La encarnación de Dios en un bebe – La Navidad

I. Experiencia de Vida

El día de ayer me reuní con la familia de mi esposa para celebrar la Noche Buena. Por la mañana había escuchado al Obispo Barron hablar sobre las maravillas de los bebés.

Mi hijo ya no es un bebe, tiene 3 años, pero es el más pequeño de la familia, por lo que es en aspectos prácticos nuestro bebe.

Lo vi interactuar con mis suegros y hacerlos reír como pocas veces los he visto reír, alegrarse, emocionarse, enorgullecerse de ese pequeño ser humano, que puede hacer muy poco, pero eso poco genera gran alegría.

La maravilla de ver crecer a un bebe es extraordinaria, ver como aprende a hablar, a caminar a interactuar, son regalos que Dios nos da y que pocas veces nos detenemos a saborear.

He dicho en varias ocasiones que ser Papá me transformó la vida, me hizo darme cuenta que el centro del universo no soy yo, que es el otro, en particular mis hijos, sus alegrías, son mis alegrías, sus dolores son mis dolores, sus fracasos son mis fracasos.

Ahora, si yo como Padre humano puedo sentir esos sentimientos y pensamientos, ¿Qué será de Dios que sabe ser Padre e Hijo? Me entiende completamente y sabe lo que siento, lo que pienso, mis reacciones y mis emociones.

Esta Navidad nuestro propósito debería de cambiar, no es puramente contemplativo ante la magnificencia de la encarnación de Dios en un bebe, sino más bien entrar en su poder: De la plenitud de ese bebe hemos recibido toda la gracia de la salvación.

II. Mensaje

¿Cuál es la doctrina más importante y distintiva del Cristianismo?

La encarnación: El verdadero Dios, se hizo humano.

En ninguna otra religión Dios se hace hombre, en ninguna otra religión Dios tiene sueño, hambre, llora, suda, sangra, o sufre; más nuestro Dios es tan amoroso que no solo quiere escuchar, entender, comprender nuestra vida, sino que quiere vivirla.

¿Qué necesidad tiene Dios de vivir nuestra vida? Ninguna

Como dice San Irineo: “Dios NO nos necesita”

Dios no tiene un egoísmo compartido, Dios no está pensando en darnos a su Hijo para recibir algo a cambio, nos ama sin esperar algo a cambio, nos ama y nos da a su Hijo aun sabiendo que hay millones a los que no les importa todo lo que hace por nosotros.

Los padres de la iglesia nunca se cansaron de repetir: Deus fit homo ut homo fieret Deus (Dios se hizo humano para que los humanos se convirtieran en Dios). . . . Estamos llamados no simplemente a la perfección moral o a la autoexpresión artística o a la liberación económica, sino a lo que los  padres de la iglesia llamaron theosis, transformación en Dios.

Eso es lo que celebramos en Navidad, que si Dios se hizo hombre y pudo vivir todas las emociones, sentimientos, sensaciones, y pensamientos humanos, nosotros podemos también llegar a emocionarnos, sentir, y pensar como Dios, al final del día esa era la intención de Dios desde el Génesis: “Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza” el bellísimo Imago Dei.

III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación

Voy a utilizar este domingo algunas lecturas de la liturgia de media noche (o Noche Buena) y otras de la liturgia de Navidad

La primera lectura, está tomada del libro del profeta Isaías, al igual que en el adviento, la liturgia nos lleva a este gran profeta. 

El texto inicia con una comparativa muy humana que planteare en preguntas:

  • ¿Vivimos en tinieblas?
  • ¿Qué te hace estar en sombras?
  • ¿Quién es la luz en tu vida?
  • ¿Qué te hace resplandecer?

Si somos muy honestos encontraremos que las tinieblas y las sombras son el pecado, nuestro egoísmo, nuestro celo a que se haga nuestra voluntad; de igual manera la luz y el resplandor vienen de darnos a los demás, de donarnos al plan de Dios, de regalarnos a la necesidad del otro.

Ahora ¿De dónde surge esa luz de Dios? La podemos encontrar en los nombres mencionados por Isaias:

  • Consejero admirable.
    • ¿Cada cuánto busco a Dios como consejero?
    • ¿Cuántas de mis decisiones pasan por los consejos de Dios?
  • Dios poderoso.
    • ¿Confío más en el poder de Dios o en el mio?
  • Padre sempiterno (Que durará siempre; que, habiendo tenido principio, no tendrá fin)
    • ¿Me fijo en lo temporal o en el eterno?
    • ¿Me preocupa lo que pasa cada día o la vida eterna?
  • Príncipe de la paz.
    • ¿Qué trae paz a mi vida?
    • ¿Es una paz temporal o una paz eterna?

