Jesús venció a la muerte y obtuvo para ti la vida eterna – Domingo de Resurección

I. Experiencia de Vida

Para aquellos que hemos pasado por algún momento de crisis,  sabemos que nosotros mismos no podemos salvarnos, necesitamos de alguien que nos guíe, alguien que nos ayude, alguien que nos dé luz, alguna persona que nos de guía.

Lo que puede suceder cuando nos quedamos en nuestra propia idea, nuestro propio concepto, nuestra propia metodología, es que normalmente nos hundimos aún más, nos llenamos de egoísmo, nos retorcemos en nuestra propia mentalidad (que en muchos casos es negativa, egoísta y cerrada) y lo que termina sucediendo, es que en lugar de salir de un momento crítico nos hundimos más.

Esta situación le sucede a todos los que pasan por alguna adicción. El adicto solos no puede salir de dicha dependencia, en muchas ocasiones se requiere de un grupo, o de un  guía, se requiere de una persona que impulsa, que guía, que muestra un camino que acompañe para poder salir de esa adicción.

Hace 8 años, pasé por un momento de una crisis, gracias a Dios tuve gente cercana importante, amigos, familiares, conocidos, sacerdotes, etc. que no me dejaron, que me llevaron, que me mostraron un camino, un camino que no era de destrucción, que no era de odio, que no era de rechazo, sino de amor.

Hoy ante la resurrección vivimos algo muy semejante, nosotros solos no podemos salvarnos, nosotros solos, no podemos vencer a la muerte, nosotros solos no podemos vencer al pecado, necesitamos unirnos a Cristo, ser uno en Cristo, vivir con Él, ser en Él, y estar en Él. 

II. Mensaje.

La oración colecta de este domingo es el mensaje perfecto hagamos la división de esta oración colecta para entender el mensaje de este domingo.

  1. Señor Dios, que por medio de tu Unigénito.
    1. Veamos como la salvación no llega por medio de nuestras propias acciones, de nuestras propias obras, de nuestra propia mentalidad, de nuestro propio ser.  
    2. La salvación llega por medio del hijo de Dios,  por medio de Jesucristo. 
  2. Vencedor de la muerte.
    1. En ninguna otra religión, su Dios se ha hecho hombre.
    2. En ninguna otra religión, su Dios ha sufrido como hombre.
    3. En ninguna otra religión, su Dios ha vencido a la muerte.
  3. Nos has abierto hoy las puertas de la vida eterna.
    1. En ninguna otra religión, su Dios ha abierto las puertas del paraíso.
    2. Sólo aquel que puede vencer a la muerte también nos puede abrir las puertas del paraíso, 
    3.  Ya no existe ningún poder en la tierra superior al poder de Jesucristo, Por su pasión venció todos los dolores, penas, circunstancias que pudieran afectar nos y con su resurrección venció al último enemigo del hombre la misma muerte.
  4. Concede a quienes celebramos la solemnidad de la resurrección del señor,  resucitar también en la luz de la vida eterna, por la acción renovadora de tu espíritu
    1. La salvación de Jesucristo tiene un efecto en nosotros. 
    2. La Resurrección no es un acto aislado que sucedió hace 2000 años, es un acto que hoy nos puede llevar a la luz de la vida eterna, a través de vivir en Cristo para poder estar en el Padre. 

III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación

Nuestra primera lectura está tomada de la del libro de los Hechos de los Apóstoles 10, 34. 37-43,  recordemos que los hechos de los Apóstoles están en nuestras Biblias justamente después de los cuatro evangelios. Su autor, Lucas, también escribió el Evangelio, y los Hechos son una continuación de su narrativa de los primeros años de la Iglesia, y nos narran los hechos que viven los apóstoles una vez que Jesucristo sube al cielo.

Pedro, en este sermón nos presenta un Cristo muy humano. 

Debemos ponernos en el lugar de Pedro, debemos realizar una composición de lugar, desde los ojos de San Pedro. Pedro vio a Jesús en toda su humanidad, Pedro lo vio caminar, Pedro lo vio probablemente tropezarse, Pedro lo vio comer, Pedro lo vio llorar, Pedro lo vio dormir, Pedro lo vio en toda la extensión humana. 

