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I. Experiencia de Vida
Hace 6 años (2016) tuve la oportunidad de estudiar los temas fundamentales del matrimonio, es decir, ¿Qué hace que un matrimonio sea válido? ¿Qué hace que un matrimonio sea realmente lo que debería de ser?
Un término filosófico que se utiliza es de: fín último.
¿Cuál es el fin último de las cosas?
Cumplir con su destino, cumplir con sus funciones, completar aquello para lo que fue creado.
El matrimonio católico no puede llegar a su fín último si no tiene como raíz el amor de Dios. Uno tiene que entender el amor de Dios antes de poder comprender lo que implica casarse en la iglesia católica.
¿por qué? Porque solo después de entender la forma en que Dios nos ama, podemos entender el fin último del matrimonio. El matrimonio católico sólo puede darse si los esposos aman de la misma forma que Dios nos ama.
Sin querer decir que José José era un filósofo, si quiero usar una de sus canciones: Amar y Querer para ejemplificar el matrimonio; en el matrimonio involucra amar, y amar es entregarse, amar involucra salir del egodrama, ya no soy yo el centro del universo, el foco es el otro.
El matrimonio no es un contrato, no es ir a la iglesia simplemente para hacer una bonita fiesta y que los demás sean testigos, el punto fundamental del matrimonio Cristiano debe de contestar la pregunta: ¿Somos un modelo del amor de Dios?
II. Mensaje
Dios quiere casarse conmigo, por eso el primer milagro de Jesús es en una boda.
¿Qué involucra casarse?
Que los esposos se amen con el amor con que Cristo ama a su Iglesia (CIC 1661)
El sacramento del Matrimonio significa la unión de Cristo con la Iglesia. Es decir un esposo, Cristo, que da la vida por su amada, la Iglesia.
¿Qué significa que Cristo quiere casarse conmigo?
Que quiere 3 cosas (CIC 1664):
- Unidad. “Ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí” Gálatas 2:20
- Cristo espera que nuestra vida esté unida a la de Él, por eso nos decimos Cristianos, porque somos de Cristo
- Indisolubilidad. “Ya no son dos, sino una sola carne” Mateo 19:6
- Cristo no busca unirse y luego separarse, se compromete con nosotros por toda nuestra vida
- Apertura a la fecundidad. “La fe sin obras es estéril” Santiago 2:20
- La relación con Cristo tiene que tener acciones, no puede quedarse en palabras,debe tener frutos.
III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación
La primera lectura está tomada del profeta Isaías. No nos debe sorprender encontrar al hombre descubriendo alegría en Dios, pero en esta lectura Dios encuentra alegría en el hombre; Dios está más profundamente enamorado de nosotros que nosotros de Él.
El sacramento más antiguo del mundo, el que Dios instituyó en el Jardín del Edén, es un símbolo sagrado de nuestro último destino, nuestro fin último y lo que será nuestra felicidad en el cielo: estar unidos a Dios en matrimonio espiritual, compartir su misma vida.
Esta vida es un entrenamiento para perfeccionarnos en el amor, para poder entrar a la plenitud del amor en el paraíso, en el cielo.
- La imagen es muy fuerte para los esposos. Yo debo de ser la imagen de Dios para mi esposa, y mi esposa debe ser la imagen de Dios para mi.
- La imagen es igual de fuerte para los papás. Mi esposa y yo debemos ser la imagen del amor de Dios para nuestra familia, para nuestros hijos.
- La imagen es comprometedora para los hijos. Como hijo debo amar a mis Padres, como Cristo amó, obedeció, y se sometió a la voluntad de su Padre.
El Salmo 95 (96) tiene la misión clara del Cristiano: Proclamar su amor día tras día, su grandeza anunciar a los pueblos. Así como la novia apunto de casarse no puede esconder su emoción, y va por todos lados hablando del novio, la boda, el vestido, la fiesta, la luna de miel, etc, nosotros como Cristianos debemos proclamar “día tras día” la grandeza del Señor.
La segunda lectura, tomada de la carta de San Pablo a los Corintios, nos habla de un concepto hermoso y un poco prostituido últimamente: unidad y diversidad.
El matrimonio busca la Unidad, pero nunca va encontra de la diversidad, el hombre y la mujer en el matrimonio, aportan sus diversidad física, mental, espiritual y social, y la iglesia no busca que dicha diversidad se disminuya, por el contrario, el amor, está en buscar como los dones del esposo son maximizados por la esposa, y los dones de la esposa son maximizados por el esposo.
De la misma forma, Dios quiere llevar a su esplendor nuestros dones, nosotros debemos llevar a su esplendor el amor que nos da.
Para poder amar al otro debo entender la última frase que San Pablo nos escribe hoy: Dios distribuyó a cada uno sus dones, según su voluntad.
¿Qué dones de Dios tiene mi esposo, mi esposa, mis hijos, mis padres, mis amigos? ¿Los estoy maximizando?
El Evangelio está tomada del Evangelista San Juan, y es un corolario de la primera lectura, y es una profecía de Pentecostés
- Corolario: Una boda. No sabemos el nombre de los novios, porque nosotros podemos ser esos novios.
- Profecía: la madre de Jesús y sus discípulos. Nos encontramos con una muestra de lo que es vivir en el Espíritu Santo, los dones de Dios son entregados y lo humano: el agua, se convierte en divino, el vino.
¿A cuántos de nosotros se nos ha vaciado lo divino?
Aquí una fórmula para la vida:
- Poner todo lo humanamente posible: Seis tinajas.
- Todo lo que soy entregarlo: Llenas hasta los bordes.
- Escucho a la Madre de Dios: Hagan lo que él les diga.
- Y llevo mis dones a los demás: Llévenselo al encargado de la fiesta.
- Entonces: Verás la manifestación de la gloria de Dios.
IV. Oración
Para nuestra oración de este domingo, repetiremos los votos matrimoniales, no con mi esposa o esposo, sino con Dios.
¿Has venido aquí a contraer matrimonio con Dios por tú libre y plena voluntad sin que nada ni nadie te presione?
¿Estás dispuesto a amar a Dios, como Él te ama a ti, y honrarlo durante toda la vida?
¿Estás dispuesto a recibir con amor los hijos físicos y espirituales que Dios te dé y educarlos según la ley de Cristo y de su Iglesia?
Así pues, ya que quieres establecer con Dios una alianza santa, une tu alma con Dios y expresa tú consentimiento, todos los días.
Yo, __________ (di tu nombre), te acepto a ti, mi Dios, mi Señor, y me entrego a ti, y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad y amarte y respetarte todos los días de mi vida.
Amén.
V. Compromiso
Reflexión:
- ¿Soy la imagen de Dios para mi esposa (o)?
- ¿Soy la imagen del amor para mis hijos?
- ¿Amo a mis Padres, como Cristo amó, obedeció, y se sometió a la voluntad de su Padre?
Acción:
- Rezar durante esta semana el rito matrimonial con Cristo.
- Para los casados, Reflexionar el rito matrimonial con mi esposo(a).
- Manifestar la gloria de Dios, a través de mi amor a los demás.
