¿La religión más grande de hoy?

El Deísmo Terapéutico Moralista

El Deísmo Terapéutico Moralista (MTD) es un término que se introdujo por primera vez en el libro de 2005 Soul Searching: The Religious and Spiritual Lives of American Teenagers por el sociólogo Christian Smith con Melinda Lundquist Denton. El término se utilizó para describir a las personas que consideran las creencias comunes entre los jóvenes, hoy encontramos esto en niños, jóvenes, adultos, matrimonios, etc..

¿Cuántos estudios vemos que hablen del papel de la religión en la felicidad, satisfacción, éxito o desarrollo de una persona? Muy pocos de estos esfuerzos prestan seria atención al papel de la religión y la espiritualidad en la vida de las personas, y sin embargo tenemos números importantes de la participación de las personas en aspectos religiosos. 

Distintas encuestas no revelan que: 

  • 35% asiste a servicios religiosos semanalmente, 
  • 15% asiste al menos una vez al mes, 
  • El 60% dice que la fe religiosa es importante en sus vidas,
  • El 40% informa que reza a diario, 
  • El 25% dice que ha «nacido de nuevo». 

Los seres humanos nos sentimos bien al ser parte de un grupo, es una de las necesidades de Maslow, y eso puede demostrar la necesidad de formar parte de un grupo, congregación o Iglesia.

Pero, ¿es la religión una necesidad humana? Sin lugar a dudas, cumple con la necesidad de trascendencia. 

Algunos dicen que la fe les proporciona orientación y recursos para saber vivir bien, es decir hemos limitado a la religión a un tema moralista y social. 

Lo anterior nos ha llevado a tomar los aspectos “fáciles” de la religión, las que me convienen, las cómodas, las socialmente aceptables, lo anterior ha generado la creación de la religión más grande de hoy: el Deísmo Terapéutico Moralista.

¿Qué es el Deísmo Terapéutico Moralista?

Un conjunto de creencias espirituales comunes:

  1. Existe un Dios que creó y ordenó el mundo y vela por la vida humana en la tierra.
  2. Dios quiere que las personas sean buenas, agradables y justas entre sí, como se enseña en la Biblia y en la mayoría de las religiones del mundo.
  3. El objetivo central de la vida es ser feliz y sentirse bien consigo mismo.
  4. Dios no necesita estar particularmente involucrado en la vida de uno, excepto cuando se necesita a Dios para resolver un problema.
  5. La gente buena va al cielo cuando muere.

El Deísmo Terapéutico Moralista es como si Dios fuera el dios relojero, donde no está realmente involucrado en tu vida, simplemente le dio cuerda al mundo y lo dejó ir y, de nuevo, está allí cuando lo quieres, pero no está allí cuando no lo haces. 

Lo quiero, así que es este dios que puedes sacar del estante y volver a ponerlo en el estante es básicamente la idea y a él le gustan todas las cosas que a ti te gustan y odia todas las cosas que odias y piensa de la forma en que tú crees.

  • Moralista; Deberíamos ser buenas personas morales. 
    • No seguidores nacidos de nuevo de Jesucristo, simplemente «buena persona».
  • Terapéutico: El objetivo de esta religión es brindar beneficios terapéuticos a sus seguidores. 
    • No adorar, ni obedecer al Dios vivo. 
    • Dios quiere que nos sintamos bien con nosotros mismos y que tengamos una gran autoestima.
  • Deísmo: Dios existe y creó el mundo, pero luego nos deja en paz a menos que lo necesitemos para solucionar un problema o proporcionarnos algo.
    • El dios de esta religión está apasionadamente enfocado en servirnos mientras nos hace sentir realmente bien con nosotros mismos. 
    • Él se ocupará de sus propios asuntos hasta que necesitemos algo, y luego entrará en acción. 

Los nuevos hallazgos del American World View Inventory 2021 muestran que casi cuatro de cada 10 adultos (38%) tienen más probabilidades de abrazar elementos del Deísmo Terapéutico Moralista que otras cosmovisiones populares, incluido el teísmo bíblico (o la cosmovisión bíblica), el humanismo secular, la posmodernidad, el nihilismo, El marxismo (junto con su rama, la teoría crítica) y el misticismo oriental (o «Nueva Era«).

El Deísmo Terapéutico Moralista, es un “falso cristianismo”, es una cosmovisión definida e impulsada por la cultura actual más que por verdades religiosas históricas o una doctrina integral y coherente.

