Nuestra misión: Dejar que Dios haga nuevas todas las cosas… en mi – V Domingo de Pascua

I. Experiencia de Vida

No se si han tenido la oportunidad de ver la película: Comer, Rezar y Amar, para mi una de las películas con la mejor fotografía del cine. 

La película sigue una especie de itinerario espiritual clásico que comienza con una mujer que está pasando por una especie de crisis de los 30-40s, por lo que es Liz Gilbert, interpretada por Julia Roberts, su matrimonio está en situación malísima, su trabajo no la satisface, sus amigos no pueden ayudarla y se siente un poco perdida. 

El momento de mayor reflexión, para mí, es justo en ese momento. Se arrodilla y con lágrimas reza una oración muy honesta y directa: “Oh Dios. Estoy perdida por favor ayúdame”. 

Me gusta esa oración, es simple, honesta y directa.

¿Qué parte no me gusta?

En la parte de Rezar, Liz se muda a la India, va a un ashram (lugar donde se realizan diferentes prácticas espirituales de enseñanza hinduista) en la India y allí se adentra en las grandes prácticas del hinduismo. Liz aprende meditación, canto, silencio, sentarse a orar y lo hace durante varios meses al final de los cuales dice, aquí está lo que Ella obtiene (y que no me agrada): Dios está en mí (hasta ahí, excelente), como soy… ERROR. Esa es la mejor definición del Deísmo Terapéutico Moralista.

Dios está en nosotros sí, pero si dices que Dios está en tí tal como eres, entonces simplemente arrastras a Dios a tu humanidad, y ese no es DIOS, es un dios chafa. Bajo esa visión, no hay mejora, no hay perfeccionamiento, no hay progreso, y por lo tanto no hay conversión. 

El camino de los fariseos hacia arriba, llegando al cielo siendo farisaicos, construyendo una Torre de Babel con sus propias buenas obras, no funciona.

Pero el camino de Dios hacia abajo (del cielo a la tierra), por pura misericordia y gracia, funciona.

Nuestra religión, a diferencia de todas las demás, no es la búsqueda de nosotros a Dios. Es la búsqueda de Dios por nosotros.

Todos los intentos del hombre por escalar la montaña de Dios, todos los caminos que suben la montaña, todas las religiones del mundo, son en verdad iguales: igualmente fracasos.

El único camino, es el que Dios hace para bajar de la cima de la montaña, diciendo: «Yo soy el camino», sólo Él puede convertirnos y salvarnos.

II. Mensaje

La liturgia de este domingo repite en varias ocasiones la palabra: nuevo.

¿Por qué necesito algo nuevo? ¿Por qué necesito cambiar?

Porque bajo la visión actual del mundo, no encontrarás la salvación.

Dice la oración colecta:

  1. Lleva a su plenitud en nosotros el sacramento pascual.
    1. La palabra latina sacramentum significa etimológicamente algo que santifica (res sacrans), es decir cuando recibimos un sacramento nos vamos haciendo diferentes, ¿de dónde viene la palabra Santo? En el diccionario aparece la siguiente interpretación: Kadosh (hebreo), que significa: Consagrado, Santo. Alguna cosa puesta aparte, separada, escogido.
    2. Entonces los Sacramentos nos hacen distintos, diferentes, escogidos.
    3. El Sacramento Pascual es aquel que nos hace distintos por el amor; Dios es amor … El amor es Dios. Dios se da a sí mismo por los otros. Y esto significa que, paradójicamente, tener a Dios es ser lo que Dios es, y esto significa dar la vida.
  2. A quienes te dignaste renovar por el santo bautismo
    1. Los Sacramentos siempre son eficaces, más dicha eficacia depende siempre de quien recibe dicho Sacramento
    2. ¿Qué tanta eficacia tiene Dios en tu vida?
  3. Abundar en frutos buenos.
    1. La consecuencia de la conversión al amor, son los buenos frutos. 
    2. Los buenos frutos NO son el fin del Cristiano, son la consecuencia.
  4. Alcanzar la vida eterna.
    1. Este es el fin del Cristiano, la vida eterna.
    2. Sin conversión, sin renacimiento, sin renovación, no encontraremos la salvación.

III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación

Esta semana continuamos, como toda la Pascua, la lectura de los Hechos de los Apóstoles.De hecho estaremos leyendo el capítulo 14 (la semana pasada leímos el capítulo 13).

¿De qué nos habla la lectura?

Es el fin del viaje de Pablo y Bernabé por las comunidades que ya habían fundado, las ciudades nombradas están en el texto de la semana pasada. Detalle importante, vean como solo atravesaron Pisidia (de donde fueron expulsados), ahí no se quedaron.

¿Cómo encontraron su renovación Pablo y Bernabe?

Pasando muchas tribulaciones. El qué cree que el camino de la salvación es fácil, no está entendiendo los caminos de Dios.

Pablo y Bernabé nos dan 3 pistas para alcanzar la vida eterna (Oración colecta):

  1. Pasar por muchas tribulaciones.
  2. Oración, y 
  3. Ayuno.

Solo así lograremos lo que Pablo y Bernabe: Contarle a la comunidad lo que hace Dios por medio de ellos (Antífona de la Comunión).

