Durante la Misa, el celebrante invita al pueblo: «Daos fraternalmente la paz». Sería fatal si se realizara esta ceremonia sagrada como rito exterior, sin darse cuenta de que Cristo exige, con el prepandémico apretón de mano, o con la reverencia actual, un compromiso que abarca la totalidad de nuestra vida Cristiana. La Reina Isabel deSigue leyendo «Santa Isabel de Portugal (1271-1336)»
