¿Por qué es importante la Misa? – III Domingo de Pascua o de la Divina Misericordia

I. Experiencia de Vida

Ayer tuve la oportunidad de estar en el retiro de primera comunión de mi ahijada Paulina y de reflexionar mucho sobre el valor de la Eucaristía.

Cuando el Padre explicaba las partes de la Misa y definió las 2 partes principales de la Misa, la Liturgia de la Palabra y la Liturgia de la Eucaristía, y la importancia de cada una de ellas, yo reflexionaba mucho en la importancia de la palabra de Dios, pero en la trascendencia del cuerpo de Cristo; mientras reflexionaba eso recordé en un ejemplo muy humano de una de mis películas románticas favoritas: Serendipity.

¡El Padrino Parte 2″! Esa fue una película increíble. Podría ser mejor que la original, ¿de acuerdo? Pero no importa cuánto te guste «El Padrino Parte 2», todavía tienes que ver la original para entender y apreciar la secuela.

El sentido de la Misa es el cuerpo y la sangre de Cristo, el resto es MUY importante, más no es trascendental. El mismo Jesús lo dice

En verdad les digo, que si no comen la carne del Hijo del Hombre y beben Su sangre, no tienen vida en ustedes. 

El que come Mi carne y bebe Mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final. Juan 6, 53-54

Yo puedo escribir miles de catequesis y dar cientos de charlas/conferencias, pero si no como su carne y bebo su sangre, no soy un verdadero Cristiano y no podré resucitar en Cristo.

Dicho lo anterior puedo contestar 2 preguntas fundamentales:

¿Por qué es importante la Misa? Para poder recibir el cuerpo y la sangre de Jesucristo

¿Para qué quiero recibir el cuerpo y la sangre de Jesucristo? Para salvarme.

II. Mensaje

El número 1324 del Catecismo de la Iglesia Católica nos dicen:

  • La Eucaristía es «fuente y culmen de toda la vida cristiana» (LG 11). 
  • «Los demás sacramentos, como también todos los ministerios eclesiales y las obras de apostolado, están unidos a la Eucaristía y a ella se ordenan.
  • La sagrada Eucaristía, en efecto, contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo mismo, nuestra Pascua» (PO 5).

Cuando la Iglesia nos dice que la Eucaristía es fuente, significa que es el Manantial de donde brota la vida Cristiana.

Y cuando nos dice que es culmen significa que es el objetivo, la meta, la parte más alta de nuestra vida.

¿Para mi comulgar es fuente y culmen de mi vida?

Por otro lado la Eucaristía es la que ordena:

  • Los otros 6 sacramentos
  • Los ministerios eclesiales que son puestos de servicio en la Iglesia Católica que se dedican a diversas tareas pastorales, litúrgicas, sociales o formación.
  • Los apostolados en la Iglesia Católica son actividades y servicios pastorales que se realizan con el fin de difundir el Evangelio, ayudar a los necesitados y fortalecer la vida espiritual de los fieles.

Por lo tanto no podemos centrar nuestra vida Cristiana en otra cosa que no sea la Eucaristía

Finalmente la Iglesia mediante en el decreto: Presbyterorum Ordinis nos dice que TODO el bien de la Iglesia está en la Eucaristía y nos confirma que en la Eucaristía está el mismo Cristo.

Si quiero vivir a Jesús en plenitud no son las Escrituras sino la Eucaristía, el modo perfecto de conocerlo, porque en la Eucaristía está el mismísimo Cristo, de modo personal y activo. 

III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación

Quiero enfocarme en este domingo en 3 momentos claves de nuestra liturgia de la palabra:

La liturgia nos presenta este domingo el Salmo 15 (16) y quiero enfocarme en 2 versos:

El Señor es la parte que me ha tocado en herencia.

Dios Padre nos ha dado una gran herencia, a su hijo. Cuando nosotros comulgamos recibimos la herencia que Dios, si no comulgas estas diciendole a Dios: “Lo que me querias regalar, no lo quiero.”

Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia 

Podemos conectar este texto con el de Juan 6, 53 ¿Cuál es el camino de la vida? Jesús es el Camino, y la forma de entender la vida, si buscamos el sentido de nuestra vida en nosotros mismos encontraremos algo finito, si buscamos el sentido de la vida en Jesucristo encontramos algo infinito.

La segunda lectura de este domingo es de la Carta de San Pedro. Algo que me gusta siempre de las cartas de San Pedro y de Santiago es que son muy coloquiales, no tienen una complejidad o un sentido elaborado, son directos.

