¿Es la sociedad el estándar para juzgar a Dios o es Dios el estándar para juzgar a la sociedad? – Domingo de Ramos

I. Experiencia de Vida

En muchas de las culturas primitivas para pasar de niño a adulto, el menor debe pasar algún reto, algún proceso, sobrevivir en la selva o en el bosque. 

Después de este proceso los nuevos adultos descubren que

  1. La vida no es fácil
  2. Tú no eres tan importante
  3. Tú no tienes el control
  4. Vas a morir
  5. Tú vida no es sobre ti

Jordan Peterson, explica esto de forma excelsa en un video sobre Peter Pan:

  • La historia de Peter Pan (Pan, «πάν«, todo), el niño es mágico, mágico por que tiene TODA la potencialidad.
  • No quiere crecer, el único adulto tiene un garfio, es un tirano, lo persigue el «dragón del caos», y el tiempo (el reloj) lo persigue.
  • Por no crecer; vive en Nunca Jamás, está con niños perdidos y renuncia a una relación con Wendy (Ella acepta su mortalidad, y madura), Peter Pan elige a Campanita (la ilusión).
  • Madurar involucra sacrificar el potencial por elección.

Ante esto no queda una sola pregunta ¿Elegir nuestro sacrificio o que el sacrificio nos elija?

Si elegimos madurar descubriremos que:

  1. La vida NO es fácil
  2. Mi familia, sociedad, religión son lo más importante
  3. No controlo las cosas
  4. Sabemos que vamos a morir
  5. Hay un plan superior alrededor del cual yo soy parte… el plan de Dios.

II. Mensaje

Durante esta Semana Santa contemplaremos mucho el sufrimiento de Cristo.

Los torturadores de Cristo están tratando de infligir no solo dolor personal sino también vergüenza y desgracia públicas, afectar no solo su físico, sino psicológico y su concepción social. 

Pero esa es la maravilla de Cristo, y los Cristianos, los torturadores de Cristo, no están haciendo tal cosa. 

En la primera lectura vemos como el profeta Isaías, inspirado divinamente, ve el futuro y nos muestra el sufrimiento de Cristo, y nos dice: «El Señor Dios es mi socorro, / se que no quedaré avergonzado«. 

Estar en el plan divino lo cambia todo, estar del lado del Señor involucra hacer la voluntad de Dios y por lo tanto, nunca quedar avergonzado, sino siempre agraciado. 

Para Cristo y para los Cristianos, la gracia viene en forma de alegría, a veces en forma de sufrimiento. 

  • El sufrimiento no es una deshonra. 
  • El martirio no es una deshonra. 
  • Ser odiado por los malos no es una desgracia; Es un honor.
  • Ser odiado por los buenos, es una desgracia. 
  • Ser amado por los malos, también es una desgracia.

Si no encontramos en el sufrimiento un camino para encontrar a Dios, entonces Jesús es una desgracia y un tonto. 

No somos deshonrados por nuestros sufrimientos. Somos agraciados, si en ese sufrimiento está el cumplimiento del plan de Dios.

Por lo tanto en esta Semana Santa, debemos hacernos una sola pregunta: 

¿Es la sociedad el estándar para juzgar a Dios o es Dios el estándar para juzgar a la sociedad?

Solo contestando esa pregunta de fondo podremos entender la trampa que nos plantea el Deísmo Terapéutico Moralista y como el Cristiano no puede vivir en concordancia con dichas creencias.

III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación

La primera lectura, del domingo de Ramos está tomada del libro del profeta Isaias, y nos lleva por un camino muy claro el camino de la negación del yo:

  • Yo no he opuesto resistencia: Isaías nos está profetizando lo que vivirá Cristo y lo que vivirán todos aquellos que quieren ser como Cristo, no se oponen al reto que Dios les pone enfrente.
  • Ni me he echado para atrás: Cristo y el Cristiano, no solo no debe oponer resistencia, sino tampoco huir del reto que se le presenta.
  • No aparté mi rostro de los insultos y salivazos: En el estándar del mundo, es un error gravísimo el aceptar que te ofendan, más bajo el estándar divino ese dolor, ese insulto, ese salivazo puede ser la salvación para el otro.
  • El Señor me ayuda, por eso no quedaré confundido: La RAE, define el estar confundido como: Perplejidad, desasosiego, turbación de ánimo, y claro si mi fe no está puesta en mi ego, sino en el plan divino ¿Por qué estaría confundido?

Del Salmo, de este domingo, el 21 (22), quiero resaltar este texto como una profecía de lo que vivió Jesucristo, y una confirmación que sufrimiento no denota alejamiento de Dios, sino una oportunidad de conectar nuestro dolor con el de Cristo

  1. Mis manos y mis pies han taladrado: Jesús fue atravesado en sus muñecas y en sus tobillos por clavos
  2. Se pueden contar todos mis huesos: La forma en la que Jesús fue azotado, provocó que gran parte de su piel se le fuera quitada, Jesús quedó sin piel, por lo que sus huesos eran visibles.
  3. Reparten entre sí mis vestiduras y se juegan mi túnica a los dados: Nos narra San Juan, que estuvo presente lo siguiente: Los soldados, cuando crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes, una parte para cada soldado. Y tomaron también la túnica; y la túnica era sin costura, tejida en una sola pieza.  Por tanto, se dijeron unos a otros: «No la rompamos; sino echemos suertes sobre ella, para ver de quién será»
  4. A mis hermanos les contaré tu gloria. Los Cristianos no estamos llamados a un sufrimiento sin sentido, si nuestro sufrimiento está conectado con el sufrimiento de Cristo, ese sufrimiento es salvador.