Aunque Pedro es el primero que lo reconoce como El Mesías, Pedro lo vio desde la perspectiva humana y por lo tanto debemos de leer la lectura desde una visión mucho más humana con una tendencia a la divinidad. 

No estamos disminuyendo la divinidad de Cristo, sino que estamos viéndolo desde la perspectiva de la humanidad de Jesús que nos permite entender a lo que nosotros desde nuestra humanidad estamos llamados a ser.

Observamos las palabras de Pedro: “Como Dios ungió con el poder del Espíritu Santo a Jesús de Nazaret”.

Lo bello de esta lectura es el testimonio de Pedro: “ Nosotros somos testigos de cuánto Él hizo en Judea y en Jerusalén. Lo mataron colgándolo de la cruz,  pero Dios lo resucitó al tercer día y concedió verlo,  no A todo el pueblo, sino únicamente a los testigos que Él,  de antemano, había escogido”

Ahora el testimonio no serviría de nada si no nos llevará a una acción y Pedro nos lleva a dos acciones y a un reconocimiento:

  1. Predicar, y
  2. Dar testimonio 

Esto nos lleva a la reflexión personal ¿En esta Pascua vas a predicar y dar testimonio de Jesús resucitado? 

En el Salmo de este domingo 117 (o 118), tenemos 3 reflexiones por hacer:

  1. Éste es el día del triunfo del Señor
    1. ¿Qué involucra triunfar?
    2. ¿Qué ganó Dios, que no tenía antes?
    3. Nuestra Salvación
  2. Te damos gracias, Señor, porque eres bueno.
    1. ¿Por qué es bueno Dios?
      1. Porque su misericordia es eterna 
  3. La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular
    1. ¿Quiénes son los constructores?
      1.  Los que saben,  los que conocen,  los sabios. 
    2. La salvación no se obtiene por nuestro propio conocimiento sino por la misericordia de Dios.

En la segunda lectura de la carta del apóstol San Pablo a los colosenses 3: 1-4 tenemos un sin número de puntos a reflexionar.

San Pablo inicia diciendo una frase profunda: 

  1. “Puesto que han resucitado”,  la forma en la que está conjugado el verbo resucitar, nos habla de un hecho consumado, es decir nosotros ya hemos resucitado, ¿Hemos resucitado por nuestras propias fuerzas?  NO.  
  2. Hemos resucitado “con Cristo”. La preposición CON involucra un medio, un instrumento, una relación. 
  3. Por lo tanto debemos: “Buscar los bienes de arriba”. 

Pablo ocupa una frase que me ha tenido reflexionando bastante tiempo. 

Pablo dice: “Su vida está escondida con Cristo en Dios”.  

Esta frase de Pablo me hace recordar mis clases de matemáticas de conjuntos y subconjuntos. Déjenme construir este concepto, Yo cobro sentido con Cristo y solo en Cristo puedo estar en Dios, sí recuerdan cuando nos persignamos iniciamos con la preposición: en; es decir dentro de, EN el padre, ahora para poder estar EN Dios tengo que estar CON Cristo. 

Primero me debo de hacer uno CON Cristo, es decir un Cristiano, para poder estar EN Dios.  Si no fuera suficiente la teología que nos deja San Pablo con estas dos preposiciones, Pablo ahora ocupa el verbo escondido. ¿Por qué ocupa ese verbo? Por lo mismo que Pedro en la primera lectura dice que no se le presentó a todos, sino únicamente a los que Él eligió. La misión de Dios siempre es Misteriosa, está escondida, no la podemos ver con nuestros ojos, con nuestra mente, tiene que involucrarse nuestra fe, tenemos que verlo CON los ojos de Cristo para estar EN Dios.

Este domingo ocupamos una de las 4 secuencias: 

  • Victimae paschali laudes (en Pascua)
  • Veni, Sancte Spiritus (en Pentecostés)
  • Lauda Sion Salvatorem (en la fiesta del Corpus)
  • Dies irae (en las misas de réquiem)

Quiero ocupar los últimos 2 renglones de esta secuencia porque me parecen fundamentales.

