¿Seremos juzgados por justicia o por amor? – V Domingo de Cuaresma

I. Experiencia de Vida

Mi experiencia de vida me dice que una personas puede vivir basada en su:

  • Origen. Su pasado lo persigue, sus padres o eventos del pasado son tan impactantes que atrapan a la persona que no puede escapar de ellos, se justifica en su pasado, en lo que otros hicieron o dejaron de hacer.
  • Medios. Usan un medio de alegría o satisfacción para vivir, aquí encontramos a los alcohólicos, drogadictos, enfermos de placer o adictos al trabajo;convierten un medio en el objetivo de su vida.
  • Fines. Estas personas son las más enfocadas, saben lo que quieren, saben a dónde quieren llegar, en muchas ocasiones pueden ocupar la frase de que el fin justifica los medios.
  • Consecuencias. Estas personas fueron severamente regañadas y recibieron castigos fuertes derivados de sus actos, por lo que o viven con miedo a las consecuencias o juzgan las consecuencias de las personas con dureza.
  • A la deriva. Su vida está basada en el objetivo que les ponga alguien o algo más, pueden enfocarse en algo hoy, pero mañana seguramente será algo diferente.

En algún momento de vida, todos hemos pasado por alguna de estas etapas, y solo con una oración, meditación y reflexión profunda, puede uno encontrar la verdadera luz.

La pregunta importante es: ¿En el juicio final, sobre que seremos juzgados?

II. Mensaje

Las personas creyentes y que se consideran religiosas viven bajo 2 formas de pensamiento:

  • Son buenos y eso los salvará.
  • Son pecadores y su Fe, Esperanza y Amor, lo salvará

El domingo pasado la parábola del hijo pródigo presentó a los dos hijos en ese mismo tenor, 

  • El hijo pródigo se reconoció pecador, pero tenía esperanza y fe en el amor de su Padre (no del propio a su Padre)
  • El hijo celoso se reconoce como bueno y se siente con la capacidad de exigir justicia, y de pedir que debe recibir lo que se merece.

¿Quién de estos personajes se salvará?

Ante esto la liturgia del día de hoy nos presenta una pregunta: ¿Quieres ser juzgado por cumplir? ¿Por ser bueno? o ¿Por el amor y la fe de Dios?

El aceptar que la salvación no viene por la bondad de nuestros actos, eso es la consecuencia de tener como fin a Cristo, es un viaje, es un recorrido, como con el que finaliza el Salmo de este domingo, pero involucra, tirarme al piso frente a Cristo y reconocerlo como mi Señor.

III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación

La primera lectura, de este V domingo de Cuaresma está tomada del libro del profeta Isaias, y quiero resaltar 3 ideas fundamentales:

  1. Algo nuevo. El que tiene un encuentro con Dios y deja el ego, es un ser nuevo, es diferente, es en lenguaje religioso: Santo.
  2. Haré que corran los ríos en la tierra árida. Nuestro ego, nuestra justicia, nuestra bondad es árida, sólo cuando Dios abre caminos, es que corren los ríos de su gracia y de su amor.
  3. El pueblo que me he formado proclamará mis alabanzas. Esta conjugación de verbos es hermosa, e involucra que yo soy parte de su pueblo, si reconozco que él me ha formado, solo puedo alabarlo.  

¿Soy nuevo, soy diferente, soy Santo?

¿He dejado que los ríos de Dios abran caminos y los llenen con sus ríos de amor?

¿Vivo como formado por Dios? ¿Alabo constantemente a Dios?

Del Salmo, de este domingo el 125 (126), quiero resaltar 2 ideas:

  1. Como cambian los ríos la suerte del desierto. Vean la conexión con nuestra primera lectura. lo que florece en el desierto es sólo aquello que está pegado al agua, solo vamos a florecer como consecuencia de estar pegados al río.
  2. Al ir, iban llorando… al regresar, cantando. Es para nosotros algo muy significativo, hay un recorrido, un viaje, un proceso. sin pasar por el proceso de salir de nuestra mentalidad para entrar en la dimensión divina, no podremos salir de nuestras carencias humanas. 

En la segunda lectura San Pablo da a los Filipenses una cátedra del cambio que involucra descubrirse Cristiano.

