I. Experiencia de Vida
Existe la frase: “Donde pone el ojo pone la bala” este dicho hace alusión a aquellas personas que obtienen aquello que se proponen. Enfocan su vida hasta conseguir la meta deseada.
¿Qué tan claro tenemos el objetivo de nuestra vida?
¿Cuál es la meta última de esta vida?
Los Cristianos lo tenemos claro, la mirada la tenemos puesta en Cristo.
II. Mensaje
El Prefacio de este Domingo de la Ascensión es perfecto para explicar nuestra catequesis:
Porque Jesús, el Señor, el rey de la gloria, vencedor del pecado y de la muerte,
Estamos reconociendo quien es el Señor,
- Rey de la gloria, el que dirige la gloria, la máxima expresión de la gloria.
- Vencedor del pecado, Jesús venció al pecado, una vez y para siempre, si queremos vivir y morir lejos del pecado, el camino es Cristo.
- Vencedor de la muerte, si todo en nuestra vida es simplemente vivir esta vida, no necesitamos a Jesús, pero sí creemos que abra un juicio y queremos salir vencedores de ese juicio al morir, debemos hacernos uno con Cristo.
ha ascendido ante el asombro de los ángeles a lo más alto del cielo, como mediador entre Dios y los hombres, como juez de vivos y muertos.
- Los propios ángeles se asombran de ver al Hijo de Dios llegar a lo más alto del cielo,
- Su función desde el cielo es ser un puente, el camino entre Dios y la humanidad,
- Otro de sus roles será juzgar a vivos y muertos, en un juicio, ¿Prefieres ser amigo del juez? ¿Prefieres que te conozca?
No se ha ido para desentenderse de este mundo, sino que ha querido precedernos como cabeza nuestra para que nosotros, miembros de su Cuerpo, vivamos con la ardiente esperanza de seguirlo en su reino.
- Jesús no subió al cielo, como dicen los Deistas Terapéuticos Moralistas, para desentenderse del mundo,
- Jesús subió al cielo para preparar un lugar para nosotros.
- La oración termina con una condicionante para nosotros:
- Vivir con ardiente esperanza
- Buscar seguir su Reino constantemente.
III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación
La primera lectura, como toda la pascua está tomada de los Hechos de los Apóstoles, (del mismo escritor del Evangelio, y nos presenta un versus:
- ¿Ahora sí vas a restablecer la soberanía de Israel?
- Tener la fortaleza del Espíritu Santo para ser testigos de Jesús en todos los rincones de la tierra
Después de tanto tiempo juntos los discípulos, igual que nosotros, seguían sin entender la misión de Cristo, y su prioridad política parece más importante que su prioridad espiritual.
La forma de poder entender los mensajes de Jesús, reside en ver que nuestras prioridades no son las de Dios… que distinto hubiera sido si los discípulos hubieran dicho, ahora que te vas ¿Cuales son tus últimas instrucciones?
Jesús pide una última cosa en la tierra: Ser sus testigos.
¿Qué es un testigo? Es la persona que declara ante un tribunal sobre hechos que conoce y que son considerados relevantes por alguno de los litigantes para la resolución del asunto objeto de controversia.
¿Soy testigo de Cristo?
El Salmo de este domingo es el Salmo 46 (47), tiene 3 frases para degustar en nuestro corazón:
- Dios, el Señor, asciende hasta su trono. Siempre fue suyo, más ahora vuelve después de haber vencido al pecado y a la muerte.
- Dios es el rey del universo. Si nadie, ni nada en el universo ha podido vencer a la muerte, y solo Jesús lo ha logrado, Él es el rey de todo lo creado.
- Por lo tanto…Reina Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. y ¿Reina en tu corazón?
En la segunda lectura, de la carta a los Hebreos, y contiene una sabiduría enorme, iré diseccionando mucha de dicha sabiduría que nos deja esta carta:
- Cristo no entró en el santuario de la antigua alianza. ¿De qué Santuario nos hablan? Del Sanctasanctórum que era el recinto más sagrado del Templo de Jerusalén. Sanctasanctórum significa en latín «Santo de los Santos» y hace referencia a un lugar que es sumamente santo, es decir, un espacio santísimo.
- Cristo entró en el cielo mismo. Con toda su humanidad y toda su divinidad, y por eso está constantemente intercediendo por nosotros.