San Pedro lo pone muy claro:

  1. No somos salvados por nuestra manera de vivir.
  2. Dios no nos salvó con cosas de este mundo, aunque creamos que son muy valiosas como el oro o la plata.
  3. Dios nos salvó con la sangre preciosa de Cristo.
  4. Dios había planeado nuestra salvación desde la eternidad.

Por lo tanto nuestro camino de salvación no lo podemos encontrar en nuestra idea de bondad, de servicio, de entrega, nuestra salvación sólo puede darse en la medida que le hagamos caso a Cristo: Coman mi carne y beban mi sangre.

El Evangelio de este domingo es el primero de los últimos domingo que no es de San Juan, sino de San Lucas

¿Quién fue Lucas? La tradición de los primeros días de la iglesia nos dice que Lucas, era un médico y compañero cercano del Apóstol Pablo, fue Él quien escribió el Evangelio Lucas y los  Hechos de los Apóstoles. Lucas fue el único gentil (no judio) que escribió un Evangelio.

Quiero reflexionar en 5 puntos de esta lectura y mostrar como el culmen es la Eucaristía:

  1. Los 2 discípulos están decepcionados de Jesús.
    1. ¿Cuál es el error de ambos? Jesús no está muerto y Jesús no vino a liberarnos de lo externo, sino de lo interno.
    2. La libertad que Jesús nos obtiene no es política, es una libertad de espíritu, una libertad del pecado.
    3. Si buscamos quien nos llene nuestra concupiscencia, ambición, codicia, sensualidad o nuestras adicciones… ¡ESE NO ES JESÚS!
    4. ¿Qué buscamos en Jesús? Un sabio, un maestro, un gurú, un filósofo o quien nos puede liberar y dar sentido trascendental a nuestra vida.
  2. Son mujeres quienes llevan el primer mensaje de la Resurrección.
    1. Tanto en la sociedad judía como en la romana de esa época, el testimonio de las mujeres se descartaba como inútil ante los tribunales y ante la ley.
    2. Pero fueron las mujeres quienes primero vieron el sepulcro vacío y a Jesús resucitado y quienes predicaron su Resurrección a los Apóstoles.
    3. Entonces, si Jesús realmente no resucitó de entre los muertos y sus discípulos inventaron esta historia, si fuera ficción en lugar de realidad, ¿por qué inventarían una historia en la que fueron las mujeres las primeras testigos, los primeros predicadores, los primeros evangelistas, los primeros misioneros?
    4. ¿Y por qué pondrían en la historia que cuando Jesús fue crucificado todos los hombres huyeron excepto Juan, mientras que fueron las mujeres las que se quedaron con él en la cruz? Eso demuestra 2 cosas de la fe cristiana desde sus inicios
      1. Que no fue una ficción, una invención humana, y 
      2. Que no compartió los prejuicios de una cultura machista.
  3. Los dos discípulos en el camino a Emaús, que aún no saben que es Jesús con quien están hablando, le dicen que las mujeres dijeron que vieron ángeles en la tumba vacía.
    1. Ellos descartan esto como un «cuento» o una «visión». Pero fue real. 
    2. Hay ángeles en todos los momentos importantes de la vida de Jesús: el ángel Gabriel se le aparece a María en la Anunciación y ella le dice que sí, y esa es la Encarnación
    3. El mismo ángel se le aparece a José para decirle que se case con María y que nombre al niño «Jesús» o «Salvador», porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
    4. Cuando nace, una hueste de ángeles se les aparece a los pastores. 
    5. Un ángel advierte a José que huya a Egipto para salvar la vida de Jesús.
    6. Los ángeles consuelan a Jesús después de sus tentaciones en el desierto y nuevamente en el Huerto de Getsemaní antes de su arresto y crucifixión.
    7. Incluso en la crucifixión están allí, porque Jesús dice que incluso ahora podría llamar a doce legiones de ángeles para salvarlo, pero no lo hará.
    8. Y ahora en la resurrección, son los ángeles los que están allí en la tumba.
    9. Los ángeles no son extras ni ideas secundarias. Son mensajeros y siervos de Dios. Son reales, hermosos y poderosos, y marcan una diferencia en nuestras vidas. No olvidemos agradecer a nuestro ángel de la guarda todos los días por su trabajo invisible en nuestras vidas. Él nos está protegiéndonos de muchos males que ni siquiera conocemos.
  4. ¿De qué habló Jesús a los dos discípulos en el camino a Emaús?
    1. Sobre la Biblia, sobre las Escrituras judías, sobre cómo las Escrituras lo señalan como el Mesías, el Salvador prometido. 
    2. Esto está relacionado con el punto anterior sobre los ángeles porque la palabra «ángel» significa literalmente «mensajero», y las Escrituras son el ángel o mensajero más importante de Dios.
    3. Cuando Jesús interpretó todos los pasajes de las Escrituras que se referían a Él, todo se iluminó de pronto para los dos discípulos y cobró sentido, incluso las estremecedoras profecías de que el Mesías tendría que sufrir.
    4. ¿Cómo iluminó Jesús las Escrituras? ¿Cuál fue el método de Jesús? Es MUY efectivo. Realmente funcionó, porque el texto nos dice que después, los dos discípulos dijeron: «¿No ardía nuestro corazón dentro de nosotros mientras nos hablaba en el camino y nos abría las Escrituras? Jesús habló al corazón, no solo a la cabeza. No era un profesor erudito, era un amante que interpretaba una carta de amor. Y los discípulos lo entendieron porque sus corazones lo buscaban, sus corazones estaban bien, sus corazones estaban enamorados de lo correcto, lo que el Mesías estaba diseñado para traerles: la salvación del pecado; Es decir Santidad, Caridad, Amor.
    5. La explicación de Jesús funcionó porque fue de corazón a corazón, no solo cabeza a cabeza. Y «corazón» aquí significa algo mucho más profundo que sentimientos o emociones. Fue llenar el corazón del que nos habla San Agustín: «Nos has hecho, Señor, para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti».
  5. Los dos discípulos aún no reconocieron a Jesús cuando les explicaron las Escrituras.
    1. ¿Cuándo lo reconocieron? El texto nos dice que «en la fracción del pan» cuando celebró la Eucaristía con ellos.
    2. Estamos invitados a ser como ellos y a ver a Jesús con los ojos de la fe, en la fracción del pan, en la Eucaristía. Él está realmente presente allí.
    3. Está presente también en su palabra, porque la Escritura es «la palabra de Dios» sobre el papel y Jesús es «la Palabra de Dios» en persona, en la carne; pero ese es solo el primer paso, el preliminar, la palabra de Dios está destinada a prepararnos para el segundo paso, su presencia real en la Eucaristía. 
    4. Por eso la Misa tiene esas dos partes. La primera parte son las lecturas bíblicas y la homilía sobre ellas. La segunda parte es el sacrificio eucarístico. Jesús está realmente presente en nuestras almas en la primera parte cuando nos habla a través de las Escrituras, pero sólo espiritualmente. Pero está presente personal y totalmente en la Eucaristía, en su plena divinidad y en su plena humanidad, y, dentro de su humanidad, tanto alma como cuerpo, y, dentro de su cuerpo, tanto carne como sangre.
    5. Si no lo sientes, eso es simplemente irrelevante.
    6. Jesús NO es un sentimiento; Jesús es una persona real. Y quiere más que tus sentimientos; quiere tu corazón, el centro mismo de nuestras almas, más profundo que todos los sentimientos y también más profundo que todos los pensamientos.

