I. Experiencia de Vida
He tenido la gracia y la bendición de que muchas personas han sido luz en mi vida, familiares, amigos, sacerdotes han sido un medio para que me encontrara con Dios .
Desde el ejemplo de mis Papás, la gran perseverancia de mi hermano, el estudio y fervor de mi cuñada, mis abuelos, varios de mis tíos, primos, mis amigos de FEF, mis compadres, el Padre Carlos, el Padre Tona, el Padre Hugo, el Padre Victor, el Padre Lalo y podría, gracias a Dios, continuar con una lista muy amplia de personas que han sido: las manos, la boca, los ojos de Cristo en mi vida.
¿Qué hubiera pasado si esas personas hubieran cesado su labor de ser luz de la tierra? Lo más probable es que no estarías leyendo estas líneas.
¿Qué pasará si no soy luz del mundo?
¿Qué pasaría si no soy sal de la tierra?
II. Mensaje
Nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica en el número 2466:
En Jesucristo la verdad de Dios se manifestó en plenitud. “Lleno de gracia y de verdad” (Jn 1, 14), él es la “luz del mundo” (Jn 8, 12), la Verdad (cf Jn 14, 6). El que cree en él, no permanece en las tinieblas (cf Jn 12, 46).
Cada domingo en misa decimos que Jesús es:
Dios de Dios, Luz de Luz.
Jesucristo no es el reflejo de la Luz, Él es la Luz
Nosotros, los Cristianos estamos llamados a ser el reflejo de la luz que es Jesús.
Si solo fueramos como la luna y reflejaramos la luz de sol, sería muy sencillo, no?
El problema es que en nuestra vida nos llenamos de “nubes”, y las nubes no son distintas de las que he mencionado previamente: Honor, Poder, Placer y Dinero, los llamados sustitutos de Dios, por Santo Tomas de Aquino.
Lo más probable es que no seamos luz del mundo por una razón muy sencilla… hemos preferido las tinieblas y la oscuridad del egocentrismo, en vez de optar por la luz del Teocentrismo.
El teocentrismo sostiene que Dios es el centro de todo y que todo en el universo gira en torno a su voluntad y propósito. En el teocentrismo, Dios es visto como la fuente y el fin último de todo lo que existe, y se cree que la realidad es un reflejo de su naturaleza y propósito divino.
El teocentrismo y el egocentrismo son dos perspectivas de vida que se diferencian en quién o qué se ve como el centro de todo.
El teocentrismo se centra en Dios y el egocentrismo se centra en uno mismo.
¿Quién es el centro de tu vida? ¿Tú o Dios?
¿Quién es la luz en tu vida? ¿Tú o Dios?
III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación
La primera lectura está tomada del texto del profeta Isaías.
El texto tiene un ritmo de poema, si lo podemos dividir veremos 5 bloques, 2 bloques nos hablan de los medios y 3 bloques nos hablan de las consecuencias, y lo más bello es que entre líneas nos hablan de una finalidad: Ser luz del mundo, ser otro Cristo.
¿Qué medio nos propone Isaías?
- Compartir el pan,
- Abrir nuestra casa al pobre sin techo,
- Vestir al desnudo,
- No dar la espalda a nuestro hermano,
- Renunciar a la opresión,
- Desterrar las amenazas,
- Acabar con la palabra ofensiva,
- Saciar la necesidad del humillado.
¿Cuáles son las consecuencias?
- Serás luz, como la de la aurora,
- Cicatrizarán de prisa tus heridas (si tendrás heridas, pero superficiales),
- La justicia abrirá tu camino,
- La gloria del Señor será tu retaguardia,
- Llamarás a Dios y Él te responderá,
- Aun en tu mayor oscuridad, tendrás la luz del mediodía.
¿Qué medios practicas en tu vida?
¿Qué consecuencias ves en tu vida?
El Salmo de este domingo, es el Salmo 111 (112) es un ejemplo y continuación de la primera lectura. Ante cada cosa que haces hay una consecuencia.
En programación de computadoras se utilizan mucho los comandos IF, THEN, ELSE, que se traduciría algo así como: Si sucede esto, realiza esto, si no realiza esto otro.
¿Soy justo?
¿Soy clemente?
¿Soy Compasivo?
¿Soy honrado en mi trabajo?
¿Esta firme mi fe?
¿Doy limosna al necesitado?
El Salmo de este domingo es un gran examen de conciencia para ver como va nuestro camino hacia ser luz del mundo.
La segunda lectura es continuación de la primera carta de San Pablo a los Corintios, y se conecta a una mayor profundidad con la primera lectura, nos contesta una pregunta básica ¿Por qué dejó que las nubes del Poder, Placer, Honor o Dinero, tapen la gracia de Dios? Porque en muchas ocasiones nuestra fe está basada en sentimientos, emociones, momentos pensamientos, y no en el Poder De Dios, en el Espíritu Santo.
¿De qué depende tu fe?
Finalmente el Evangelio es muy claro, San Mateo nos continúa narrando el sermón de la montaña, y Jesús nos presenta un modelo de un círculo virtuoso:
- A más obras de la luz,
- Más cerca de Dios estamos,
- Por lo tanto más obras de luz realizamos.
¿Quieres estar más cerca de Dios? Realiza obras de luz, las obras de las que nos habló la primera lectura, o las obras de misericordia corporales y espirituales.
Obras de misericordia corporales:
- Visitar a los enfermos.
- Dar de comer al hambriento.
- Dar de beber al sediento.
- Dar posada al peregrino.
- Vestir al desnudo.
- Visitar a los presos.
- Enterrar a los difuntos.
Obras de misericordia espirituales:
- Enseñar al que no sabe.
- Dar buen consejo al que lo necesita.
- Corregir al que se equivoca.
- Perdonar al que nos ofende.
- Consolar al triste.
- Sufrir con paciencia los defectos del prójimo.
- Rezar a Dios por los vivos y por los difuntos
IV. Oración
Señor sé que soy sal y luz; esa es mi vocación.
Sal para salar y luz para alumbrar.
Tu plan es que me deshaga como la sal salando a los demás, y consumirme como el fuego, alumbrando y calentando a los demás.
Ayúdame a no descansar hasta que me vuelva el salero de la vida de mis hijos, de mi esposa (o), de mi padres, de mi colonia, de mi trabajo, de mi comunidad, de mi país.
Ayúdame a clarear el horizonte de la historia, de la historia cotidiana de cada día.
Que lo mío es ser digno hijo tuyo, salando y alumbrando.
Amén
V. Compromiso
Reflexión:
- ¿Qué medios practicas en tu vida para ser luz del mundo y sal de la tierra?
- ¿Qué consecuencias ves en tu vida de ser luz del mundo y sal de la tierra?
- ¿De qué depende tu fe?
Acción:
- Practicar al menos una obra de misericordia.
