I. Experiencia de Vida
En 1950 el 98% de la población en México se declaraba católica.Para 2020 México cuenta con una población de 126 millones de habitantes
- Los católicos son casi 98 millones, lo que supone el 77,7% del total.
En el censo de 2010, los católicos suponían 93 millones, lo que significaba el 82,7% de la población de entonces.

Quien declaró no tener religión:
- En 2010 lo declaraba un 4,7% de la población,
- En 2020 casi se duplica ascendiendo al 8,1%.
En la página web de desde la Fe, se menciona el punto fundamental de esta crisis: “Prevalece una práctica religiosa sincera pero insuficiente, apoyada más en las tradiciones que en la experiencia personal de fe”
Me parece que tenemos una crisis de predicadores Cristianos, estamos perdiendo los elementos que nos faltan para ser católicos ejemplares.
II. Mensaje
Tomaré una parte del número 875 del CIC para el mensaje central de la catequesis de este domingo:
- Nadie, ningún individuo ni ninguna comunidad, puede anunciarse a sí mismo el Evangelio.
- «La fe viene de la predicación«
- Nadie se puede dar a sí mismo el mandato ni la misión de anunciar el Evangelio.
- El enviado del Señor habla y obra no con autoridad propia, sino en virtud de la autoridad de Cristo; no como miembro de la comunidad, sino hablando a ella en nombre de Cristo.
- Nadie puede conferirse a sí mismo la gracia, ella debe ser dada y ofrecida.
- Eso supone ministros de la gracia, autorizados y habilitados por parte de Cristo.
Si no predicamos… ¿Cómo esperamos que nuestro país, nuestra comunidad, nuestros jóvenes puedan recibir la Fe?
III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación
En la primera lectura leeremos del libro de Job.Mucho estudiosos creen que este libro se escribió mucho antes del Génesis, para explicar un problema fundamental: Si Dios es siempre bondadoso, omnisciente y todopoderoso¿Cómo es que existe el mal? Estaré compartiendo un tema en el futuro únicamente sobre este punto, para este domingo ocuparé sólo una línea del texto: “El ser humano cumple un servicio en la tierra” o en otra traducción: “La vida del hombre en la tierra es como un servicio militar”
Esto me lleva a 2 puntos:
- Hay una obligación por cumplir, que no determinamos nosotros, que Dios no manda y que debemos cumplir.
- Nuestra vida tiene un plan designado desde la eternidad
Por lo tanto me debo hacer 2 preguntas:
- ¿Cuánto de mis obligaciones dadas por Dios, conozco, ejecutó, cumplo y busco mejorar cada día?
- ¿Qué tanto le pido a Dios claridad para entender su plan para mi vida, la vida de mi familia, de mi trabajo, de mis hijos, de mi pareja, etc?
Con los ojos de estas preguntas podremos entender la 2° lectura.
En el Salmo de este domingo, el Salmista nos lleva por pedazos aislados, que debemos unir, con un rompecabezas que debemos ordenar sus piezas para que cobren sentido:
- El Señor ha reconstruido Jerusalén. Reconstruir conecta con la palabra clave del domingo pasado, Metanoia, es decir ir más lejos, transformar, rehacer lo hecho solo humano, para hacerlo humano-divino.
- ¿Qué corazones cura y sana Dios? Los quebrantados ¿Qué corazones no cura Dios? Los malvados, los soberbios, los que no reconocen que necesitan reconstruirse, transformarse, rehacerse.
- ¿Quien tiene mayor Sabiduría que Dios? Dando pistas de lo que vimos con Job en la primera lectura, el ser humano, no puede entender los planes de Dios, solo debe aceptarlos, con Fe en que Dios permite el mal, para obtener un mayor bien, para poder poner esto no solo en la fe, sino pasarlo por la razón humana, explico lo que involucra entender a Dios: Ver y comprender todo el tiempo y el espacio; la única forma sería con todo el conocimiento de la historia. Por eso debo de confiar en que Él sabe porque y para que de las cosas y por eso “su sabiduría no tiene límites”. Trascendental es leer el 156 del CIC.
