Fe y Obras – XXVIII Domingo Ordinario

I. Experiencia de Vida

Hay un cuento de Anthony de Mello en su libro el Canto del Pájaro que siempre me ha gustado mucho y que nos sirve mucho de arranque para esta catequesis:

Un amante estuvo durante meses pretendiendo a su amada sin éxito., sufriendo el atroz padecimiento de verse rechazado. Al fin su amada cedió: «Acude a tal lugar a tal hora», le dijo.

Y allí, a la hora fijada, al fin se encontró el amante junto a su amada. Entonces metió la mano en su bolso y sacó un fajo de cartas de amor que había escrito durante los últimos meses. Eran cartas apasionadas en las que expresaba su dolor y su ardiente deseo de experimentar los deleites del amor y la unión con ella. Y se puso a leerlas a su amada. Pasaron las horas y él seguía leyendo.

Por fin dijo la mujer: «¿Qué clase de estúpido eres? Todas esas cartas hablan de mí y del deseo que tienes de mí. Pues bien, ahora me tienes junto a ti y no haces más que leer tus estúpidas cartas».

Esta semana mi hijo estuvo un par de días con temperatura, y vi de la forma menos romántica, pero más tierna lo que es el amor. 

No lo vi en flores, cartas, romance, erotismo, sentimentalismo o sensacionalismo, lo vi en el rostro de mi esposa: Erika, lo vi en sus rostro, pero también en su desvelo, lo vi en sus lágrimas de preocupación, pero también en el control del reloj para darle la medicina, lo escuche en su voz, pero lo observe al bañarlo para que le bajara la temperatura.

No tuve que escuchar una sola vez cuánto ama mi esposa a nuestro hijo: lo vi, y fue hermoso.

Ese es el amor creador, ese es el espejo del Imago Dei, ese es el amor que Dios quiere que tengamos el uno al otro.

Esta semana Dios me ha regalado un abrazo enorme de amor, en el lugar menos sospechado, la enfermedad de mi hijo.

II. Mensaje

¿Qué es la fe?

Ya lo he comentado previamente, pero nunca es malo volverlo a revisar. El Catecismo de la Iglesia Católica en su número 176 nos dice:

176 La fe es una adhesión personal del hombre entero a Dios que se revela. Comprende una adhesión de la inteligencia y de la voluntad a la Revelación que Dios ha hecho de sí mismo mediante sus obras y sus palabras.

La doctrina católica enseña que la fe es fundamental para la salvación, pero también enfatiza la importancia de las obras y la gracia de Dios. 

Uno de los pasajes bíblicos que a menudo se cita en relación con esta doctrina es Santiago 2:14-26. En estos versículos, el apóstol Santiago habla sobre la relación entre la fe y las obras, y cómo la fe sin obras está muerta.

La fe es el primer paso hacia la salvación, pero no es suficiente por sí sola. 

Las obras de caridad, la obediencia a los mandamientos y la colaboración con la gracia de Dios son consideradas componentes esenciales en el proceso de salvación. La Iglesia Católica sostiene que la fe auténtica se manifiesta a través de las obras y que la salvación es un regalo de Dios que requiere la respuesta activa del individuo en colaboración con la gracia divina.

III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación

El texto de la primera lectura, del libro del profeta Isaías es un prefacio del evangelio.

Veamos los componentes encontramos en la lectura:

  1. El Señor del Universo. Hay muchas personas que dicen que creen en la energía, el universo o una criatura superior, Isaías nos aclara muy rápido que hay un Señor creador y gobernador de todas las criaturas del universo.
  2. Sobre este monte.
    1. Puede ser el Monte Sión, el monte donde se encuentra Jerusalén.
    2. Puede ser un momento: la segunda venida de Cristo.
    3. La nueva Jerusalén de la que nos habla San Juan en el Apocalipsis.
  3. Un festín con platillos suculentos. La gracia de Dios se encuentra en una abundancia enorme expresada en alimentos suculentos.
  4. Para todos los pueblos. La gracia de Dios es para todos, pero no todos la quieren recibir. Como dice San Agustín: “Teme de la gracia de Dios que pasa y no vuelve”.
  5. Destruirá la muerte para siempre. ¿Quién destruye la muerte para siempre? Jesucristo

Todo parece que depende de Dios y que yo solo debo de disfrutar del banquete y pasarla bomba, pues NO.

