Somos ciudadanos del Cielo, escuchemos a nuestro líder, a Jesús- II Domingo de Cuaresma

I. Experiencia de Vida

Mi esposa tiene una frase muy linda y muy tierna. En algún momento de ternura, me pregunta: ¿De dónde eres? a lo que yo contesto, señalando su corazón: “De aquí”. 

Esta pregunta tan linda la conecto con el dialogo del Principito sobre la domesticación. 

-¿Qué significa «domesticar» ?, dijo El Principito

– Es algo muy complicado y olvidado por el mundo – dijo el zorro. – Significa «crear lazos…»

– ¿Crear lazos ?

– Claro – dijo el zorro. – Todavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo…

En el momento en el cual, yo decidí casarme, pertenezco a mi esposa y por lo tanto soy de su corazón. 

En el momento que nacieron mis hijos, fui domesticado por ellos, tengo un lazo único con ellos.

¿Con quien tengo verdaderos lazos?

II. Mensaje

Nuestra mente y nuestro corazón no son de esta tierra, por más lazos que formemos en esta tierra, no somos de aquí, nuestro corazón, nuestra mente y nuestra alma, buscan siempre más y más, porque no se sienten satisfechos con las cosas de este mundo, fuimos hechos para las cosas del cielo. 

Mi Esposa, mi Familia, mis Hijos, mis Padres, mi Hermano son medios que Dios me ha puesto porque yo realmente soy de Dios.

San Pablo y en la segunda lectura nos hablará muy claro, somos ciudadanos del cielo; todo lo terrenal nos debe servir únicamente como un medio, una pista para poder llegar al cielo, no al revés. 

El fin último del hombre es ser ciudadano del cielo, estar con Dios

Ahora la forma de hacerlo es mediante una metodología marcada en la Oración Colecta:

  1. Escuchar al Hijo muy amado de Dios. ¿En qué momentos oigo a Jesús? ¿Cuáles son mis momentos de encuentro con Jesús?
  2. Alimentarnos íntimamente con la palabra de Dios. ¿Cada cuanto me alimento de la palabra de Dios?
  3. Purificar nuestra mirada interior. La forma de purificar la mirada interior es sincronizando mi mirada con la del Hijo muy amado ¿Es mi mirada la misma de Cristo?
  4. Contemplar la gloria de Dios. ¿Cuándo fue la última vez que viste la gloria de Dios en todo su esplendor?

III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación

La primera lectura, tomada del libro del Génesis,  tiene una cantidad de símbolos, espectaculares, hermosos y muy profundos, que no debemos de perdernos.

  1. Dios sacó a Abram de su casa. Este hombre aún no es Abraham, eso sucederá en el capítulo 17 de Génesis.
    1. Su nombre original, Abram, significa “padre exaltado” en hebreo. 
    2. Su nuevo nombre, Abraham, significa “padre de una multitud
    3. sacarlo de su casa, involucra sacarlo de su comodidad, la única forma de que seas el líder de una multitud, es si sales de tu círculo de confort y dejas que Dios dirija tu vida. 
  2. Cuenta las estrellas, si puedes. Si vemos unas líneas más abajo, este momento sucede a plena luz del día ¿Cómo puedo contar las estrellas a plena luz del día, vean como Abram, no sale y las cuenta, no hubiera podido; Abram cree en la palabra de Dios.
  3. Un brasero humeante y una antorcha encendida, pasaron.Una vez que se escucha y se cree en la palabra de Dios, como en Pentecostés, el Espíritu de Dios, desciende y  hace una alianza con su pueblo.

El Salmo se debe leer, con la guía que vimos en el Mensaje (escuchar, alimentar, purificar, y contemplar). El Salmo que leemos este domingo es el Salmo 26 (27)

  1. El Señor es mi luz y mi salvación. Es mi luz y mi salvación porque lo escucho, la fuente de mi salvación, y la luz que me guía es la palabra de Dios.
  2. El corazón me dice que te busque y buscándote estoy. Ni el poder, ni el placer, ni el dinero, ni el honor llenaran nuestro corazón, solo nos llena verdaderamente el alimentarnos de Dios.
  3. La bondad del Señor espero ver en esta misma vida. Una vez que sincronizamos nuestra vida con la de Dios, entonces ya purificados podemos ver la bondad de Dios, antes, no.
  4. Armate de valor y fortaleza y en el Señor confía. San Pablo nos hablará de eso. Confiar en la Palabra de Dios, no es para débiles, cobardes o miedosos.