  1. Hay un ser nuevo. Todo lo que era valioso para mi, lo consideré sin valor a causa de Cristo
  2. Hay un bien supremo: Conocer a Cristo Jesús. Eso es la Fe, el conocer a Jesús, el tener una relación única con Él.
  3. Justo o Justificado. San Pablo no se siente justo por sus actos, sino justificado por los actos de Jesús.
  4. Se salvarán los que creen. No lograremos la salvación por ser buenos, si no por creer en quien nos puede salvar. Jesús no solo es un maestro, no es solo un sanador, es EL salvador.
  5. Me lanzo hacia adelante, en busca de la meta.¿Cuál es la meta? ¿Cuál es el fin? No saldremos vivos de esta vida, vivamos de tal forma que obtengamos la salvación por medio de Cristo, por consecuencia seremos buenos.

La Aclamación antes del Evangelio nos pone una reflexión que requiere hacer una lectura inversa. El texto, tomado de Joel 2, 12-13, nos dice: Todavía es tiempo…conviértanse porque soy compasivo y misericordioso. ¿Cuándo ya no será ese tiempo? ¿Cuándo dejará Dios de ser compasivo y misericordioso? El día de nuestro juicio.

El Evangelio, tomado del texto de san Juan, quiero resaltar algo que pasa desapercibido si no hemos leído el Antiguo testamento, si tienen oportunidad de leer Ezequiel 11:23 o Ezequiel 43:2 veran que la Gloria de Dios dejó el templo y se fue hacia el monte de los Olivos, ¿De donde viene hoy Jesús antes de este gran evento? del monte de los Olivos.

Me parece que Juan escribe de una manera majestuosa y que leerlo por encima nos puede llevar a perdernos de cosas muy importantes.

  • ¿Cómo se puede sorprender a alguien en flagrante adulterio? 

Solo cuando uno está buscando y cazando a una persona, cuando con morbosidad se está buscando el pecado del otro; dichos escribas y fariseos se sienten capaces de juzgar a la mujer (no al hombre), porque sienten que son más bueno y más justo, y que Dios los nombró jueces, y que su misión en esta vida es juzgar a los demás. ERROR.

  • ¿Dónde colocaron a la mujer?

Frente a Jesús. El texto no nos dice que escribió Jesús, pero si la mujer estaba frente a Jesús, hoy quisiera pensar que ese texto que escribió fue solo para Ella, y que seguramente era un examen de conciencia, amoroso y reflexivo, o una pequeña carta de amor, tan profunda que obtuvo de Ella una mujer nueva.

  • ¿Cómo acaba Jesús con la trampa y el juicio?

Colocando a los jueces en la posición de juzgados. Aquellos que ocupan la ley, la justicia, y las buenas obras como la medida de su poder para juzgar, serán juzgados con la misma severidad. 

  • ¿Cómo finaliza el relato de San Juan?

Jesús sabe que esta mujer, que probablemente estaba desnuda, y había sido ya juzgada y criticada, no necesita más juicio, Ella misma está consciente, y Jesús lo sabe, por lo que actúa como el Padre Misericordioso, de la parábola del Hijo Pródigo y no la juzga, la restituye llamándola: Mujer. Ella no lo llama Maestro, ni Jesús, ni Rabino, lo llama Señor, eso quiere decir que le está dando el Señorío de su vida, por lo que Jesús con amor puede decirle: Tampoco yo te condeno, vete y ya no vuelvas a pecar.

IV. Oración

Señor, Señor Jesús, te necesito, reconozco que no puedo salvarme únicamente por mis actos, por mi bondad, se que solo puedo salvarme mediante tí.

Gracias por morir en la cruz y pagar por mis pecados. 

Te pido perdón por mis pecados y te recibo como mi Señor y Salvador. Gracias por darme el regalo de la vida eterna. 

Deseo consagrar mi vida a ti.

Sé que solo viviendo contigo como mi Señor y Salvador mi nombre estará en el libro de la vida. 

Espíritu Santo ilumina mi vida para serle fiel a Jesús, para que mediante tu amor, pueda llegar a la gloria del Padre.

Amen.

V. Compromiso

Reflexión: 

  • ¿Dejas que Dios haga un camino nuevo en tu vida?
  • ¿Te sientes Justo o Justificado?
  • ¿Qué escribiría Jesús para ti?

Acción: 

  • Presentarme ante Dios, reconocerlo como mi Señor, y pedirle que nuestro destino siempre sea Él.

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.