San Juan Pablo II, es un encíclica SALVIFICI DOLORIS escribe en el punto 25 un texto comprometedor:

Cristo no escondía a sus oyentes la necesidad del sufrimiento. Decía muy claramente: « Si alguno quiere venir en pos de mí… tome cada día su cruz», y a sus discípulos ponía unas exigencias de naturaleza moral, cuya realización es posible sólo a condición de que « se nieguen a sí mismos ». La senda que lleva al Reino de los cielos es « estrecha y angosta », y Cristo la contrapone a la senda « ancha y espaciosa » que, sin embargo, « lleva a la perdición ».

Para entender a profundidad este texto uno debe de leerlo a la luz del texto de San Pablo a los Colosenses: Me alegro de mis sufrimientos por ustedes, y en mi carne, completando lo que falta de las aflicciones de Cristo, hago mi parte por Su cuerpo, que es la iglesia.

En la segunda lectura de la carta de San Pablo a los Filipenses entendemos la sumisión de Cristo al plan divino.

  1. Cristo no se aferra a las prerrogativas de su condición divina. Esto es el ejemplo de humildad, si el propio Hijo de Dios no se aferra a su ego, a su yo, sino que se somete al plan divino, ¿Qué se espera del que se dice Cristiano?  
  2. Se anonadó a sí mismo. La palabra anonadar significa: Reducir a la nada; es decir el yo vale nada, el plan divino lo vale todo.
  3. Tomando condición de siervo. Jesús nos enseña que no estamos aquí para ser servidos, sino para servir a los demás. ¿Estoy sirviendo a los demás?
  4. Por obediencia aceptó. Lo vamos a leer hoy en el evangelio, pero uno de los textos más humanos del evangelio, después del llanto o sueño de Jesús, son sus palabras en Getsemaní: Padre, si es Tu voluntad, aparta de Mí este cáliz; pero no se haga Mi voluntad, sino la Tuya. ¿Soy obediente al plan de Dios o quiero que Dios sea obediente a mi plan?
  5. Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas. Por eso Dios Padre lo nombra Rey del Universo, por su negación al yo, por la aceptación del Nosotros.

La Aclamación antes del Evangelio ocupa una preposición clave: por; Cristo se humilló por nosotros, no para nosotros; la preposición por denota: tránsito por el lugar indicado. Su humillación nos abre el camino, nos muestra el camino, y convierte a Jesús en el camino.

El Evangelio, tomado del texto de San Lucas, es amplio y extenso, por lo que elegí solo cinco conceptos en la línea del Cristiano como servidor de sus hermanos:

  • El mayor entre ustedes actúe como si fuera el menor. El Cristiano debe ser humilde.
  • Yo (Jesús) estoy en medio de ustedes como el que sirve. No estamos llamados a ser servidos sino a servir.
  • Que no sea mi voluntad, sino la tuya. El fin último del hombre es cumplir la voluntad de Dios, no la voluntad del mundo, somos IMAGO DEI, no imago mundi.
  • Levántense y oren para no caer en la tentación. Al volver hoy de misa, justo reflexionaba, ¿cómo hacer para que mi juicio siempre sea acorde al plan de Dios? y recordé esta frase de Jesús: Oren para no caer en la tentación (de juzgar cómo juzga el mundo).
  • Él no le contestó ni una palabra. A título personal, creo que Jesús me habla en este silencio ante Herodes. Jesus no vino a este mundo para ser un actor: no dejó Su gloria para ganarse la aprobación del mundo; y puesto que Herodes lo consideraba como un mero hacedor de milagros, y quería convertir su corte en un teatro en el que Jesús fuese el actor principal, nuestro Señor, muy sabiamente, guardó silencio y no hizo nada.

IV. Oración

Señor, vengo delante de ti reconociendo que eres el único y verdadero Dios. Con humildad te confieso que soy un pecador. 

He vivido de una forma que no te agrada y que me ha alejado de ti. 

No quiero seguir viviendo enredado en mi ego, en mentiras, odios, decepciones y en inmoralidad. 

Quiero vivir para ti, Señor. Por esta razón te pido perdón.

Sé que tu amor por mí es tan grande, que diste a tu único hijo Jesús, para que muriera en una cruz por mis pecados. 

Acepto a Jesús en mi corazón como mi Señor y Salvador. 

Rechazo a Satanás y a su mundo de tinieblas. 

Entrego mi vida a Jesús para que la limpie y la restaure. 

Envía a tu Espíritu Santo para que fortalezca mi fé y me guíe cada día.

Estoy agradecido de que eres un Dios que siempre da otra oportunidad. 

Quiero aprovechar esta Semana Santa para encontrarme contigo.

Amen.

V. Compromiso

Reflexión: 

  • ¿Es la sociedad el estándar para juzgar a Dios o es Dios el estándar para juzgar a la sociedad?
  • ¿Es más importante tu plan o el plan de Dios?
  • ¿Qué plan tiene Dios para ti?

Acción: 

  • Ponerme al servicio de los demás.
  • Ante las situaciones complicadas de la vida, repetir: Que no sea mi voluntad, sino la tuya.

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

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