La segunda lectura, tomada de la carta de San Pablo a los filipenses,es muy retadora, en línea con la parte final del salmo, exige y exige mucho. Nos hace ciertas preguntas:

  • ¿Vivo como enemigo de la cruz?
  • ¿Son mis dioses los placeres de la carne?
  • ¿Me enorgullezco de lo que debería avergonzarme?
  • ¿Solo pienso en cosas de la tierra?

Si contestamos a una de las cuatro preguntas con un: sí, San Pablo es muy claro: acabarán en la perdición.

Los Cristianos, como ciudadanos del cielo, estamos de paso por este mundo, todo lo que vemos aquí es finito e imperfecto, más estamos llamados a lo infinito y a lo perfecto. 

Estamos llamados a que al morir, si somos de Cristo, nuestro cuerpo se transforme en un cuerpo glorioso, pero para eso debemos mantenernos fieles al Señor ¿Cómo?

  1. Escuchando a Dios, 
  2. Alimentándonos de su Palabra, 
  3. Purificando nuestra mirada interior, y 
  4. Contemplando la gloria de Dios.

El Evangelio, tomado de San Lucas, nos narra la transfiguración de Jesús, un hecho histórico que permitió que Pedro, Santiago y Juan vieran la total divinidad de Jesús, y lo que significa ser Ciudadano del Cielo.

Tres reflexiones de la lectura y una reflexión personal:

  1. ¿Cuándo más Jesús separó a estos tres discípulos? En Getsemaní, donde se verá la total humanidad y vulnerabilidad de Jesús, y ¿Por qué tres? para cumplir con la ley de Moisés: Los asuntos deben ser juzgados con la palabra de 2 o 3 testigos.
  2. ¿Por qué Moisés y Elías? Simbólicamente, el que estén Moisés y Elías es simbolo del fundamento judío: la Ley y los Profetas. Pero la voz de Dios pone a su hijo por encima de la ley y los profetas; la Ley y los Profetas deben cederle el paso a Jesús. Jesús es el cumplimiento de la Ley y las incontables profecías en el Antiguo Testamento. 
  3. Vieron la gloria de Jesús. ¿Qué significa ver la gloria de Jesús? Los discípulos pudieron ver a Jesús como será en el cielo, como fue después de resucitar, en un cuerpo glorioso.

¿Qué significa la Transfiguración para mi? Lo mismo que la Resurrección.

Que el cuerpo resucitado de Cristo será el modelo del nuestro cuerpo glorioso, tal como afirma San Pablo: “Jesucristo reformará nuestro cuerpo miserable para hacerlo conforme a su cuerpo glorioso”. 

Por consiguiente, y por la bella explicación de Santo Tomás de Aquino, puede afirmarse que cuando resucitemos tendremos las mismas cualidades de Cristo Transfigurado y Cristo Resucitado:

  1. Impasibilidad, 
  2. Claridad, 
  3. Agilidad, y 
  4. Sutileza

IV. Oración

Señor, que con la Transfiguración de Jesús nos alientas a llevar la cruz,

alienta nuestra esperanza para que un día lleguemos a brillar como Tú,

Que te reconocemos como nuestra cabeza.

Quiero ser dócil a la manifestación de tu divinidad, mi Señor Jesús.

Con la Transfiguración nos diste un signo inequívoco

de que eres el líder que no falla y que verdaderamente es Glorioso.

Que la transfiguración nos permita obedecer al Padre, y ESCUCHARTE,

Que la llamada del Padre a que te escuchemos

me haga a estar más atento a tu voz, a tus criterios,

a tus puntos de vista para afrontar la realidad cotidiana.

Señor, llénanos de tu Espíritu para caminar contigo hacia Jerusalén,

hacia la cruz, a sabiendas de que el término del camino

será participar contigo de la Gloria de la resurrección.

Amen.

V. Compromiso

Reflexión: 

  • ¿Con quien tengo verdaderos lazos?
  • ¿Cada cuanto me alimento de la palabra de Dios?

Acción: 

  • Leer la Palabra de Dios, en búsqueda del mandato de Dios Padre: Escuchenlo.

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

Un comentario en “Somos ciudadanos del Cielo, escuchemos a nuestro líder, a Jesús- II Domingo de Cuaresma

  1. Estupendas enseñanzas que refuerzan mi fe y sobretodo mi esperanza.
    Soy ciudadana del cielo
    Quiero escuchar al Hijo de Dios
    Vivir los momentos excelsos del monte Tabor para asumir los del Monte Calvario
    Estar con Dios, pertenecerle totalmente

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