I. Experiencia de Vida
El hombre está llamado a la perfección.
El hombre no es perfecto,
El hombre es perfectible,
El camino a la perfección, es el amor.
Quiero compartirles lo que hasta hace algunos años, era una obligación del juez civil en México leer como parte del Matrimonio Civil, y es el texto de Melchor Ocampo de 1859, y me parece rescata en su gran mayoría principios humanos fundamentales del amor y del matrimonio:
El Matrimonio es el único medio moral de fundar la familia, de conservar la especie y suplir las imperfecciones del individuo, que no puede bastarse así mismo para llegar a la perfección del género humano. Este no existe en la persona sola sino en la dualidad conyugal. Los casados deben ser y serán sagrados el uno para el otro, aún más de lo que es cada uno para sí.
El hombre cuyas dotes sexuales, son principalmente el valor y la fuerza, debe dar y dará a la mujer protección, alimento y dirección; tratándola siempre como la parte más delicada, sensible y fina de sí mismo y con la magnanimidad y benevolencia generosa que el fuerte debe al débil, esencialmente cuando este débil se entrega a él y cuando por la sociedad, se le ha confiado.
La mujer cuyas principales dotes son, la abnegación, la belleza, la compasión, la perspicacia y ternura, debe de dar y darán al marido obediencia, agrado, asistencia, consuelo y consejo, tratándolo siempre con la veneración que se debe de dar a la persona que nos apoya y defiende y con la delicadeza de quien no quiere exasperar la parte brusca irritable y dura de sí mismo.
El uno y el otro se deben y tendrán respeto, deferencia, fidelidad, confianza y ternura, y ambos procurarán que lo que el uno no esperaba del otro al unirse con él no vayan a desmentir con la unión. Ambos deben prudenciar y atenuar sus faltas. Nunca se dirán injurias porque las injurias entre casados deshonran al que las vierte y prueba su falta de tino o de cordura en la elección, ni mucho menos maltratarán de obra porque es villano y cobarde abusar de la fuerza.
Ambos deben prepararse con el estudio y amistosa mutua corrección de sus defectos a la suprema magistratura de padres de familia, para que cuando lleguen a serlo, sus hijos encuentren el buen ejemplo y una conducta digna de servirles de modelo. La doctrina que inspiren a estos tiernos y amados lazos de sus afectos hará suerte próspera o adversa; y la felicidad o desventura de los hijos será la recompensa o el castigo, la ventura o desdicha de los padres.
La sociedad bendice, considera y alaba a los buenos padres, por el gran bien que le hacen dándole buenos y cumplidos ciudadanos y la misma censura y desprecia debidamente los que por el abandono, por mal entendido cariño, o por su mal ejemplo, corrompen el depósito sagrado que la naturaleza les confió concediendoles tales hijos. Y por último cuando la sociedad ve que tales personas no merecían ser elevados a la dignidad de padres sino que sólo debían haber vivido sujetas a tutela, como incapaces de conducirse dignamente, se duele de haber consagrado con su autoridad, la unión de un hombre y una mujer que no han sabido ser libres y dirigirse por sí mismos hacia el bien.
II. Mensaje
La Oración Colecta de este domingo nos da 4 pistas de lo que debe ser el Matrimonio:
- El Matrimonio es un regalo de Dios. Dice el texto, que Dios en su superabundancia de amor sobrepasa nuestros méritos.
- Dios sabe que necesitamos de su misericordia. Le pedimos que derrame su misericordia sobre nosotros ya que humanamente es muy fácil que fallemos a los compromisos del matrimonio.
- Pedimos a Dios libre nuestra conciencia de inquietud. Como dice el Principito en el instante que nos domesticamos, por naturaleza nos inquietan el otro, nos preocupa, en nuestra afán de controlar todo, no dejamos que Dios sea parte del Matrimonio y lo dejamos fuera.
- Que Dios nos conceda lo que no nos atrevemos a pedir. ¿Cuántos de nosotros pedimos por la Santidad de los Matrimonios, de nuestras esposas o esposos, de nuestra familia?
El Catecismo de la Iglesia Católica en los números 1601 y hasta el 1666 se los dedica al Matrimonio, yo quiero extraer únicamente 10 ideas
- Este vínculo sagrado, en atención al bien tanto de los esposos y de la prole como de la sociedad, no depende de la decisión humana. (GS 48)
- Esto me parece trascendental, es algo que va más lejos que nuestros deseos, nuestras voluntades, nuestros gustos, es parte de una vocación, de un misterio, de una misión, es parte del plan salvífico de Dios.
- El matrimonio no es una institución puramente humana a pesar de las numerosas variaciones que ha podido sufrir a lo largo de los siglos en las diferentes culturas, estructuras sociales y actitudes espirituales. (CIC 1603)
- Existe en todas las culturas un cierto sentido de la grandeza de la unión matrimonial. (CIC 1603)
- «La salvación de la persona y de la sociedad humana y cristiana está estrechamente ligada a la prosperidad de la comunidad conyugal y familiar» (GS 47,1).