Leemos esta semana la continuación del texto de San Pablo a los Corintios, en este texto, San Pablo pone el punto más crítico de la catequesis: “Predicar el Evangelio es NUESTRA obligación”, no es una buena práctica, únicamente, no es un apostolado, únicamente, no es una vocación, únicamente… es la obligación de todo el que se dice Cristiano.
El segundo punto que quiero reflexionar con ustedes es la metodología que San Pablo nos da para predicar el Evangelio: “Me he hecho todo a todos, a fin de ganarlos a todos”, esto involucra que la predicación de la palabra de Dios debe ser en el idioma de quien la escucha no de quien la predica, debo meterme en la realidad del otro, debo ir “a los pueblos cercanos para predicar también allá el Evangelio”, no significa que debo de cambiar el mensaje del Evangelio, sino que debo ponerlo en los términos de quien lo debe recibir, esto implica que lo que yo he recibido y de la forma que yo lo he recibido, es probable que al otro, no le funcione.
En el Evangelio, San Marcos, nos cuenta 3 grandes puntos:
- La curación de la suegra de Pedro
- La curación y exorcización de muchos
- La oración de Jesús y su cumplimiento del mandato del Padre
Sobre el primer punto quiero diseccionar el versículo 31 de este primer capítulo del Evangelio de San Marcos:
- Él se acercó
- La tomó de la mano
- La levantó
- Se le quitó la fiebre
- Se puso a servirles
Los primeros 3 son actos de Cristo, el cuarto es el efecto de ser tocado por Él y el quinto debe ser nuestra actitud ante ser curados, salvados y redimidos por Dios.¿Te has dejado tocar por Cristo?¿Has dejado que tome tu mano?¿Has permitido que Jesús te levante?¿Estas al servicio del Señor?
Sobre el tercer punto de este Evangelio, Marcos nos narra un poco la metodología de Jesus para predicar el Evangelio:
- Madruga
- Ve a un lugar solitario
- Ora
- Ve a predicar el Evangelio
IV. Oración
Para nuestra oración usare la oración de los Dominicos, que tienen en su misión fundamental, la predicación
Señor Jesús:
Haz que con deseo ardiente me precipite a escuchar la Palabra de Dios,y haz que no rechace a los que ya se han acercado.
Haz que sepa estar junto a las aguas, no dentro de las aguas de la vanagloria;
que suba a la navecilla de la obediencia y que baje a la tierra por la humildad;
que lave las redes del deseo de la predicación y de las buenas obras de toda avaricia de vanagloria y adulación;
que sepa repararlas mediante la armonía de las sentencias;
que las seque con la claridad;
que las recoja por cautela y no por pereza;
que no las rasgue por las divisiones.
Haz que enseñe a los demás con el ejemplo;
que sepa alternar la contemplación y la acción;
que sepa conducir a los demás a la profundidad de la contemplación mediante la predicación de la religión.
Haz que lance las redes en tu palabra y no en la tiniebla del pecado y de la ignorancia, de tal forma que pueda capturar obras vivas;
que en las aguas de la tribulación pueda llenar mis redes de la abundancia de tu presencia y de tus consuelos, de modo que el alma reviente de admiración y busque ayudar al prójimo, especialmente a los más necesitados.
Haz que llene las naves de obediencia y de paciencia y que por humildad me proste ante las rodillas de Jesús y que, una vez arribado de este mundo a la tierra de los vivientes, pueda yo recibir los premios eternos.
Amén
V. Compromiso
Reflexión:
- ¿Cuanto de mis obligaciones dadas por Dios, conozco, ejecutó, cumplo y mejoro cada día?
- ¿Qué tanto le pido a Dios claridad para entender su plan para mi vida, la vida de mi familia, de mi trabajo, de mis hijos, de mi pareja, etc?
- ¿Te has dejado tocar por Cristo?
- ¿Has dejado que tome tu mano?
- ¿Has permitido que Jesús te levante?
- ¿Estas al servicio del Señor?
Acción:
Ponerme en algo práctico, la servio de la predicación del Evangelio.
