San Geminiano (m. 397) fue el obispo de Módena, Italia. Defendió a la Iglesia del error de los arrianos y la mantuvo en la fe ortodoxa.
Se dice que ofreció hospitalidad en diferentes ocasiones a los santos Atanasio y Juan Crisóstomo cuando estaban en el exilio y también se sabe que tenía una relación cercana con san Ambrosio.
Los ciudadanos de Módena creen que San Geminiano salvó a su ciudad de la invasión de los hunos al conjurar una densa niebla para ocultar la ciudad. Las personas que vivían cerca del castillo de Silvia también pensaban lo mismo, por lo que cambiaron el nombre del castillo a San Gimignano en el año 450 d.C.
Finalmente, la ciudad que creció alrededor del castillo también tomó el nombre del santo.
En el área de la Toscana alrededor de San Gimignano se producen dos tipos únicos de vinos. Vernaccia di San Gimignano DOCG (denominazione di origine controllata e garantita), elaborado con una uva local con ese nombre, se considera uno de los mejores vinos blancos de Italia.
Ahora, hay que tener mucho cuidado, según Dante, fue este vino el que llevó al Papa Martín IV al pecado de la glotonería y una larga estancia en el Purgatorio (en el sexto círculo: Destinado al pecado de la gula. Los golosos no pueden comer ni beber, aunque tienen alimentos ante ellos).
Ha tenido a la santa Iglesia en sus brazos;
De Tours era él, y purga con su ayuno
Las anguilas de Bolsena y el vino Vernaccia
Purgatorio 24, Divina Comedia, Dante Alighieri
Igualmente tentador es el vino llamado San Gimignano Vin Santo DOC (denominazione di origine controllata), un vino dulce de postre con gran tradición en Italia y en toda Europa , delicado, suavemente dulce y muy aromático.
O disfruta de un día brumoso, un cóctel que lleva el nombre del dispositivo de camuflaje favorito de San Geminiano.
Un día brumoso
- 1½ oz. Ginebra
- ¼ oz. pastis (un licor a base de anís como Absente, Herbsaint, Pernod y Ricard)
- 1 rodaja de limón
Vertir todos los ingredientes excepto el twist de limón en una coctelera llena de hielo y agitar cuarenta veces.
Colar en un vaso Old-Fashioned lleno de hielo y decorar con un toque de limón.
Si quieren conocer un poco de la belleza del pueblo de San Gimignano, es altamente recomendable ver la película de Té con Mussolini de Franco Zefferelli.
