La inclinación de la cabeza en el Credo es una forma de mostrar respeto y adoración al misterio de la Encarnación, es decir, cuando el Hijo de Dios se hizo hombre en el seno de la Virgen María por obra del Espíritu Santo. Esta costumbre la instituyó el papa Gregorio X en el siglo XIIISigue leyendo «¿Por qué inclinamos la cabeza en el Credo?»