El Salmo 95 (96) nos trae 4 preguntas que debemos hacernos en este día de Navidad:

  1. ¿Proclama el amor de Dios, todos los días?
  2. ¿Dios gobierna mi vida?
  3. ¿Las normas de mi vida son justicia y rectitud?
  4. ¿Mi vida entera está juzgada y medida por los planes de Dios?

La segunda lectura está tomada de la carta de San Pablo a Tito, nos pone muy claro la razón de la encarnación:

  • Dios se manifiesta para salvarnos. La razón principal de la encarnación es que Dios quiere salvarnos.
  • Por lo tanto no podemos vivir sin religión.
    1. Religión se forma del prefijo re, que indica repetición, y 
    2. Del vocablo ligare, que significa ‘ligar o amarrar’
    3. ¿A qué me debo ligar o amarrar? Al poder salvador de Cristo Nuestro Señor.
  • Renunciar a los deseos mundanos.
    1. ¿Son malos los deseos de este mundo? No, el error está en poner dichos deseos por encima de Dios, en poner dichos deseos como fines, como metas, y no como medios para descubrir a Dios.

El Evangelio de la liturgia de la Natividad del Señor está tomada del inicio del Evangelio de San Juan

Para entender este texto dense la oportunidad de ver los últimos 5 minutos del Capitulo “Tormenta”de la serie The Chosen, es la explicación perfecta de la bellísima introducción que hace San Juan a su Evangelio.

Más que una reflexión, me encantaría dejar preguntas del texto

  • ¿Cómo puede existir alguien antes del principio? En el principio ya existía el Verbo.
  • Si ¿El Verbo estaba con Dios y era Dios? ¿A quien se refiere? el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.
  • Él era la vida, y la vida era la luz de los hombres ¿Decimos algo así en el Credo?
  • La luz brilla en las tinieblas ¿Está relacionado eso con el texto de Isaías 9, 2?
  • Aquel que es la Palabra (el Verbo) era la luz verdadera, que ilumina a todo hombre que viene a este mundo…sin embargo el mundo no lo conoció ¿Cómo alguien no conoce la luz? ¿Qué tendría que pasar para que yo no viera la luz verdadera? ¿Qué no me deja ver la luz verdadera?
  • Les concedió poder llegar a ser hijos de Dios ¿No es esto igual al “Deus fit homo ut homo fieret Deus”?
  • No nacieron de la sangre, ni del deseo de la carne, ni por voluntad del hombre, sino que nacieron de Dios. ¿Soy una simple coincidencia? ¿Soy parte del caos? ¿Fui pensado por Dios? Date la oportunidad de leer Jeremias 1:5 o el Salmo 139:1-6.
  • De la plenitud de Jesucristo hemos recibido todos gracia sobre gracia. Porque la ley fue dada por medio de Moisés mientras que la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo. Al final de nuestra vida: ¿Seremos juzgados por justicia o por amor?

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IV. Oración

Querido Padre, Dios del cielo y de la tierra:

En este día santo te queremos dar gracias por tanto amor. 

Gracias por enviarnos a tu hijo, bendícenos en este día tan especial en el que ha llegado tu hijo a nuestras vidas, y celebramos su nacimiento. 

Ayúdanos a tener un corazón digno para el Niño Jesús, lleno de amor, alegría y esperanza. 

Padre bueno, te pedimos que el Niño Jesús nazca en nuestros corazones como nació en Belén, para que podamos regalarle a otros el amor que Tú nos muestras día a día. 

Ayúdanos a reflejar con nuestra vida tu abundante misericordia.

Que junto con tus Ángeles y Arcángeles vivamos siempre alabándote y glorificándote.

Santísima Virgen María, gracias por aceptar ser la Madre de Jesús y Madre nuestra, gracias por tu amor y protección. Sabemos que día a día intercedes por nosotros y por nuestras intenciones, gracias Madre buena.

Querido San José, gracias por ser padre y protector del Niño Jesús, te pedimos que ruegues a Dios por nosotros para que seamos una familia unida en el amor. 

Intercede por todas las familias del mundo para que en cada hogar haya calor, seguridad, paz y reconciliación. 

Amén.

V. Compromiso

Reflexión:

  • ¿Soy el Imago Dei de ese bebe que hoy nació?
  • ¿Vivo consciente de que Jesús debe ser la luz de mi vida?
  • Contemplando un pesebre ¿Qué regalo tienes para el bebe Dios?

Acción:

  • Ser la imagen de Dios.
  • Vivir con el corazón siempre limpio para que ahí viva Dios

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

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