Dios es un Dios de amor, y el amor requiere de libertad, recuerdan en el rito matrimonial que se dice: ¿Han venido aquí a contraer matrimonio por su libre y plena voluntad sin que nada ni nadie los presione? Pues Dios quiere que su amor inspire una respuesta libre, el amor llama al amor, el amor exalta al amor. La única pregunta que debería surgir de esta lectura es ¿Quiero amar a Dios?

El Salmo de este domingo es la respuesta perfecta a la primera lectura, el Salmo 22 (23) inicia diciendo que este gran banquetero de la primera lectura es mi Pastor, si el Señor es mi Pastor ¿Qué soy yo? Solo hay una respuesta: yo soy la oveja del Señor.

La oveja debe ser obediente al Pastor, para que aunque camine por cañadas oscuras nada tema, porque Él siempre está conmigo.

En la segunda lectura San Pablo continúa con su carta a los Filipenses, y esta carta está íntimamente conectada con el Salmo, en la misma línea del Pastor, Cristo no solo nos da fortaleza, Cristo ES nuestra fortaleza, Cristo debe estar EN nosotros para hacernos fuertes.

Por eso San Pablo puede decir con paz: Todo lo puedo unido a aquel que me fuerza.

Si somos ovejas obedientes y hacemos a cabalidad el plan de Dios, NADA, ni las puertas del infierno (Mateo 16:18), nos detendrán.

El texto de San Pablo pudiera sonar simplista, pero es TOTALITARIO, o Cristo es todo para nosotros o no es nada, no hay forma de que Jesús sea alguien más. El hijo de Dios no puede ser un más, no puede ser dios (con d minúscula), Él es Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, y en Él lo podemos todo, y debemos hacer TODO lo que Él nos pide.

Finalmente llegamos al Evangelio de San Mateo, un texto muy fuerte, junto con la parábola de los talentos siempre me ha parecido un texto muy reflexivo, ¿Cómo un inutil y un hombre mal vestido pueden terminar en las tinieblas? Como muchos textos debemos de leerlos viendo a Jesús juez, en la capilla sixtina en el juicio final. No pensemos que el día de nuestro juicio será un día de campo, hemos cometido el error de poner a Jesús como alguien relajado, tranquilo, y hasta bobo. 

Dios es justo. Tanto aquellos que no vayan a la fiesta, como aquellos que vayan a la fiesta mal presentados, no son dignos del banquete.

¿Ya hice los preparativos para ir a la fiesta?

¿Ya tengo listo mi vestido/traje para la fiesta?

Analicemos un par de líneas del texto:

  1. Un Rey preparó un banquete de bodas para su hijo.
    1. ¿Quién es el Rey? Dios Padre
    2. ¿Qué es el banquete? El cielo
    3. ¿Con quién se casa el hijo? Con nosotros, con la Iglesia.
    4. ¿Quién es el Hijo? Jesucristo
  2. Hay invitaciones con respuestas semejantes:
    1. No quisieron ir.
    2. No hicieron caso.
    3. Se fueron a su campo
    4. Se fueron a su negocio
    5. Insultaron y mataron a los criados del Rey.
  3. El Rey invita a todos los que encuentren.
    1. Dios nos invita a TODOS al banquete, al cielo, a la salvación.
    2. El texto es claro, fueron malos y buenos. 
  4. Amigo, ¿Cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?
    1. No importa si eras bueno o malo, ya fuiste llamado, ahora revístete de Cristo, y vive de acuerdo a sus planes
  5. Muchos son los llamados y pocos los escogidos.
    1. ¿He sido llamado? ¿He sido elegido?

IV. Oración

Señor, te ruego que mi fe sea aplicada, y que las acciones de amor que emprenda se conviertan en las bases de mi crecimiento moral. 

Deseo que mi relación contigo sea auténtica, y que, tanto en mis labores cotidianas como en los momentos de dificultad, mientras espero tu llegada, mi vida sea una constante búsqueda de tí y mi vida un testimonio continuo de mi esperanza en ti para este mundo.

Que no sea yo Señor sólo alguien enfocado en hacer sin dirigir, pero tampoco teorice tu amor sin llevarlo a la práctica.

Ayudame Señor a ser como Tú, con una fe inquebrantable y obras maravillosas.

Amen

V. Compromiso

Reflexión:

  • ¿Soy la oveja obediente del Pastor?
  • ¿Qué actos estoy realizando para salvarme?
  • ¿Están conectadas la teoría (fe) y la práctica (obras) en mi vida?

Acción:

  • Realizar al menos 1 acción específica para lograr mi salvación.

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

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