer al hombre no es desde la visión humana de someter, subyugar, maltratar, sino desde la visión divina del ejemplo de Cristo que se somete al plan divino y entrega su vida. Es la sumisión de la Santísima Virgen María en seguir los sueños de San José, y con ello salvar al niño
- En semanas pasadas escuchaba una gran explicación de la creación del hombre y la mujer del Padre Mike Schmitz, donde comentaba que Dios había tomado una costilla del hombre para mostrar que la mujer no estaba creada para ir ni delante, ni detrás, sino a un lado del hombre, lado a lado. Ese es el plan de Dios.
- Los esposos, estamos llamados a entregarnos a nuestras esposas y buscar su Santificación. Porque si el fundamento, el Pivote, el anclaje de nuestra felicidad está en el plan divino, nuestra misión de esposos, no debe ser otra que encaminar a nuestra familia a Dios.
Finalmente, en el Evangelio de este domingo, llegamos hoy al final del 6° capítulo del Evangelio de Juan. Los últimos domingos (interrumpidos por la bellísima fiesta de la Asunción de la Virgen) hemos leído casi todo este capítulo, que es la explicación de San Juan de lo que es la Eucaristía.
El texto inicia violento, sin espacio a interpretaciones: “Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida” Jesús no deja un solo espacio para que digamos, esto es una parábola, un símbolo, un juego de palabras, NO.
Si Jesús quería hacer un ejemplo, no habrían causado en sus discípulos el efecto que realizó. Si Jesús quería hacer una alegoría del tipo: Este pan es un símbolo de mi cuerpo, ¿por qué habría una reacción tan fuerte? por eso muchos de sus discípulos se retiran, aquí no estamos hablando de Sacerdotes, Saduceos, Levitas, Ancianos, Jueces, o Escribas (como los que reunió Josué) sino de sus más cercanos seguidores, que dicen: “¡Es duro este lenguaje! ¿Quién puede escucharlo?”.
Jesús podría haber revisado y cambiado sus palabras, más, no hace nada al respecto.
Y entonces San Pedro, como ejemplo de lo que debemos ser la Iglesia contesta a la pregunta de Jesús: “¿Acaso también ustedes quieren irse?”, Es la misma pregunta de Josué en la primera lectura, con una respuesta bellísima de San Pedro: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna”
San Pedro declara en nombre de la Iglesia, que el centro de la vida, el centro de todo lo que somos es Cristo, que nuestra felicidad debe estar anclada solo en Cristo.
IV. Oración
Existe una canción que siempre me ha parecido hermosa, sobre la respuesta de San Pedro a la pregunta de Jesús, si quieres escucharla esta en youtube, y hoy la usaré para nuestra oración.
Señor a quien iremos
tu tienes palabras de vida
nosotros hemos creído
que tu eres el hijo de Dios
Soy el Pan que os da la vida eterna
el que viene a mí no tendrá hambre
el que viene que viene a mí no tendrá sed
así ha hablado Jesús
No busquéis alimento que perece
sino aquel que perdura eternamente
el que ofrece el hijo del hombre
que el el Padre os ha enviado
El que viene al banquete de mi Reino
en mi vive y yo vivo en El
brotará en él la vida eterna
y lo resucitaré
Amén
V. Compromiso
Reflexión:
- ¿En qué está anclada tu felicidad?
- ¿Cuál es el pivote de tu vida?
- Aquí y ahora ¿a quién quieres servir?
Acción:
- Para los esposos, hacer un examen de conciencia en conjunto, ¿Qué tanto estamos cumpliendo con lo que San Pablo nos pide en la carta a los Efesios?
- Para los que son Papás, poner acciones específicas para ser el líder religioso en nuestra casa.
- Para cualquier laico, frente a la cruz, decirle a Jesús: ¡Tú eres mi verdadera felicidad!

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