Los tiempos y las formas de Dios – XI Domingo del tiempo Ordinario

I. Experiencia de Vida

Para todos los que hemos tenido la bendición de ser Papás o ver a un bebé desarrollarse desde el vientre materno y hasta la juventud, es una maravilla, el ver los tiempos en que cada cosa crece, se desarrolla, y llega a plenitud.

La maravilla de la tecnología me permite ver muy fácilmente las fotos de mi hija adolescente, cuando era una bebé una niña, de igual forma, puedo ver a mi bebé, de 20 meses, desde recién nacido hasta hoy, las diferencias en 20 meses son abismales, pero son los pequeños cambios de cada día los que lo han transformado de un bebito de 50 cms en un bebe de 85 cms.

El Padre de la Misa de hoy, puso un ejemplo que me encantó, fue sobre la cerveza, y los que han leído este blog, saben que la cerveza es para mi algo que disfruto muchísimo. El decía que cuando estamos consumiendo la cerveza, no estamos viendo que gran parte de ese sabor surgió de unos granos de cebada.

En el mundo en el que vivimos, donde todo es inmediato, instantáneo y sin esperar, entender que un bebé crece lento, que un adulto le lleva al menos 25 o 30 años madurar, o que una cerveza que nos tomamos en unos minutos lleva al menos 6 semanas en prepararse, entender los tiempos y las formas de Dios, es complicado; por eso como comenté la semana pasada, es trascendental, en Palabras, de Saint-Exupéry en el Principito: “Solo se ve bien con el Corazón, lo esencial es invisible a los ojos”

Los tiempos y las formas de Dios, son perfectos, ¿Estás dispuesto a esperarlos y aceptarlos?

II. Mensaje

Las lecturas de este XI Domingo del tiempo Ordinario realizan muchas imágenes, parábolas y alegorías.

El Evangelio compara el reino de Dios con una semilla de mostaza que, “una vez sembrada, crece y  se convierte en el mayor de los arbustos”. La economía divina es mostrada en la primera lectura y el evangelio; las cosas buenas comienzan siendo pequeñas y crecen con el tiempo.

La tentación que vivimos es la que mencioné en la experiencia humana, pedirle a Dios que las cosas se hagan de forma inmediata, pero Dios, no es Uber Eats, o Rappi, no es la pizzería que si no llega en 30 minutos no le pagas.

Dios opera, como dice U2, en formas misteriosas, A Dios le gusta co-crear, por eso le dice al hombre, en Génesis 1, 28: “Sean fecundos y multiplíquense. Llenen la tierra y sométanla. Ejerzan dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra” Dios quiere involucrarnos, a través de la libertad, la inteligencia y la creatividad, de lo que estamos haciendo, es por eso que planta semillas y quiere que nosotros las cultivemos.

Cuando las cosas empiezan pequeñas, también pasan desapercibidas mientras ganan fuerza, peso y seriedad. Como un bebé al día de ser concebido no mide más de un centímetro, pero como en mi caso, puede llegar a medir más de 180 centímetros.

Los tiempos de Dios, se entienden muy bien en la explicación de San Agustin sobre la oración en su Sermón 105: “Dios pospone darte lo que desea darte para que, al posponerlo, lo desees más ardientemente, no sea que, dandotelo inmediatamente, te parezca cosa despreciable.”

Los tiempos de Dios, son perfectos.

III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación

La primera lectura de este XI domingo del tiempo ordinario, está tomada del libro del Profeta Ezequiel. Cuando leemos un texto como el de Ezequiel debemos de recordar lo que nos pide el Catecismo de la Iglesia Católica en su número 116, el sentido literal, debemos entender que la Biblia está escrita en varios sentidos, algunos narrativos, otros profeticos, otros alegóricos, otros son cantos, etc. En este caso estamos leyendo a un Profeta, que usará ejemplo, alegorías y metáforas para hablarnos de Dios. 

Voy a tomar algunos de los ejemplos que usa el Profeta:

  1. Un renuevo, está hablando de nosotros: la Iglesia. Somos un retoño de Israel, somos el retoño de Israel. 
  2. Un monte excelso y sublime. No está hablando del monte físico, sino de aquel lugar que debe estar cerca de Dios, tu Alma. El retoño está plantado en tu Alma.
  3. En ese retoño pueden anidar toda clase de pájaros, Dios nos pide que nuestro corazón esté abierto a todos los que quieren encontrar a Dios. 
  4. La clave de dicho árbol, es que sea humilde

El Salmo por su parte, es el Salmo 92 (91) ocupa en su segunda estrofa un verbo muy bello: plantados.