  • “Primicia de los muertos sabemos por tu gracia que estás resucitado;  la muerte en ti no manda”
    • No podemos saber que Cristo está resucitado si no tenemos su gracia.
    • Si la muerte ya no manda en Cristo, Cristo está por encima de la muerte, y si nosotros estamos EN Cristo, también nosotros estamos por encima de la muerte.
  • “Rey vencedor,  Apiádate de la miseria humana y da a tus fieles parte en tu Victoria Santa”
    • Como ya vimos en el salmo la victoria el triunfo del señor es nuestra salvación.

En el Evangelio, depende el horario al que ustedes asistan a Misa, pueden escuchar el Evangelio de San Marcos 16, 1-7, o San Juan 20, 1-9 o Lucas 24, 13-35.

Para la reflexión y catequesis de este domingo yo utilizaré el Evangelio de San Juan únicamente quiero extraer tres conceptos de esta lectura.

  1. Cuando llega Juan al sepulcro se inclina y mirá los lienzos puestos en el suelo, pero no entra,  esto involucra que Juan tiene los datos, la información está ahí. Juan ya tiene la información de María Magdalena, ya tiene el hecho de ver el lienzo puesto en el suelo, pero aún no cree y aún no entiende. ¿Por qué?  Porque para poder vivir la resurrección de Jesucristo uno tiene que entrar al sepulcro, mientras no entremos a vivir en Cristo, con Cristo y por Cristo no podremos entender, y menos vivir la resurrección.
  2. Una vez que llega a Pedro observa los lienzos puestos en el suelo y después el sudario, que estaba sobre la cabeza de Jesús. El sudario está doblada en un sitio aparte.  Lo que involucra que el sudario estuviera puesto en un sitio aparte significa algo muy parecido a lo que nos sucede cuando vamos a un restaurante; cuando ya nos vamos, aventamos la servilleta sobre la mesa como en símbolo de que ya nos fuimos, de que ya no estamos ahí, más cuando únicamente nos paramos para ir al baño o nos paramos para ir algún lugar y vamos a volver, dejamos la servilleta en muchas ocasiones doblada sobre la silla, esto era también una costumbre judía, por lo tanto, cuando Pedro y Juan ven el sudario doblado en un sitio aparte, entienden el mensaje: Jesucristo está de regreso. Esos datos, el hecho del sudario doblado, no lo podemos ver desde afuera, de lejitos, debemos verlo desde el sepulcro. 
  3. Finalmente el evangelista San Juan nos dice que cuando vio, creyó porque hasta entonces no había entendido las escrituras; Si leyéramos la lectura de Lucas de los discípulos de Emaús sucede lo mismo no entiende las escrituras hasta que Jesús no se las explique, lo entienden todo hasta que Jesús vive junto con ellos la experiencia de estar resucitado. De nada de nada nos sirve escuchar, estudiar, o platicar si no vivimos EN Cristo y CON Cristo su resurrección.

IV. Oración

Ofrezcan los cristianos ofrendas de alabanza a gloria de la Víctima propicia de la Pascua.

Cordero sin pecado que a las ovejas salva, a Dios y a los culpables unió con nueva alianza.

Lucharon vida y muerte en singular batalla, y, muerto el que es la Vida, triunfante se levanta.

«¿Qué has visto de camino, María en la mañana?» «A mi Señor glorioso, la tumba abandonada,

los ángeles testigos, sudario y mortaja. ¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!

Venid a Galilea, allí el Señor aguarda; allí veréis los suyos la gloria de la Pascua».

Primicia de los muertos, sabemos por tu gracia que estás resucitado; la muerte en ti no manda.

Rey vencedor, apiádate de la miseria humana y da a tus fieles parte en tu victoria santa.

Amén, Aleluya.

V. Compromiso

Reflexión: 

  • En esta Pascua ¿Cómo vas a predicar y dar testimonio de Jesús resucitado?
  • ¿Qué planes tienes para vivir esta resurrección CON Cristo y EN Cristo?

Acción: 

  1. Ver la serie “The Chosen”, bajo la mirada de que Jesús te ha elegido para que resucites CON Él.

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

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