¿Cómo vivir según Cristo? – IV Domingo de Cuaresma

I. Experiencia de Vida

Durante nuestra luna de miel tuvimos la oportunidad de ir a San Petersburgo, visitar el Hermitage y ver la pintura: “El regreso del hijo pródigo” de Rembrandt, tuve la gran ventaja que para ver el cuadro no había tanta gente y pude admirar, meditar y comprender la belleza de esta parábola.

Hay en internet N narrativas y explicaciones tanto artísticas, como filosóficas y teológicas del cuadro, para mi el foco es mi experiencia.

Durante 2016 pude participar en 2 ocasiones en el retiro de Emaus, tanto recibiendo como apoyando en el mismo, y durante el retiro recuerdo mucho el ver el cuadro del Hijo Pródigo de Rembrandt y descubrir muchas cosas, tiempo después lo vi en casa y observe otros detalles, cuando pude estar físicamente frente al cuadro vi y senti otras muchas sensaciones, pensamientos, emociones e ideas.

Creo que Dios es así, con aquellos, como dice el Salmo: hacemos la prueba y descubrimos que bueno es el Señor.

En muchos momentos de mi vida, me vi como el Hijo Pródigo, también me he visto como el Hermano Egoísta, pocas veces como el Padre Misericordioso, y en otros momentos me veo como alguno de los personajes que son testigos de la Misericordía del Padre.

Dios no es estático, Dios siempre está en movimiento, es la causa fundamental del movimiento y por lo tanto, debemos estarlo buscando constantemente, en sus distintos movimientos, si los amigos, la familia y uno mismo cambia, ¿Por qué pensar que mi experiencia de Dios de ayer, debería ser la misma de hoy?

El que sigue a Cristo y vive según Cristo, debe estar dispuesto a estar cambiando y adaptándose según lo que Cristo nos diga. 

II. Mensaje

Existe un proceso fundamental en la vida de todo cristiano, puede tener más pasos, o repetición de pasos, pero al menos tiene 4 pasos:

  1. Una vida de acuerdo a las reglas propias.
  2. Un encuentro con Dios, que lleva a una liberación del pecado.
  3. Una “noche oscura”, un desierto, un purgatorio en la tierra.
  4. Una vida de santidad, la tierra prometida y finalmente el cielo

 El mismo Cristo en su vida pasa por un proceso semejante:

  1. Una etapa de preparación: en el desierto, en sus momentos de oración, de soledad.
  2. Un encuentro con su Padre Dios: Bautismo, Transfiguración.
  3. Una noche oscura: Getsemaní, Calvario.
  4. Una vida de Santidad: Resurrección.

Y esto requiere de nosotros 4 actitudes:

  1. Ponernos al servicio de los demás.
  2. Ponernos al servicio de la reconciliación.
  3. Ser mensajeros del perdón de Dios.
  4. Ser otro Cristo, volviendo el perdón y la reconciliación algo atractivo.

III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación

La primera lectura, está tomada del libro de Josué, y estamos viendo la parte final de la noche oscura del pueblo de Israel, les ha sido retirado el oprobio, la ignominia, la deshonra, y la vergüenza de ser un pueblo tanto esclavo como errante. 

Por lo tanto ya no tendrán maná, ahora comerán de los frutos de la tierra prometida.

Un error que muchos cometemos es encontrarnos con Dios, pero seguir comportándose, como si no le pertenecieramos. No hay cambio, no hay transformación, hay palabras, sentimientos, emociones, pero no hay un cambio, no hay una nueva vida.

El Salmo, de este domingo es el 33 (34), nos explica el por qué no hay una nueva vida en nosotros, porque 

  1. Seguimos confiando más en nuestras capacidades que en la bondad de Dios. 
  2. Nos sentimos más orgullosos de nosotros mismos, que de ser de Dios. 
  3. Preferimos tener nuestros miedos y temores, que confiar en el Todopoderoso.
  4. Nos “tatuamos”nuestras angustias antes de liberarnos ante la misericordia de Dios

¿Por qué no probar algo distinto y ver la bondad de Dios?

En la segunda lectura, de la carta de San Pablo a los Corintios, escucharemos como es aquel que vive según Cristo.

El Cristiano que vive según Cristo

  1. Está consciente de que Cristo lo reconcilió con Dios Padre.
  2. Está consciente de que Cristo le confirió a la Iglesia el ministerio del perdón, de la reconciliación.
  3. Está consciente de que no será juzgado por sus pecados, si no por su relación con Cristo.
  4. Está consciente de que debe promover, predicar y anunciar el perdón de Dios, para aquellos que prueben la misericordia de Dios.

¿Te dejas reconciliar por Dios?

¿Te dejas reconciliar con Dios?

¿Te dejas reconciliar ante Dios?