¿Qué tan plantada está tu vida en la casa del Señor?

Si tu vida está plantada en los planes y tiempos de Dios, verás 2 cosas

  1. Que alrededor tuyo habrá flores (pueden ser rosas con espinas, eh), y 
  2. Seguirás dando fruto en tu vejez.

Estos 2 puntos son un examen de conciencia profundo, ¿hay belleza, alegría, amistad, felicidad alrededor tuyo? y ¿Sigo dando fruto aun cuando ya pasaron mis mejores años?

En la Segunda Lectura, San Pablo le escribe a los Corintios, una carta que aclara que los tiempos de Dios tienen un punto culmine al final de nuestras vidas: “Todos tendremos que  comparecer ante el tribunal de Cristo, para recibir el premio o el castigo por lo que hayamos hecho en esta vida”

Dios es misericordioso y nos espera, en algunas ocasiones o en muchas de ellas, ajusta sus tiempos para que se acomoden a tus tiempos, como con San Agustín y su oración juvenil: “Dame castidad y templanza … pero no ahora

Me parece que por eso me encanta meditar viendo el Juicio Final de Miguel Angel, Cristo ha muerto para que todos los que crean en Él, disfruten del paraíso creado por su Padre, mas es justo, y solo permite la entrada a los que vivieron buscando ese sitio en el cielo.

En el Evangelio, de San Marcos nos explica Jesús el Reino de Dios con dos parábolas, la de la semilla en la tierra y la parábola de la semilla de mostaza. 

En ellas nos habla de los tiempos y las formas de Dios. 

Los tiempos de Dios son perfectos y las formas de Dios son perfectas. 

Más allá de tratar de cambiarlas, modificarlas, trastornarlas, o negarlas, deberíamos de buscar adaptarnos a ellas, acoplar nuestra vida al modelo de tiempos y formas que Dios diseñó.

En los negocios ocupo seguido una frase: “9 mujeres en un mes, no dan a luz a un bebé” sabemos perfectamente que los 9 meses que pasa un bebé en el vientre materno es el tiempo óptimo para su desarrollo.

Lo mismo pasa en estas lecturas, Jesús nos está diciendo que los planes de Dios son perfectos, pregúntate: ¿Qué tanto adaptas tu vida al plan de Dios? versus ¿Qué tanto estás esperando que Dios cambie sus planes para ti? 

IV. Oración

La Oración la tome de la II Carta de San Pedro

No es que el Señor se retrase en cumplir lo prometido, como algunos piensan; es que tiene paciencia y no quiere que nadie se pierda, sino que todos se conviertan. Pero el día del Señor vendrá como un ladrón. Entonces los cielos se derrumbarán con estrépito, los elementos del mundo quedarán pulverizados por el fuego y desaparecerá la tierra con cuanto hay en ella.

Si, pues, todo esto ha de ser aniquilado, ¡qué vida tan entregada a Dios y tan fiel debe ser, mientras esperan y aceleran la venida del día de Dios! Ese día, en que los cielos arderán y se desintegrarán y en que los elementos del mundo se derretirán consumidos por el fuego. 

Nosotros, sin embargo, confiados en la promesa de Dios, esperamos unos cielos nuevos y una tierra nueva que sean morada de rectitud.

Por tanto, queridos, en espera de tales acontecimientos, esfuércense por vivir en paz con Dios, limpios e intachables.

V. Compromiso

Reflexión: 

  • Revisar que semilla puso Dios en mi vida, y como yo la he cuidado para que crezca
  • ¿Cómo son los tiempos de Dios en tu vida?
  • ¿Qué haces para seguir los tiempos de Dios en tu vida?
  • ¿Con quien revisas los tiempos de Dios?
  • ¿Qué tanto adaptas tu vida al plan de Dios? 
  • ¿Qué tanto estás esperando que Dios cambie sus planes para ti?

Acción: 

  1. Date la oportunidad de leer el libro del Padre Iraolagoitia: “Que buenos son Los Santos”, en especial la lectura de San X% de la página 205.        

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

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