Mi hermano escribió esta reflexión hace casi 30 años, mi Mama lo encontró y quiero compartirlo con ustedes
- Mis Papas me llevaron a demasiados juegos (o Misas) cuando eran chico.
- Los juegos (o Misas) tienen lugar en mi día de descanso… el único día que puedo dormir un poco más.
- Siempre que voy a un juego (o a Misa) alguien me pide dinero.
- Siempre que asisto a un juego (o a Misa) nadie me habla.
- Los asientos son duros e incómodos, a veces tengo que sentarme en las escaleras.
- Pienso que hay mucho hipócritas allí, que solo van a que los vean en el estadio.
- Hay unos tipos vestidos de negro que toman decisiones con las que no estoy de acuerdo.
- La mayoría de los juegos son demasiado largos.
- El órgano toca música toca canciones que yo no he oído antes.
- Tengo un excelente libro que describe el deporte, me basta con leerlo.
Reflexión
¿Qué escusas pongo yo, para no ir a Misa?
¿No será que me esta faltando entender la Misa, para valorarla?
¿Conozco más de jugadores que de Santos?
Les dejo el original


Puedo decir con mucho gusto que gracias al catecismo que nos daba Juan Carlos Carrillo a los adultos hace ya unos 7 u 8 años mi conversación tuvo mucha fuerza. Es un gran predicador y motivador cuando habla de Jesús y de la Virgen María! Gracias Juan! Dios te bendiga
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Juan, como el Bautista
Carlos, como el Obispo Borromeo
Vives como María, siempre disponible a la alegre obediencia a Dios.
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