- Destruyó el pecado con el sacrificio de sí mismo. El pecado ya no tiene efecto sobre nosotros, si y sólo si, nosotros decidimos adherirnos a Cristo. ¿Eso significa que ya no pecamos? No, significa que Él nos puede perdonar y devolver la pureza.
- Cristo nos abrió un camino nuevo…que es su propio cuerpo. ¿Quieres entrar al cielo? Comulga.
- ¿Qué debemos hacer para seguir a este Cristo?
- Sinceridad de corazón.
- Fe total.
- Conciencia limpia.
- Purificarnos en el bautismo.
- Firmes en la profesión de nuestra esperanza.
El Evangelio de este domingo está tomado del Evangelio según San Lucas (Escritor también de los Hechos de los Apóstoles).
Dios se reveló ante todo con obras, no sólo con palabras.
Y el culmen de esta revelación divina con obras fue el mismo Jesús: su Encarnación, nacimiento, milagros, Pasión, muerte y Resurrección, y ahora el próximo evento en la historia sería su Ascensión.
La historia continuaría con la celebración de la próxima semana: Pentecostés, el descenso del Espíritu Santo, seguirá con la historia de la Iglesia, y terminaría con la Segunda Venida de Cristo.
Cada uno de estos eventos, excepto la creación, fueron vistos por ojos humanos, y podemos ver los efectos de la creación de Dios.
Nuestra religión no es solo un conjunto de verdades espirituales abstractas, ideas, valores o leyes, sino eventos concretos, uno de los cuales (la Ascensión) que celebramos hoy.
La Iglesia no es una filósofa y club sino una cadena de testigos.
El cristianismo católico es una religión muy material.
Es sacramental, no puramente espiritual. Aquellos que dicen que son «espirituales pero no religiosos» se están etiquetando a sí mismos con bastante precisión.
Están eligiendo una religión muy diferente a la religión de Jesús.
La Ascensión revela cuán importante es la materia para Dios.
Cuando Jesús ascendió de la tierra al cielo, no dejó su cuerpo atrás.
La Ascensión no fue la ruina de la Encarnación.
Incluso en el cielo, Jesús tendrá su cuerpo resucitado, su cuerpo glorificado, y nosotros tendremos uno igual.
C.S. Lewis dice que Dios nos dio estos cuerpos temporales como se dan caballitos ponis a los niños: para aprender a manejarlos para que podamos montar sementales en el cielo.
IV. Oración
Jesús, te rindo homenaje en la fiesta de tu Ascensión a los Cielos.
Me alegro de todo corazón por la gloria en que has entrado a reinar como Señor del Cielo y tierra.
Cuando acabe la lucha de este mundo, dame la gracia de compartir en el Cielo el gozo de tu victoria por toda la eternidad.
Yo creo que entraste en tu Reino glorioso a preparar mi sitio, pues prometiste volver y llevarme contigo.
Concédeme buscar solamente la dicha de tu amor y amistad, para que yo merezca unirme contigo en el Cielo.
Cuando me llegue la hora de subir y presentarme al Padre para rendir cuentas de mi vida, ten compasión de mí.
Jesús, por el amor que me tienes, me has trasladado del mal al bien y de la desgracia a la felicidad.
Dame la gracia de elevarme sobre mi debilidad humana.
Que tu Humanidad me dé fuerza en la flaqueza y me libre de los pecados.
Con tu gloria dame ánimo de perseverancia, pues me has llamado y justificado por la fe.
Que yo profundice en la vida que me has dado y alcance los premios eternos que prometes.
Tu me amas, buenísimo Jesús. Haz que yo a mi vez te ame.
Te pido ahora esta gracia en particular _________________ (mencione el favor que desea).
En tu constante providencia, guía mis pasos a la vida gloriosa que has preparado para aquellos que te aman.
Hazme crecer en santidad y darte gracias, viviendo fielmente para Ti.
Amén.
V. Compromiso
Reflexión:
- ¿Esta puesta tu mirada en Jesús, como destino de vida?
- ¿Soy testigo de Cristo?
- ¿Mi fe está en una filósofa o en ser testigo de Jesús?
Acción:
- Repetir el Salmo 47: “Dios asciende a su trono” y después “El trono de mi vida es de Jesús, yo quiero ser tu testigo”.
