I. Experiencia de Vida
Un vecino encontró a un filósofo cuando estaba buscando algo de rodillas.
“¿Qué andas buscando?”
“Mi llave, La he perdido”
Y arrodillados, los 2, se pusieron a buscar la llave perdida.
Al cabo de un rato dijo el vecino: “¿Dónde la perdiste?”
“En casa”
“¡Santo Dios! Y entonces ¿Por qué la buscas aquí?”
“Porque aquí hay más luz”
El ser humano por naturaleza buscará la felicidad, esa es nuestra condición humana, el tema es que hemos decidido buscar esa felicidad, como la llave del filósofo, no en casa, sino donde está la luz, donde el mundo ha puesto el foco… en el ego, en el yo, en la envidia, en lo que Santo Tomas de Aquino nombra los sustitutos de Dios: Honor, Poder, Placer, y Dinero.
¿De qué vale buscar la felicidad en lugares “iluminados”, si donde lo has perdido ha sido tu corazón?
La felicidad humana no está en recibir más, si no en dar más, en volverse servidor de Dios, para todos los hombres.
Para los que han estado en Misiones, me entenderán lo que pasa por uno las primeras horas, los primeros días, las primeras noches, el ego reclama, chilla, exige volver a la comodidad, al estándar, el confort… solo después de renunciar a uno mismo, es que encuentra una mejor versión de sí mismo, la de Misionero, la de enviado de Dios, la de Cristiano.
II. Mensaje
Hoy celebramos el domingo mundial de las Misiones
El Cristiano está no solo invitado, sino obligado a ser misionero
El Catecismo de la Iglesia Católica (CIC) habla del mandato misionero, y es muy claro:
- Ningún cristiano auténtico deja la transmisión de la fe solo en manos de los especialistas.
- Uno es cristiano PARA el otro. Yo tomo sentido en el OTRO… Yo-Sotros.
- ¡El Señor me necesita! Estoy bautizado, confirmado y soy responsable de que las personas de mi entorno tengan noticias de Dios y “sean salvos y lleguen a conocer la verdad” (1 Tim 2,4).
- Somos los cables… Dios es la electricidad.
Nosotros somos las manos, los pies, los ojos, la ayuda, que Cristo quiere dar a los demás, si nosotros no somos esa ayuda para los demás, ¿Quién lo va a hacer? ¿Siento esa obligación Moral, Humana y Cristiana de ser para los demás?
La Oración Colecta de este Domingo Mundial de las Misiones contiene el centro de ser Misionero:
- Aumenta en nosotros la Fe, la Esperanza, y la Caridad (las virtudes teologales)
- ¿Para qué quiero aumentar las virtudes teologales?
- Alcanzar lo que nos prometes, y
- Amar lo que nos mandas.
- ¿Qué nos manda?
- Que seamos sus testigos en todos los rincones de la tierra.
- El mandato es muy claro: “Vayan y hagan discípulos en todas las naciones, y bauticenlos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” Mateo 28:19-20.
- ¿Qué nos promete?
- “De cierto, de cierto les digo: El que cree en mí, hará también las obras que yo hago; y aún mayores obras hará” Juan 14, 12.
III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación
Jeremías en la primera lectura, nos pone ya el papel de Misioneros:
- Griten
- Proclamen,
- Alaben, y
- Digan
Nuestro trabajo es para todo el pueblo de Dios, por todo aquel que ha tenido un encuentro con Dios, para todos aquellos como Jacob que hemos enfrentado y peleado con Dios, que hemos tenido el valor de forjar una relación con Él, porque Dios ha venido para todos los que están dispuestos a pelear, es decir, dejar atrás su yo, para convertirse en el yo, planeado por Dios, los que están dispuestos a renunciar a ser Jacob, para convertirse en Israel.
El Misionero es aquel que: “Ya no se llama Jacob, sino Israel, porque te has encontrado con Dios.”
El Salmo, el número 126 (125), tiene 2 frases que quiero rescatar:
- Cambiemos el estribillo, y pongamoslo de forma personal: Grandes cosas has hecho por mi, Señor. y meditemos ¿Qué ha hecho el Señor por mi?
- Al final de la primera estrofa, la traducción que la liturgia utiliza es: no se cansaba entonces la lengua de cantar.
Vemos como 2 verbos que rescatamos del texto de Jeremías, se repiten en el Salmo: Alabar y Proclamar. ¿Cada cuánto alabas y proclamas a Dios?
En la segunda lectura, tomada de la Primera Carta de San Pablo a Timoteo, tenemos varios mensajes, pero que no se ven a simple vista de lo que es un Misionero:
- Aquel que lleva una vida tranquila y en paz ¿Por qué? porque ora, suplica y da acción de gracias.
