El pasado 11 de julio tuve la bendición de ir a la Basilica de la Inmaculada Concepción en Washington, DC.
Ha sido una de mis experiencias religiosas más bellas. Como explique previamente: Platón decía que la felicidad parte de 3 cosas: lo bueno, lo verdadero o lo bello.
El darse cuenta que mediante algo hermoso uno puede acercarse a Dios, es precioso.
¿Cuál es la historia de la Basilica?
En 1847, por petición de los obispos de los Estados Unidos, el Papa Pio IX nombró a la Santísima Virgen María, bajo el título de su Inmaculada Concepción, Patrona de los Estados Unidos.
En 1913, el Obispo Thomas Shahan, quien está enterrado en la Basílica (ver imagen abajo), y era el Rector de la Universidad Católica de América, presentó al Papa Pio X un plan para construir un santuario a María, adyacente a la universidad.
El Papa no solamente dio su entusiasta apoyo, sino también una contribución personal.
Los diseños fueron terminados pronto y el 23 de septiembre de 1920, el Cardenal James Gibbons, Arzobispo de Baltimore, colocó la primera piedra.
La Iglesia de la Cripta fue terminada en 1926 y ha estado en continuo uso desde entonces.
Aunque se completó el nivel de la Cripta, la construcción del resto del Santuario Nacional se detuvo debido a la muerte del obispo Shahan, los años de la Gran Depresión y los acontecimientos que precedieron a la Segunda Guerra Mundial y después de ella, fue hasta los años cincuenta, cuando los obispos de la nación reanudaron el esfuerzo para terminar el proyecto.
Los católicos a través de todo Estados Unidos respondieron plenamente al esfuerzo nacional para recaudar fondos, y la construcción se reanudó durante el Año Mariano de 1954.
La solemne Misa de la dedicación del Santuario se llevó a cabo el 20 de noviembre de 1959, y el Papa Juan Pablo II le concedió el honor y la designación de Basílica el 12 de octubre de 1990.
La ultima pieza de la Basilica se termino el 8 de diciembre de 2017, ese día se consagró el Mosaico de la Cúpula de la Trinidad, marcando la culminación del Santuario Nacional según sus diseños arquitectónicos e iconográficos originales.
Considerado la joya de la corona de la Iglesia Católica en Estados Unidos, el mosaico del Trinity Dome muestra a la Santísima Trinidad, la Virgen María bajo el título de Inmaculada Concepción, una procesión de santos y los cuatro evangelistas, rodeados por el Credo de Nicea.