- Dios que ha creado al hombre por amor, lo ha llamado también al amor, vocación fundamental e innata de todo ser humano. (CIC 1604)
- Aquí está la respuesta a nuestra pregunta titular; el modelo, camino y destino del hombre hacia la perfección es el amor
- En todo tiempo, la unión del hombre y la mujer vive amenazada por la discordia, el espíritu de dominio, la infidelidad, los celos y conflictos que pueden conducir hasta el odio y la ruptura…aparece como algo de carácter universal. (CIC 1606)
- El primer pecado, ruptura con Dios, tiene como consecuencia primera la ruptura de la comunión original entre el hombre y la mujer…se cambia en relaciones de dominio y de concupiscencia (cf Gn 3,16) (CIC 1607)
- El alejarnos de Dios nos aleja de nuestra esposa o esposo.
- Para sanar las heridas del pecado, el hombre y la mujer necesitan la ayuda de la gracia que Dios, en su misericordia infinita, jamás les ha negado (cf Gn 3,21). Sin esta ayuda, el hombre y la mujer no pueden llegar a realizar la unión de sus vidas en orden a la cual Dios los creó «al comienzo». (CIC 1608)
- Tras la caída, el matrimonio ayuda a vencer el repliegue sobre sí mismo, el egoísmo, la búsqueda del propio placer, y a abrirse al otro, a la ayuda mutua, al don de sí. (CIC 1609)
- Contemplando la Alianza de Dios con Israel bajo la imagen de un amor conyugal exclusivo y fiel (CIC 1611)
- El plan de Dios en el matrimonio es el mismo que tiene con el pueblo de Israel, Desde el Génesis 2 y hasta Apocalipsis 7, leemos de este matrimonio entre Dios y su pueblo, es por eso que los casados estamos llamados a ser imitadores de Dios, el Imago Dei.
III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación
La primera lectura, es un clásico, tomada del 2°Capítulo del Génesis, es la lectura de la creación del plan de Dios:
- No es bueno que el hombre esté solo
De aquí tomamos un concepto fundamental, que tristemente hoy está olvidado, negado y escondido: somos para el otro. No estamos construidos para nosotros mismos, no encontramos sentido en nosotros solos, el ser humano es un animal social (Aristóteles).
Hace ya unos 20 años, el padre Carlos Cardona me mostró una palabra que me apasiona: Yosotros, y es una conjunción de Yo y Nosotros, pero ya no separada, sino una sola, por eso el texto finaliza diciendo:
“Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”
En nuestras esposas o esposos encontramos el cumplimiento: Amar al prójimo como a uno mismo, sino puedo amar a lo más próximo que tengo que es mi esposa o esposo ¿Cómo podré amar a mis hijos, padres, vecinos, amigos, etc?
El Salmo 128 (127) de esta semana nos pone una frase que pareciera fuera del contexto del matrimonio, que es el tema central de las lecturas de este domingo, pero no es así, la frase: Dichoso el que teme al Señor, denota 2 cosas fundamentales de lo que vimos en el Mensaje:
- El matrimonio, no depende de la decisión humana.
- El matrimonio, no es una institución puramente humana.
La clave para un matrimonio es “seguir el camino de Dios”, es decir una oración constante: ¿Señor mi matrimonio va por donde tú quieres?
La segunda lectura, tomada de la carta a los Hebreos, pareciera de igual forma sacada del contexto del matrimonio, no es así.
Revisemos el texto: “Dios quiere que todos sus hijos tengan parte en su gloria” esto es una de las partes fundamentales de nuestra oración, Venga tu Reino.
Nuestros matrimonios tienen que ser una construcción del Reino de Dios, por lo tanto deben ser fuente de Gloria a Dios, en ser fuente de la Gloria de Dios, sus miembros estarán llenos de la Gloria de Dios.
En el Evangelio de San Marcos, quiero resaltar 3 conceptos:
- ¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su esposa? La respuesta a esta pregunta se puede contestar de dos formas:
- Bajo el plano 100% humano: Si, porque lo vemos como un simple contrato, como la renta de un departamento, como algo que puedo comprar y vender.
- Bajo el plan Divino: No, porque…
- Lo que Dios unió, que no lo separe el hombre
- El plan de Dios es perfecto, si el Matrimonio no está funcionando, debemos preguntarnos si los miembros del Matrimonio están siguiendo el Salmo y están siendo temerosos del plan divino.
- Los discípulos trataban de impedir que los niños se acercaran a Jesús, pero el Reino de Dios es de los que son como ellos.
- Nuestros matrimonios deben seguir la estructura de los niños, siguiendo a sus Padres (siguiendo el plan de Dios).
- Justo celebramos en estos días a Santa Teresita de Lisieux, que entendió este concepto y lo vivió al extremo, con su frase: «Quiero pasar mi cielo haciendo el bien en la tierra” quería expresar cómo podemos vivir desde esta vida el cielo, si seguimos el plan divino.
IV. Oración
Tomamos para nuestra lectura el texto de San Pablo a Corintios
El amor es paciente, es bondadoso;
el amor no tiene envidia;
el amor no es jactancioso, no es arrogante;
no se porta indecorosamente;
no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal recibido;
no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad;
todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor nunca deja de ser;
Los dones de profecía, se acabarán;
Las lenguas, cesarán;
El conocimiento, se acabará.
V. Compromiso
Reflexión:
- ¿Quién es nuestro modelo de amor?,
- ¿Quién es nuestro camino en el amor?,
- ¿Cuál es nuestro destino en el amor?,
Acción:
- Leer los números 1601 al 1611 del Catecismo de la Iglesia Católica.