- Busca la verdad. Ningún misionero Cristiano puede predicar mentiras, ni buscarlas, ni protegerlas, buscamos la verdad y anunciamos lo que es la Verdad.
- Si somos Cristianos, es que somos de Cristo, y si Él dio testimonio y dio su vida por los demás, nosotros no estamos llamados a algo menor que lo que Cristo hizo.
En el Evangelio de San Marcos, nos narra la historia de Bartimeo, podríamos rescatar muchísimos mensajes de este texto, es muy extenso en sus personajes, en sus acciones y en sus mensajes, en esta ocasión, y haciendo alusión al 116 de CIC, tomaré el aspecto literal y analizaremos a los personajes, una pregunta, y tres actitudes:
- Jesús. Cristo cuando llega a Jericó no centró su Vida en sí mismo sino la centró en el ciego, en el necesitado.
- Bartimeo. ¿Cómo es que sabemos su nombre? Eso lo vemos al final del texto, lo más probable es que Bartimeo se volviera un seguidor de Cristo, conocido de las primeras comunidades Cristianas.
- Los que reprendieron a Bartimeo. ¿Cuántos de nosotros cuando alguien quiere acercarse a Dios, lo callamos? ¿Cuántos de nosotros cuando un joven o una señorita quiere consagrar su vida a Dios, los silenciamos? ¿Cuántos de nosotros callamos a la conciencia o a la voz de Dios?
- Los que animaron a Bartimeo. Aquí están los Misioneros, aquellos que acercan al necesitado al llamado de Dios.
La pregunta clave de este evangelio es ¿Qué quieres que haga por ti? Esa pregunta que Jesús le hizo a Bartimeo hace 2000 años, hoy te la hace a ti. Si Jesús te visita hoy y te pregunta: ¿Qué quieres que haga por ti?, ¿Qué le contestarías?
Las 3 actitudes son las de Bartimeo al ser llamado por Jesús:
- Tirar el manto. El manto del ciego es su sustento para vivir, es su insignia de que tiene “derecho” a mendigar. Bartimeo no se queda atrapado por el pasado, decide optar por Cristo y tirar su pasado.
- De un salto se puso en pie. ¿Imaginan a un ciego brincando? me parece que este salto es muy parecido al salto de San Juan Bautista en el vientre de su madre o los saltos de David frente al arca de la alianza, Bartimeo reconoce que está frente al Mesías, frente al hijo de David, por eso no se preocupa por caer o por el qué dirán.
- Comenzó a seguirlo por el camino. Este hombre era un hombre de acción, si Jesús lo curó, y Jesús es el Hijo de David,¿Cómo no seguirlo? Como no dedicar la vida a contar la historia de aquel que le devolvió la vista y le dio sentido a su vida.
IV. Oración
Hacer la oración con el canto de Martín Valverde, de Bartimeo.
Pidiendo limosna todo el día, en esta puerta de la ciudad, estaba ciego y no veía, no me quedaba ya más.
Mi vida era una triste rutina, mañana será igual que ayer la gente me lo decía eres ciego y no puedes ver eres ciego y no puedes ver
Cuando en eso lo oí pasar justo frente a mí y pregunté quién era Él, Él era mi oportunidad, Él era mi sanidad y lo empecé a llamar: Hijo de David, ten compasión de mí Hijo de David, ten compasión de mí.
Fue entonces que sonaron voces, voces de mi pasado que como yo me decían, shhhh, cállate y no molestes más, Él no tiene tiempo para ti, eres ciego y no puedes ver.
Pero yo, yo gritaba más Hijo de David, ten compasión de mí, ten compasión de mí, Jesús, ten compasión de mí.
Él me mandó a llamar al fin, y me trajeron cerca de Él, me dijo ¿qué quieres que haga por ti?
Yo no lo podía creer y aunque no le podía ver, sobre mí sentía su hermosa y pura mirada, eran años ya de pedir, años ya de mendigar, entonces simplemente le dije: ¡Quiero ver! ¡Quiero ver! Jesús ¡Quiero ver!
Ya no soy el ciego que siempre suplicó. Ya no soy el ciego de Jericó, mi nombre es Bartimeo, estaba ciego y ahora veo, Señor.
Grita como yo y Él te va a llamar, y él te va a sanar, ten compasión de mí, llámalo, ten compasión de mí, gritale, ten compasión de mí.
V. Compromiso
Reflexión:
- ¿De qué vale buscar la felicidad en lugares “iluminados”, si donde lo has perdido ha sido tu corazón?
- ¿Servir y misionar son un camino para encontrar la felicidad?
- ¿Cada cuánto alabas y proclamas a Dios?
Acción:
- Buscar una acción Misionera,
- Buscar la forma de Gritar, Proclamar, Alabar y Decir, las maravillas de Dios.
