Bebiendo con los Santos – San Ignacio de Antioquia

San Ignacio (98-117) sucedió a San Pedro Apóstol y San Evodio como tercer obispo de Antioquía, durante el imperio de Trajano, fue condenado a las fieras y deportado a Roma para padecer el martirio.

Ignacio es uno de los «Padres Apostólicos», así llamados porque recibieron el Evangelio de uno o más de los doce Apóstoles originales.

Se llaman padres apostólicos a los autores del cristianismo primitivo que, según la tradición, tuvieron algún contacto con uno o más de los apóstoles de nuestro Señor Jesúcristo. 

Son un subconjunto de los padres de la Iglesia, se trata de escritores del siglo I y de principios del siglo II, cuyos escritos tienen una profunda importancia para conocer qué creían los primeros cristianos. Se caracterizan por ser textos descriptivos o normativos que tratan de explicar la naturaleza de la novedosa doctrina cristiana.

La expresión tuvo su origen en la obra que Jean-Baptiste Cotelier publicó en 1672, titulada Patres aevi apostolici («padres de la era apostólica»).​

Cotelier consideraba tales a 

  1. Bernabé, 
  2. Clemente de Roma, 
  3. Policarpo de Esmirna, 
  4. Hermas de Roma, e
  5. Ignacio de Antioquía.

En el caso de Ignacio, fue San Juan Evangelista, su maestro, guía, y director espiritual. 

Sus cartas son valiosos testigos de la creencia de la Iglesia primitiva en el poder de los sacramentos, la santidad y la unidad de la Iglesia y la jerarquía del clero y los laicos; también es donde vemos por primera vez la frase «Iglesia Católica».

San Ignacio fue martirizado, se cree, en el Coliseo al ser alimentado a las fieras.

La antigua Antioquía estaba ubicada en lo que hoy es la Turquía moderna, y la

bebida nacional turca no oficial es raki, un licor a base de anís no muy diferente del absenta.

En otros países del Medio Oriente, el raki se llama arak, y en Grecia, se llama oúzo, todos los nombres pueden ser necesarios para encontrar un tipo de raki en la tienda de licores local.

El raki turco se elabora típicamente con uvas, higos o ciruelas. Al igual que otros licores destilados que contienen anís, es mejor servirlo solo mezclado con agua (una parte de raki, dos partes de agua fría).

En Turquía, esta mezcla se llama Leche de León, otra razón para beberla en la fiesta del Ignacio mutilado por un león. La adición de agua libera los aceites del anís en un proceso de emulsificación llamado «efecto oúzo», que le da a la mezcla un aspecto extraño y lechoso. El raki está en su mejor momento cuando se acompaña con melón, queso feta o mariscos.

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

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