I. Experiencia de Vida
En el bello libro de Anthony de Mello, El Canto del Pájaro, se narra un cuento perfecto para este domingo:
En la tumba de uno de los antiguos Faraones de Egipto fue hallado un puñado de granos de trigo.
Alguien tomó aquellos granos, los plantó y los regó.
Y, para general asombro, los granos tomaron vida y retoñaron al cabo de 5,000 años.
Cuando dejamos que las palabras de Dios nos toquen, sus palabras son como semillas, llenas de vida y de energía. Y pueden conservar la forma de semillas durante siglos, hasta que son sembradas en un corazón fértil y receptivo.
¿Cuántos de nosotros al leer un texto de la Biblia, leemos historias viejas, muertas y secas? Ahora sé que están llenas de energía y de vida.
Es nuestro corazón el que está tan frío y muerto que no puede crecer nada en él.
¿Qué tan dispuesto estás a que las palabras de Dios germinen en tu corazón?
II. Mensaje
La Antífona de Entrada nos pone el tono de este domingo:
- Dios es la salvación.
- Dios nos escucha cuando lo llamamos.
- Desde el ego no llamamos a nadie, menos a Dios.
Para que nos quede aún más claro, la Oración Colecta de este domingo es muy clara: Dios ha hecho del amor a Él y a los hermanos (Mt 22, 37-39) la plenitud de todo lo mandado.
¿Qué es el amor? Desear el bien del otro, como el otro
III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación
La primera lectura tomada del libro de la Sabiduría, presenta a 2 personajes:
- Al Malvado, y
- Al Justo
Y la lectura nos propone hacer una ingeniería inversa de nuestra vida:
- ¿Nuestra vida molesta y se opone a lo incorrecto?
- ¿Somos motivo de molestía al que incumple la ley?
- ¿Reprendemos de las faltas a quien las comete?
- ¿Somos la “conciencia” de nuestros seres queridos?
Si ante estas preguntas contestas, si, estás del lado de los justos.
Ahora, prepárate, ya que los malvados te humillaran y torturaran para ver tu temple y tu valor.
Existe un tercer personaje implícito en esta lectura, y donde creo que caemos muchos de nosotros: los tibios, los que ni son malvados, ni son justos. ⚠ ️ Cuidado ⚠ ️ hay que recordar que el pecado de omisión es tan fuerte como el de pensamiento, palabra u obra.
El Salmo de este Domingo, es, como casi todos los salmos, un diálogo con Dios antes estas circunstancias planteadas en la 1° lectura:
- El Señor es quien me ayuda. Es la oración del justo, de aquel que reconoce que Él solo, no puede.
- ¡Dios los tiene sin cuidado! Esta es la actitud del malvado, el que vive como si Dios no existiera, el que vive sin que sus mandamientos sean su prioridad.
- Te agradeceré, Señor, tu inmensa bondad conmigo. Esta es la actitud del justo, la de agradecimiento, la de reconocer todo lo recibido, todo lo que tenemos es un regalo de Dios. Aquí podemos usar la oración de San Ignacio de Loyola: “Tú me lo diste; a ti, Señor, lo torno”
Por eso Santiago en la 2ª lectura una serie de relaciones, que nos deben de servir para hacer un examen de conciencia:
- ¿Hay envidias y rivalidades en tu vida? Es porque hay desorden y obras malas
- ¿Tienes la sabiduría que viene de Dios? Entonces tienes:
- Amante y sembrador de la Paz.
- Eres comprensivo.
- Dócil.
- Misericordioso.
- Das buenos frutos.
- Eres imparcial.
- Eres sincero.
- También podemos hacer la ingeniería inversa, si no tienes paz, si no eres comprensivo, si no eres dócil, si no eres misericordioso, etc… no tienes la sabiduría que viene de Dios, sino la “sabiduría” que viene de tu ego.
- ¿De dónde vienen las luchas y los conflictos? De la sabiduría humana, es decir, del ego.
- La ambición que tienes en tu vida ¿Se las has pedido a Dios? No desde el ego, sino desde el amor?
La Aclamación antes del Evangelio,nos da una pista de cómo leer el Evangelio: “Dios nos ha llamado (invitado), por medio del Evangelio (que estamos por leer), a participar de la gloria de nuestro Señor Jesucristo (Él no logró la gloria sin pasar por la cruz, sin pasar por la entrega, sin darlo todo por amor)”
En el evangelio de San Marcos, vemos 3 momentos:
- Jesús anuncia, como lo hizo la semana pasada, que va a ser entregado en manos de los hombres, es decir al juicio del ego, no al juicio de Dios. Sólo mediante esa entrega nos puede salvar, y después resucitar.
- Desde el ego, los discípulos discuten: ¿Quién es el más importante? como humanos no podemos negar que tenemos la tentación del honor y del poder.
- Estamos llamados a recibir a Dios, como niños. Con simpleza, viviendo el momento, con agradecimiento, y confiando plenamente en nuestro Padre, Dio.
IV. Oración
Para hacer nuestra oración de esta semana usaremos inicialmente el texto de la Antífona de la Comunión
Tú promulgas tus preceptos para que se observen con exactitud.
Que mi conducta se ajuste siempre al cumplimeitno de tu voluntad.
Que no gane mi ego, sobre tu amor,
Que no venza mi maldad, sobre tu justicia,
Que no triunfe mi búsqueda de poder, sobre la búsqueda de tu amor.
V. Compromiso
Reflexión:
- ¿Qué tan dispuesto estoy a negarme?
- ¿Qué es lo más importante en tu vida? ¿Es más importante que Dios? ¿Por qué?
Acción:
- Ofrecerle a Dios, el ego, a cambio de su amor
