El ego no es tu salvación, Cristo lo es – 5º Domingo de Pascua

I. Experiencia de Vida

En estos días tuve la oportunidad de leer sobre Ryan Holiday, y su libro: El ego es el enemigo.

Me pareció que tiene conceptos muy importantes, y trascendentales, no todas sus ideas me parecieron acertadas, algunas buscan la solución en el estoicismo, y no como un servidor en el Cristianismo.

El ser humano es irregular, y por lo tanto necesita salir de sí mismo para encontrar sentido a su vida.

Hoy podemos buscar la estabilidad, regularidad, la satisfacción en tantas cosas, que nos perdemos de lo fundamental, lo divino, lo trascendental.

En toda la historia de la humanidad nunca habíamos tenido tantas facilidades, servicios como el agua, la luz, el internet, los teléfonos, etc. Nos facilitan las cosas, y aun así no somos felices ¿Por qué? Porque esas cosas, así como nuestro ego, no son lo fundamental, lo trascendente o lo divino.

Les comparto 5 ideas del libro Ryan Holiday, sobre el ego:

  1. El ego parece necesario para el éxito, pero la importancia personal obstaculiza el verdadero fin del ser humano, y llegar a su plenitud.
  2. Cultivar la meditación para manejar los sentimientos de orgullo o enojo, las armas del ego.
  3. «Despejar el camino» para los demás (particularmente para Dios), para ser ayudado y ayudar.
  4. El ego socava la conexión y el compromiso con los demás, en especial con Dios, que permiten que lleguemos a nuestra plenitud.
  5. Debemos mantener una “mentalidad de estudiante” para controlar el ego, solo así reconocemos que siempre tiene más que aprender.

II. Mensaje.

La oración colecta de este domingo contiene el mensaje exacto de este domingo 4º domingo de Pascua.

  1. Plenitud.
    1. La palabra plenitud, según la RAE es: Totalidad, integridad o cualidad de pleno.
    2. La famosa expresión de San Ireneo: «Gloria Dei vivens homo», que podría traducirse como: “La gloria de Dios es la plenitud del hombre”.
    3. Dios no quiere algo de ti, quiere TODO de ti. 
    4. Dios no quiere llevarte a un crecimiento, quiere llevarte a tu plenitud.
  2. Sacramento Pascual.
    1. ¿Qué significa Sacramento? La palabra se compone de dos palabras en latín, Sacra = Sacro, Sagrado y Mento = Momento, Medio, instrumento.
    2. ¿Qué significa Pascua? Pascua significa «paso» o «salto».
    3. El Sacramento Pascual significa el momento Santo de saltar a la vida en, por y con Cristo.
    4. Mediante los Sacramentos Cristo quiere ser en nosotros y nosotros ser en Él.
  3. Renovar por el Santo Bautismo.
    1. Renovar, involucra ser nuevo de nuevo. Se lo dice Jesús a Nicodemo: “el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.
    2. La renovación involucra negarme a mí mismo, y entregarme al plan divino.
    3. La Antífona de Entrada, ya nos dice que debemos cantar un cántico nuevo. Lo viejo ya no sirve.
  4. Abundar en frutos buenos, y alcanzar los gozos de la vida eterna. 
    1. La forma de confirmar la renovación a través de Cristo se ve a través de:
      1. Frutos
      2. Gozo

Ahora, esto significa que, El ser humano pleno, es el que salta a la vida Divina que se debe renovar y nacer de nuevo en el plan de Dios, y lo veremos en frutos, en acciones buenas y en la alegría de la vida eterna, ya desde esta tierra. 

El ego no es tu salvación, Cristo lo es

III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación

Nuestra primera lectura está tomada de los Hechos de los Apóstoles, como lo hacemos en la época de Pascua, en este domingo leemos el capítulo 9, versículos del 26 al 31

En esta narración, Lucas nos narra la Pascua de San Pablo, el salto de perseguir a Cristo a ser seguidor de Cristo. 

Del miedo que le tenían a vivir con ellos.

En la parte final de la lectura se nos confirma la Oración Colecta, las comunidades vivían en plenitud, porque vivían en la fidelidad al plan divino, y por lo tanto los frutos eran la paz, el gozo, consolidarse y progresar. 

El salmo de este domingo, lo toma la Iglesia del Salmo 21, y de este texto quiero tomar 2 pedazos:

  1. Los pobres comerán hasta saciarse.
    1. Aun el más necesitado llegará a su plenitud, a saciarse, si, y solo si, lo buscamos, confirmamos querer salir de nosotros y entrar en el plan divino.
  2. Mi descendencia le servirá y le contará a la siguiente generación. 
    1. Cuando busco a Dios, y Él me sacia, inmediatamente me vuelvo su servidor, y todas mis generaciones vivirán tendrán la conciencia de la plenitud que Dios hizo en mi.

La segunda lectura, de la Primera Carta del Apóstol San Juan, capítulo 3 versículo 18 al 24, nos habla del versus de la Teoría y la Práctica, los cristianos no somos solamente de Palabra, por eso la misa tiene ambas Liturgias, la de Palabra y la de Eucaristía, esto quiere decir que no somos solo de palabras, sino de acciones.

El Cristianismo no es una teoría, una filosofía, una metodología, es un estilo de vida, es permitir que Cristo sea en mi y yo ser en Él.

