Los Santos Angeles Custodios

Cada individuo tiene un ángel guardián, y también se cree que muchos grupos lo tienen, como las familias, las iglesias, las diócesis y las naciones.

Nuestros ángeles guardianes nos protegen del daño y de las artimañas del Demonio, y por eso les debemos una expresión de agradecimiento o al menos un brindis.

Según Santo Tomás de Aquino, nuestros Angeles de la Guarda permanecerán con nosotros como compañeros en el Cielo; más vale que nos acostumbremos a ellos.

Además de las festividades de los tres arcángeles (el 29 de septiembre de cada año), la Iglesia, por disposición del Papa Clemente X, celebra el 2 de octubre de cada año la fiesta de los Ángeles de la Guarda.

El Catecismo de la Iglesia Catolica en su numero 351 define con claridad que: Los ángeles rodean a Cristo, su Señor. Le sirven particularmente en el cumplimiento de su misión salvífica para con los hombres.

Etimológicamente, “ángel” significa “mensajero de Dios”.

Tal es la misión que desempeñan esos seres, servidores del Señor, según lo confirma plenamente la lectura de la Biblia. Los Santos Padres de la Iglesia agradecieron a Dios el regalo de los ángeles que ayudan al hombre, debilitado por el pecado original, y que influyen sobre sus sentidos y su imaginación, para que siga la voz de su conciencia y para que los cristianos podamos cumplir con nuestras promesas bautismales y demás compromisos particulares. Aunque, desde luego, no limitan la libertad humana, ya que el hombre puede resistir al llamado mismo de la gracia.

La teología medieval y, sobre todo, Santo Tomás de Aquino, escribieron tratados muy profundos sobre la existencia de los diferentes grados jerárquicos de los ángeles, sus funciones y sus rasgos, tal como se mencionan también en el prefacio de la sagrada liturgia. La misma liturgia dedica una Misa votiva al culto de los santos ángeles, en la que se nos regala una rica exposición de textos bíblicos acerca de estos celestiales amigos nuestros.

Los ángeles cuidan y protegen a los niños y a los jóvenes, actualmente tan amenazados en su inocencia por la corrupción de las costumbres y de los medios de comunicación.

El demonio trata de pervertir las dos facultades más importantes del ser humano, en las que radica también su dignidad de haber sido creado a imagen de Dios:

  • La inteligencia para conocer la verdad y
  • La voluntad para amar a Dios y al prójimo.

La inteligencia se pervierte por la influencia de doctrinas que niegan a Dios, y la voluntad sufre el asedio de las malas costumbres y las manipulaciones que impulsan a odiar y matar.

El santo Ángel de la Guarda protege principalmente estas maravillosas facultades del hombre. En la última lucha del moribundo, la Iglesia todavía invoca la protección de los ángeles para que el bautizado pueda vencer al demonio y llegar a Cristo, que es la Luz que no se apaga.

Aún queda una gran tarea para el arte cristiano: la digna representación del ángel. Los últimos siglos deformaron demasiado la majestuosa imagen del fiel amigo que Dios nos ha dado. Santo Tomás de Aquino dice: “Los ángeles miran más lejos que todos los profetas y videntes. El mismo universo es la medida de su ser.”

“Hay que saber que el nombre de ‘ángel’ designa la función, no el ser, del que lo lleva. En efecto, aquellos santos espíritus de la patria celestial son siempre espíritus, pero no siempre pueden ser llamados ángeles, ya que solamente lo son cuando ejercen su oficio de mensajeros. Los que transmiten mensajes de menor importancia se llaman ángeles, los que anuncian cosas de gran trascendencia se llaman arcángeles.”

San Gregorio Magno, Homilía 34, 8.9, P.L. 76, 1250-1251.

En resumen, la creencia católica en los ángeles guardianes sostiene que Dios asigna a cada persona un ángel para protegerla y guiarla a lo largo de su vida. Estos ángeles son seres espirituales que ayudan a los fieles a evitar el pecado y a seguir el camino de la fe.


Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

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