IV. Oración

Señor, bendito seas por  el gran  don de la Eucaristía.

Ayúdame a entender la importancia de recibirte y buscar recibirte lo más seguido posible.

Una vez más me has querido cerca de tu altar, sirviéndote a ti y a los hermanos.

Gracias por tu Palabra, que me enseña todo lo que has hecho y haces constantemente por mí;

gracias por el sacerdote, imagen tuya, que eres el buen Pastor de todo el rebaño;

gracias por la comunidad de los hermanos, que me ayudan a comprender que soy

miembro de la Iglesia;

que una vez más nos has dado por amor. 

Ayúdame, ahora, al volver a mi casa y a mis obligaciones de cada día, a ser buen cristiano.

Que sepa reconocer en cada persona a mi hermano, que espera ser amado de todo corazón.

Así no me apartaré nunca de tu lado, aquí en la iglesia y también fuera de ella.

Madre de Dios y madre mía, intercede para que en todo lo que diga, haga o piense, tu Hijo y Señor nuestro sea glorificado.

Amén

V. Compromiso

Reflexión:

  • ¿Por qué voy a Misa?
  • ¿Por qué es importante la Misa?
  • ¿Qué es más importante que ir a Misa?

Acción:

  • Comulgar al menos cada domingo durante toda la Pascua.

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

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