Si fuera sólo teoría, Cristo solo hubiera realizado predicaciones, pero no hubiera curado, no hubiera resucitado a Lazaro, no hubiera multiplicado los panes, no se hubiera sacrificado en la cruz y menos resucitado.

Ahora, Cristo mismo nos da solo 2 opciones, o somos de Él o no lo somos, ¿Cómo puedo saber que soy de Cristo? San Juan nos lo dice con claridad: “El que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él.” 

Con los lentes de la segunda lectura, podremos entender mejor nuestro Evangelio de este domingo, tomada del Evangelio de San Juan, capítulo 15, versículos del 1 al 8, Jesús declara que él es la Vid y nosotros los sarmientos.

Él es el poder y la energía en la que vivimos. El punto es que vivimos en él y él en nosotros.  Jesús es la fuente de lo sobrenatural, de lo trascendental, de lo divino, no fuera de nosotros, sino en nosotros.  Luego entonces si estamos separados de la Vid, moriremos espiritualmente, dejaríamos de vivir la vida sobrenatural, la vida divina, dejaremos de lado a lo que estamos llamados desde la eternidad. 

¿Qué involucra, en la práctica, estar pegados a la Vid?

  1. Involucra una inversión en la oración de la Iglesia.
  2. Significa una Comunión con Dios mediante un diálogo regular con Él.
  3. Conocer las escrituras, meternos, empaparnos y llenarnos de la verdad de la Biblia.
  4. Hacer parte de nuestra vida las obras de misericordia corporales y espirituales.
    1. Obras de misericordia corporales:
      1. Visitar a los enfermos.
      2. Dar de comer al hambriento.
      3. Dar de beber al sediento.
      4. Dar posada al peregrino.
      5. Vestir al desnudo.
      6. Visitar a los presos.
      7. Enterrar a los difuntos.
    2. Obras de misericordia espirituales:
      1. Enseñar al que no sabe.
      2. Dar buen consejo al que lo necesita.
      3. Corregir al que se equivoca.
      4. Perdonar al que nos ofende.
      5. Consolar al triste.
      6. Sufrir con paciencia los defectos del prójimo.
      7. Rezar a Dios por los vivos y por los difuntos.
  5. Y, finalmente, y probablemente lo más importante participar en los Sacramentos. Mediante los sacramentos nos mantenemos en Cristo, quien perdona nuestros pecados y le da vida a nuestro espíritu.  

Cuando vivimos en plenitud el estar pegados a la Vid, es que entonces podemos entender la parte final de la lectura: “Si permanecen en mí, y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán.” Porque entonces será como dice San Pablo: “ya no soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí.”, es entonces donde ya no somos nosotros atorados en nuestro Ego, y es entonces donde llegamos a nuestra plenitud.

IV. Oración

Jesús, cuando eras peregrino en la tierra, Tú nos dijiste: Aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y su alma encontrará descanso. 

Mi alma encuentra en Ti su descanso al ver cómo te rebajas hasta lavar los pies a tus apóstoles. 

Entonces me acuerdo de aquellas palabras que pronunciaste para enseñarme a practicar la humildad: Les he dado ejemplo para que lo que he hecho con ustedes, ustedes también lo hagan. El discípulo no es más que su maestro… Puesto que saben esto, dichosos ustedes si lo ponen en práctica. 

Yo comprendo, Señor, estas palabras salidas de tu corazón manso y humilde, y quiero practicarlas con la ayuda de tu gracia.

Te ruego, divino Jesús, que me envíes una humillación cada vez que yo intente colocarme por encima de las demás. Yo sé bien Dios mío, que al alma orgullosa tú la humillas y que a la que se humilla le concedes una eternidad gloriosa; por eso, quiero ponerme en el último lugar y compartir tus humillaciones, para tener parte contigo en el reino de los cielos.

Tú, Señor, conoces mi debilidad. 

Cada mañana hago el propósito de practicar la humildad, y por la noche reconozco que he vuelto a cometer muchas faltas de orgullo. 

Al ver esto, me tienta el desaliento, pero sé que el desaliento es también una forma de orgullo. 

Por eso, quiero, Dios mío, fundar mi esperanza sólo en Ti. 

Para alcanzar esta gracia de tu infinita misericordia, te repetiré muchas veces: ¡Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo! 

Amén.

Santa Teresa de Lisieux.

V. Compromiso

Reflexión: 

  • ¿Qué actos surgen desde mi ego?
  • ¿Qué actos surgen desde el amor?
  • ¿Qué actos me hacen sentirme uno con Cristo?
  • ¿En qué momento me siento pleno? 
  • ¿Qué obras de misericordia practiqué esta semana?

Acción: 

  1. Realizar al menos una obra de misericordia
  2. Ver la serie “The Chosen”, viendo a Jesús no solo en sus palabras, sino principalmente en sus actos.

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

Un comentario en “El ego no es tu salvación, Cristo lo es – 5º Domingo de Pascua

  1. Para hacer más completo el aprovechamiento de estas catequesis, me pongo en presencia de Dios, lo escucho 2 veces en la explicación, luego veo las lecturas y oraciones en el misal, despues leo la catequesis y las recomendaciones. Finalmente rezo con toda fe la oracion final pidiendo por JUan Carlos.

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