El Salmo, está tomado del Salmo 145 (144), y quiero reflexionar en particular la última estrofa en 2 sentidos, la Misión del Cristiano, y la razón de ser de dicha misión:

  • Misión: Mostrar a los hombres las proezas, el esplendor y la gloria del Reino de Dios.
    • Mi vida debe ser una muestra del amor de Dios
  • Razón de la Misión: Porque el Reino de Dios es para siempre, y su imperio, por todas las generaciones.
    • Estoy confiado que vale la pena las tribulaciones porque el objetivo de las mismas, es mi salvación.

La segunda lectura sigue siendo del Apocalipsis, pero ya de los últimos capítulos, hoy leeremos el inicio del capítulo 21. El libro Apocalipsis del Nuevo Testamento tiene 22 capítulos.

Juan ve 2 cosas nuevas, y una que ya no existe.

Hay un cielo nuevo, es decir la forma en la que vemos el cielo, o la forma en la que hemos pensado que es el cielo, cambió por completo, la forma en la que veíamos la tierra, ha cambiado para siempre y el mal (el mar), ya no existe.

En esta nueva tierra y este nuevo cielo se nos confirma la última estrofa de nuestro Salmo:

ya no habrá muerte ni duelo, ni penas ni llantos, porque ya todo lo antiguo terminó.

Cristo, nuestro salvador, mediante el amor ha transformado TODO.

Dicho amor, no es el del romanticismo, es el de la entrega, el del sacrificio, la única forma que conoce Dios: dándolo todo, por eso quiero pedirte que dediques tres minutos, como es que Cristo logró hacer nuevas todas las cosas:

Una vez visto este video reele la oración después de la comunión:

“Señor, muéstrate benigno con tu pueblo, y ya que te dignaste alimentarlo con los misterios celestiales, hazlo pasar de su antigua condición de pecado a una vida nueva”

El Evangelio de este domingo, encierra lo visto en las 3 lecturas previas: Amor y Sacrificio. Solo así se logra la nueva creación.

San Juan nos hace una reflexión en 5 etapas

  1. Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre (Jesús).
    1. La glorificación de Jesús fue la obediencia al plan de Dios Padre, por eso al salir Judas del cenáculo, Él sabe lo que va a pasar.
  2.  Dios (Padre) ha sido glorificado en Él (Jesús).
    1. Esto es una aclaratoria igual que la que le hace Jesús a Felipe: Yo soy en el Padre, y el Padre en mí.
  3. Si Dios ha sido glorificado en Él (Jesús).
    1. La fórmula de San Ireneo «Gloria Dei vivens homo», le damos gloria a Dios al vivir en plenitud.
  4. También Dios lo glorificará (a Jesús) en sí mismo.
    1. Esto es profundo y puede ser complejo. La preposición usada es EN. Así como decimos en el Gloria: Gloria a Dios en el cielo y por lo tanto, paz en la tierra, aquí pasa lo mismo. Al seguir el plan de Dios entramos en una comunidad de Glorificación y Santificación. Ya no es un dar y recibir, como estamos EN la Gloria de Dios, ya no es que tengamos transferencia de gloria y santidad, estamos llenos de gloria y santidad.
  5. Pronto lo Glorificará.
    1. Todas estas palabras, no sirven de nada sin esta última, si Dios Padre no hubiera Glorificado a Jesús mediante la Resurrección: vana es nuestra fe.

San Juan finaliza este texto de forma magistral, no se queda puramente en algo externo, algo entre Dios Padre y Dios Hijo, nos mete en dicha dinámica:

  1. Nos llama Hijitos, es decir fruto de esta Glorificación, nosotros nos volvemos Hijos de Dios.
  2. Nos da un mandamiento nuevo: Amarnos. No nos invita al amor fraterno (Philia), sino al amor divino (Agape).
  3. Solo en el amor de Dios, nos reconocerá como discípulos de Cristo.

IV. Oración

Gracias quiero darte por amarme

Gracias quiero darte yo a ti señor

Hoy soy feliz porque te conocí

Gracias por amarme a mí también

Yo quiero ser señor amado

Como el barro en las manos del alfarero

Toma mi vida hazla de nuevo

Yo quiero ser, 

Yo quiero ser un vaso nuevo

Te conocí y te ame

Te pedí perdón y me escuchaste

Si te ofendí perdóname señor

Pues te amo y nunca te olvidare

Yo quiero ser señor amado

Como el barro en las manos del alfarero

Toma mi vida hazla de nuevo

Yo quiero ser Yo quiero ser un vaso nuevo

Amén.

V. Compromiso

Reflexión: 

  • ¿Necesito cambiar? ¿Qué necesito cambiar? 
  • ¿Estoy dispuesto a pasar por muchas tribulaciones?
  • ¿Estoy dispuesto a que Dios me renueve?

Acción: 

  • Buscar que Dios quiere renovar en nuestras vidas.

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

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