Este enfoque de la espiritualidad les pide poco a sus seguidores mientras les brinda el consuelo, la conveniencia y la comunidad que anhelan.

Los practicantes del Deísmo Terapéutico Moralista no son antirreligiosos ni anticristianos. Simplemente no están dispuestos a entregarse a las demandas auténticas del cristianismo, ni a creer que una fe real les exigiría tales exigencias.

  • 3/4 de las personas (74%) que adoptan Deísmo Terapéutico Moralista se consideran cristianos, 
  • Solo una sexta parte (16%) califican como nacidos de nuevo según su teología. 

El estudio también encontró que las creencias de la gran mayoría de este grupo entran en conflicto con la enseñanza bíblica básica. Por ejemplo, que:

  • NO creen que las personas son salvadas de pecado, y menos, la necesidad de Jesucristo (91%)
  • Hay más fuentes de confianza que no sean la Biblia de una guía moral (88%)
  • La “gente buena” va al cielo a través de su buena conducta (76%)
  • No creen que la Biblia sea una comunicación verdadera y confiable de Dios (71%) 

Esta filosofía del Deísmo Terapéutico Moralista ha evolucionado hacia una especie de: Cree en ti mismo (vean las últimas películas de Disney). 

El mensaje se convirtió en: Eres todo lo que necesitas. No necesitas a Jesucristo para nada más mientras te ayude a ser feliz y agradable. Todos pueden evocar algo de felicidad y amabilidad, así que dejamos de lado a Dios y decidimos que realmente no lo necesitamos. Solo tenemos que creer en nosotros mismos, inventar quiénes somos y lo que queremos hacer, y debemos hacerlo.

Podemos pensar, porque soy cristiano, las cosas me van a ir bien. No debería tener muchas dificultades o soportar demasiado sufrimiento porque Dios quiere que sea feliz, que crea en mí mismo, que sea amable y bueno.

Este tipo de evangelio no es el evangelio en absoluto. Este es en realidad un evangelio falso y realmente se ha infiltrado en la Iglesia. Está especialmente infiltrado por los ministerios de la mujer y los materiales del ministerio de la mujer que le dicen que crea en sí misma en lugar de mirar a nuestro Dios todopoderoso.

Debemos tener cuidado con la frase: “Dios quiere que seamos buenos y justos, lo enseña la Biblia y todas las religiones”. Eso no es lo que enseña la Biblia y no es lo que todas las religiones dicen.  Esto es una falta de conocimiento de la Biblia y de las otras religiones. Es una falta de información, conocimiento y fe.  La Biblia habla claramente de qué espera Dios de nosotros y ser buenos y justos es una descripción muy minimalista de las expectativas de Dios y de lo que Dios nos ha revelado en la escritura sobre cómo debemos de actuar.  

Jesús no es simplemente un maestro o profeta moral. Él es mucho más que eso: es el Hijo de Dios, en quien se encuentra la vida verdadera. Jesús, sin embargo, no se guarda esta vida para sí mismo, sino que nos la ofrece desafiandonos a creer. ¿Cómo aceptamos la oferta de Cristo?

Estamos mirando hacia adentro, reflexionando constantemente sobre nuestros dones, habilidades y habilidades y pensando: 

¿Cuál es el plan de Dios para mi?

¿Qué puedo hacer por los demás? 

¿Qué impacto tiene Dios en mi día a día?

¿Quién es Dios?

¿Quién dicen que soy Yo?

Esta es la religión de muchas personas que se llaman a sí mismos cristianos, donde el centro eres Tú, el egodrama: El centro de la historia soy yo, y Dios está a nuestra entera disposición.

Si el punto central es ser feliz y sentirme bien, estamos reduciendo las creencias fundamentales del Cristianismo. Es regresar a las herejías de antaño en que lo importante es el aquí, el ahora, lo material y el yo. Es un pensamiento que va hacia adentro enfocado en uno mismo y no hacia arriba hacia Dios. La falta de conocimiento de Dios, de la historia de Salvación, de Cristo y su Iglesia; nos lleva a centrar el interés en nosotros y  lo que nosotros queremos.

La gente buena se va al cielo, siempre y cuando la gente haya respondido a Dios; no es suficiente ser bueno. Ser bueno no nos alcanza para entrar al cielo.

Dios no nos pide sólo ser buenos, nos pide que lo amemos y lo busquemos. 

