I. Experiencia de Vida
¿Cuál es el significado de la vida?
¿Qué da sentido a la existencia, a tu existencia, a la existencia de tu familia, a la existencia de tus amigos?
¿Qué te mueve a levantarte cada mañana para comenzar un nuevo día?
La pregunta es sobresaliente porque, lamentablemente, cada vez más personas creen que su vida no tiene sentido.
En México, la Universidad Autónoma Metropolitana, que participa, con 18 universidades en el llamado ‘Proyecto Universitario para Alumnos Saludables’, coordinado en Harvard, detectó que el 19% de los estudiantes de primer ingreso, ha deseado morirse, y el 54% llegó incluso a planear su suicidio.
¿Qué lleva a alguien a tomar esta drástica decisión?
Según estudios basados en declaraciones de sobrevivientes de suicidios y en notas escritas por quienes no sobrevivieron, se sabe que las personas deciden suicidarse por muy diferentes motivos, entre los que destacan:
-Miedo,
-Soledad,
-Desesperanza, e
-Infelicidad.
En todos los casos hay un elemento común: un doloroso vacío interior.
¿A qué se debe esto?
El Obispo Robert Barron dice, en su gran obra ‘Catolicismo’:
“Uno de los principales problemas espirituales, es que dentro de nosotros sentimos hambre de Dios, pero intentamos satisfacerla con algún bien creado que es menos que Dios.
Santo Tomás de Aquino mencionaba 4 cosas con las que solemos intentar sustituir a Dios:
- Riqueza,
- Placer,
- Poder, y
- Honor.
Pero cuando tratamos de satisfacer nuestra hambre de Dios con lo que es menos que Dios, quedamos naturalmente frustrados, y entonces nos convencemos de que lo que necesitamos es más de ese bien finito, así que nos empeñamos en conseguirlo, sólo para encontrarnos otra vez, necesariamente insatisfechos. En este punto, caemos en una adicción, una especie de pánico espiritual, que nos hace girar obsesivamente alrededor de bienes creados que jamás pueden hacernos felices.”
II. Mensaje
Platón decía que la felicidad parte de 3 cosas:
- Lo bueno,
- Lo verdadero, o
- Lo bello.
Hoy es cuestionable lo que es bueno y lo que es verdadero, pero la belleza no.
¿Cuántos ateos van a la Basílica de Guadalupe, a San Pedro en Roma, a Notre Dame en Paris?
¿Por qué van? ¿Para ver algo bueno? ¿Para ver algo verdadero? ó ¿Para ver algo bello?
Mediante la belleza, entendemos las reglas (verdadero) y lo hacemos bien (bueno)
Hoy San Pablo será muy claro, el verdadero culto a Dios está en presentarnos como ofrenda a Dios, no es que los demás se deben ofrendar a mi o que Dios se debe ofrendar a mí, sino yo debo ofrendarme a ellos.
¡Esto va contra los criterios de este mundo!
Solo hasta que nos dejamos seducir por Dios encontraremos lo bueno, lo verdadero y lo bello.
III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación
En la primera Lectura de este domingo (Jeremías 20: 7-9), uno de mis profetas favoritos nos pone una paradoja de palabras. Inicia Jeremías aceptando que Dios lo sedujo, eso es precioso.
¿Cómo nos seduce Dios? En muchas ocasiones nos seduce a través de un retiro, una plática, una charla, una hora santa, uno cántico, el sermón de algún sacerdote, u otra «golosina» que Dios nos regala, para que veamos su belleza, ahhh, pero como dice Jeremías, una vez que uno le dice que si a Dios, nos volvemos el hazmerreir de muchos, somos la burla de muchos otros, es donde vemos la verdad de seguir a Dios, la cruz que significa seguirlo, es ahí donde entendemos que es bueno, no el llenarnos de nosotros mismos , sino vaciarnos de nosotros mismos por Dios en los demás.
El Salmo (Salmo 63: 2-9) como en muchas ocasiones es una respuesta del hombre a Dios.
En esta ocasión, el Salmista se ve sediento, en medio del mundo, es una sequedad que no le satisface.
Varios comentaristas bíblicos y teólogos han representado así al infierno, como un lugar donde están todas las satisfacciones terrenales y carnales, más hay una insatisfacción constante, ya que nuestra Alma no está satisfecha más con lo divino, con Dios.
La Segunda lectura de San Pablo (Romanos 12: 1-2) es tan corta como profunda.
San Pablo nos invita a que ya no usemos los métodos antiguos de dar un presente, un sacrificio, sino que nosotros seamos el presente, nosotros seamos el sacrificio, pero no es solo presentarnos como Don Juan Camaney, sino que debemos presentarnos vivos, santos y agradables
¿Qué implica esto? Vivir plenamente, es decir usar TODAS nuestras capacidades para dar Gloria a Dios; Diría San Anselmo: «La gloria de Dios es un hombre 100% vivo; la vida del hombre es la visión de Dios»
¿Es nuestra vida un auténtico culto a Dios?
Ahora, no se puede ser un culto a Dios y un culto a este mundo, de Honor, Poder, Placer y Dinero.
Eso involucra una transformación o, como varios movimientos dentro de la iglesia, renovarnos
¿Para qué?
Para apreciar a los ojos de Dios, no del mundo, lo bueno, lo bello, lo verdadero, y lo perfecto.
El Evangelio (Mateo 16: 21-27) vemos gráficamente los deseos del mundo versus los deseos de Dios, los planes humanos, versus los planes divinos, la entrega a la satisfacción personal versus el cumplimiento de una voluntad superior.
Jesús hoy habla muy fuerte y llama Satanás, no solo a Pedro, sino a todos aquello que hemos huido de la cruz y nos hemos «acomodado» en la vida del mundo.
El mundo usará todo tipo de fuerzas para que evitemos la cruz, el demonio usará el interés propio, preocupación genuina, o cosas reiteradas como el honor, el poder, el placer o el dinero.
¿Podemos jugar a Pedro? Es complicado, es más es muy probable que Pedro quiera alejar a Jesús de la cruz por amor genuino. Hace una semana Pedro tenía toda la claridad de que Jesús es el Hijo de Dios, el Mesías, más hoy olvida lo que eso significa. Pedro, al igual que muchos de nosotros pensaba que ser el Hijo de Dios significaba poder y señorío, no deshonra, muerte, entrega por los demás.
IV. Oración
Tu gracia, Señor, inspire nuestras obras, las sostenga y acompañe; para que todo nuestro trabajo brote de ti, como de su fuente, y tienda a ti, como a su fin.
Permíteme, Señor ver la cruz que tu elegiste para mí con amor, con pasión, que vea en esa cruz mi salvación, que pueda yo elevar mi espíritu, para ver más lejos de lo que mis ojos ven, que pueda mi mente elevar su juicio y su criterio para encontrar en la entrega y el servicio a los demás, el camino a la santidad y a la santidad de mi familia.
Amén.
V. Compromiso
Reflexión:
¿Cuál es la cruz que Dios me dio?
¿Qué acciones involucran tomar mi cruz?
Acción:
Concienzudamente, llevar mi cruz y ofrecer constantemente a Dios los sacrificios de esa cruz.
Dedicar 5 minutos a ver un crucifijo y ver en Él la entrega total de Jesús al plan del Padre.

Creo y agradezco a DIOS por su infinita gracia para mi familia y para mi.
Alabado sea el nombre del Señor
Amén
Me gustaMe gusta