¿Te dejas reconciliar en Jesús?

El Evangelio, tomado del texto de san Lucas, nos narra la bellísima y tal vez más famosa parábola del Hijo Pródigo, (o aún mejor, del Padre Misericordioso).

Antes de entrar en la parábola, el evangelista nos narra que Jesús era cuestionado por convivir con publicanos y pecadores, ¿Por qué esto nos los coloca la liturgia como un antecedente? Porque para la mayoría de nosotros Dios viene por los buenos y justos, y Jesús quiere romper esa idea, Él está feliz con los buenos y los justos, pero su mayor inquietud, su mayor búsqueda, su mayor anhelo son los Hijos Pródigos y los Hermanos Envidiosos.

¿Me reconozco como un Hijo Pródigo o un Hermano Envidioso? 

¿Al final de la parábola, qué hijo está más lejos del Padre?

Es imposible cometer un pecado mayor que el que Dios perdonará si estamos sinceramente arrepentidos, esa es la noticia, y noticia verdaderamente asombrosa; noticia que está más allá de toda esperanza.

  • No solo es capaz de aceptar el insulto del hijo que lo quiere muerto (por eso pide la herencia)
  • Es capaz de aceptar que usara su dinero para gastarlo de forma disoluta. El adjetivo disoluto que califica al vicioso o de vida disipada, viene del latín dissolutus, participio de perfecto del verbo dissolvere (disipar, disolver).
  • Es capaz de aceptar que vivirá la soledad y tristeza de la consecuencia de sus actos.
  • Es capaz de aceptar a un hijo que no vuelve por amor, si no por hambre.

Por otro lado el corazón del Padre es capaz de:

  • Mantenerse puro,
  • Mantenerse íntegro,
  • No juzgar,
  • Listo para amar,
  • Listo para perdonar,
  • Esperando para salir al encuentro de su hijo,

El hijo se fue de la casa, pero nunca del corazón de su padre, por eso no solo lo recibió con un apretón de manos y aceptando la propuesta de volver como trabajador, el Padre le echó los brazos al cuello y lo cubrió de besos. 

Amar completamente es elegir ser vulnerable.

Cuando Jesús ascendió al cielo, no dejó atrás su naturaleza humana, su corazón humano y su amor humano. La Ascensión no es la inversa de la Encarnación.

Dios es amor, y en su forma humana el amor siempre sufre, porque amar significa dar el corazón a otro.

Si queremos evitar el sufrimiento a toda costa, entonces lo más estúpido que podemos hacer es amar a alguien porque el amor nos romperá el corazón, muchas veces, de muchas maneras.

Amar completamente es elegir ser vulnerable.

De nuestra parte, la parábola nos deja 2 opciones:

  1. Cantar “A mi manera” hasta el final.
  2. Haz feliz a nuestro papi. Ir a casa, una y otra vez, cada vez que nos vamos.

IV. Oración

Señor, Yo soy yo ese hijo pródigo del Evangelio,

soy yo quien reconoce que ha huído de tu casa,

soy yo quien ha experimentado su frustración,

soy yo el agobiado por el hambre de paternidad.

Y digo que voy a volver, y digo que si,

vuelvo a Ti sabiendo que al final

te encuentro a Ti, mi Dios del Perdón y del Amor.

¿Cuántas veces no me has abrazado cuando volvía a Ti?

¿Cuántas veces no me has besado cuando me acercaba a Ti?

¿Cuántas veces no me ha desbordado tu ternura cuando caía en tus brazos?

Sabiendo que si tu me perdonas también

tendré yo que perdonar a los demás,

confiando que no me rechazas.

Acepto tu perdón sin medida: setenta veces

siete y con toda la alegría de mi corazón.

Padre mío que estás en la Gloria,

gracias por ser para mi el padre amante del hijo pródigo..

Amen.

V. Compromiso

Reflexión: 

  • ¿Cómo vivir según Cristo?
  • ¿Te dejas reconciliar por Dios?, ¿Te dejas reconciliar con Dios?, ¿Te dejas reconciliar ante Dios?, ¿Te dejas reconciliar en Jesús?
  • ¿El perdón que recibes de Dios, es el mismo que das a los demás?

Acción: 

  • Como Hijo, buscaré a mis Padres para pedir perdón.
  • Como Cristiano, buscaré el perdón de Dios, y diré: Que bueno es el Señor.

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

Un comentario en “¿Cómo vivir según Cristo? – IV Domingo de Cuaresma

  1. gloria a Dios que nos habla en esta maravillosa catequesis por boca de Juan Carlos.
    La oración final está dedicada para cada uno de nosotros, para rezarla siempre y tener la certeza de ser escuchados como hijos verdaderamente dolidos de habernos alejado del amor de Dios.

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