Gente que no cree puede ser buena, mucha lo es. Pero creer en Dios implica cumplir con TODO lo que nos pide. Y nos pide y exige porque quiere que respondamos a su amor con amor y con adoración. La fe por sí misma, si no tiene obras, está muerta.

La Verdad es Relativa

Esta es la noción, bastante cínica, de que realmente no existe la verdad para todos. A menudo se expresa con la mentira “La verdad es relativa”. Esa es una afirmación que se refuta a sí misma. Si la verdad es relativa, decirlo también es relativo, lo que significa que no podemos confiar en que la afirmación sea cierta todo el tiempo.

Si la verdad no es un absoluto, si su verdad no tiene que coincidir con la mía o incluso con la realidad demostrable ¿no estamos simplemente hablando de sentimientos en lugar de hechos?

Cuando la verdad deja de ser un ideal y un absoluto y se convierte en sólo otro inconveniente, o cuando la verdad es lo que cualquiera quiere que sea debido a algo que es más importante para ellos, el desastre está a la vuelta de la esquina.

¿Pero qué es la verdad? o ¿Quién es la verdad?  Quid est Veritas?

Jesús

Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Si Jesús es el camino, debemos ir por Él, y su camino es el de la entrega, el del amor, el del sacrificio, nunca el de ser feliz y sentirse bien consigo mismo.

Si Jesús es la verdad, sus palabras y sus actos deben estar en el centro de mi vida, debo vivir de acuerdo a Jesús, no sólo para resolver un problema, Él debe ser el Alfa y Omega, el Principio y el Fin de todas mis ideas, planes, actividades, posesiones y proyectos.

Si Jesús es la vida, entonces mi vida tiene sentido en Él. En cada misa el sacerdote presenta este plan, mediante la Doxología: Por Cristo, con Él y en Él. No puedo ser yo el centro de mi historia (egodrama), sino Dios (Theodrama).

¿Por qué todo esto es tan trágico? 

Porque el Deísmo Terapéutico Moralistano NO es el cristianismo.

Ni siquiera es una versión del cristianismo.

El Deísmo Terapéutico Moralista es un religión falsa creada por y para miembros de la sociedad más atendida, defensiva, políticamente correcta, sobreprotegida, y sobrealimentada que el mundo haya conocido, y el hecho de que use el nombre de Jesús y varias palabras de moda cristianas selectas lo permite pasar por Cristianismo.

No tiene nada que ver con el cristianismo bíblico. 

No está en la Biblia. 

Jesús no lo enseñó. Pablo no lo reconocería. 

Sé honesto contigo mismo.

¿Cuántas personas conoces que marcan «cristianas» pero que viven como deístas terapéuticos moralistas prácticos? 

¿Quién piensa que Dios quiere que tengan todo lo que quieren? 

¿Quién minimiza y justifica el pecado, tal vez no los pecados de los demás, pero sí los que les agradan? 

Quien claramente no vive bíblicamente pero ofrecería un rápido, «¡No juzgues!» ¿Hoy podrías explicar la teología bíblica más básica por la que han muerto tantos santos en la historia de la fe? 

¿Quién piensa que el alcance de seguir a Jesús es decir una oración una vez, «invitándolo a entrar en su corazón»? 

¿Quién solo invoca a Dios cuando tiene un problema o necesita algo? 

¿Quién se asume Cristiano eso porque sus padres son cristianos o porque crecieron en el Cinturón de la Biblia, o porque oran antes de las comidas o asisten a un servicio religioso de vez en cuando, que de alguna manera estas cosas los hacen cristianos, sin importar cómo vivan o qué más crean?

Sé honesto contigo mismo.

¿Cuántas personas saben quién se suscribe a esta religión falsa, diluida e impostora? 

¿Cómo vas a formar tu fe? ¿Cómo vas a educarte en la fe?

Sé honesto contigo mismo.

Jesucristo no nos ha olvidado, Él quiere que seamos fieles (más que felices) a Él, quiere que nos amemos y le obedezcamos, ya ha venido Jesús encarnado aquí a la tierra en carne y hueso, pero además Él va a venir de nuevo, por eso le pedimos al Señor que nos ayude a estar listos, no solo esperamos celebrarlo, conmemorar su primera venida para reconocer su venida presente a medida que entra en nuestra vidas y su espíritu santo, poder y verdad, pero también su gran venida final, el juicio final donde Jesús vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos, le pedimos a Dios que nos ayude a estar preparados para ese gran día del Señor.

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.