I. Experiencia de Vida
En 1997 tenia un clásico Vochito, muy lindo, era bastante feliz con el, un día dejo de funcionar la batería y mi Papa me hizo el favor de ir a comprar una batería nueva. Al comprarla registro mi nombre para un sorteo, unas semanas después me gane un coche.Recuerdo el día que me llamaron para decirme que me lo había ganado, es de los días más felices de mi vida.Recibir cualquier regalo siempre es una bendición, más el regalo tiene un valor mucho más significativo cuando la actitud de quien recibe el regalo es de agradecimiento, de alegría por haber recibido algo no esperado, ni ganado.¿Cuantas veces he visto en la misericordia de Dios, todo su amor?
II. Mensaje
En la pregunta 21 de la Summa Theologica, Santo Tomás de Aquino habla de Justicia y Misericordia con respecto a Dios.Santo Tomas explica que hay dos tipos de justicia.
- Dar y recibir mutuos, comprar y vender, y otros tipos de relaciones e intercambios, esto es justicia conmutativa y dirige el comercio y las relaciones comerciales, sin embargo ESTO NO PERTENECE A DIOS. La justicia conmutativa es la economía humana. ¿Quién le dio a Dios primero, para que le fuese recompensado? (Romanos 11:35)
- El otro consiste en la distribución y lo llamamos: justicia distributiva, mediante la cual un gobernante o un mayordomo da a cada uno lo que merece su rango. El orden correcto que se muestra al gobernar una familia o cualquier tipo de multitud demuestra justicia de este tipo en el gobernante. La justicia distributiva es la economía divina.
¿Se puede atribuir la misericordia a Dios?La mayoría de la gente diría que la misericordia es una relajación de la justicia.Pero eso es incorrecto.Dios actúa con misericordia, no yendo en contra de Su justicia, sino haciendo algo MÁS que justicia; el hombre que paga otras doscientas monedas, aunque sólo le debe cien, no hace nada contra la justicia, sino que actúa con generosidad o misericordia.Lo mismo ocurre con quien perdona una ofensa cometida contra Él, porque al remitirla, se puede decir que otorga un regalo. Por eso el Apóstol llama a la remisión un perdon: Perdónense unos a otros, como Cristo los perdonó (Efesios 4:32).
La misericordia se expresa en el perdón. En la palabra «perdonar» se involucra la palabra «dar».Es importante comprender que el perdón no es únicamente una actitud o un sentimiento, sino un regalo, la condonación de una deuda y, por lo tanto, le cuesta algo al donante.El perdón de Dios al pecado humano le costó caro en el Calvario. Tanto la Justicia como la Misericordia quedaron satisfechas en el Golgota.La misericordia se exalta a sí misma por encima del juicio (Santiago 2:13)
III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación
La Antífona de Entrada de este domingo dice que el Señor es verdaderamente justo, porque aun cuando hemos pecado en contra suya, y lo hemos desobedecido, Él hace honor a su nombre y no nos trata de acuerdo a lo justo, sino conforme a su inmensa misericordia.
De igual forma la Oración Colecta de este domingo XXVI del tiempo ordinario habla que el poder de Dios es mostrado en su perdón y misericordia, y no es solo que nos perdone y nos tenga piedad, sino que ademas no multiplica la gracia, para que un día podamos gozar juntos de la plenitud eterna de su Gloria.
Ezequiel 18: 25-28 en la 1° Lectura, nos cuestiona si nosotros los hombres somo más justos que Dios y lo remata con una pregunta ¿No es más bien el proceder humano el injusto? Porque al no darle su lugar a Dios, que nos dio TODO, somos injustos, por la pura justicia, no merecemos nada y debemos TODO. Por eso explica el Profeta, Cuando el justo se aparta de la justicia de Dios, comete la maldad y muere… ¿Por qué? Porque la fuente de la justicia es Dios, no nosotros.Toda ley creada por los hombres puede ser modificada, por lo que la justicia humana es temporal, más las leyes de Dios, como las de la naturaleza son perennes. Finaliza el Profeta, invitándonos a recapacitar, eso es lo único que necesitamos, si recapacitamos la misericordia de Dios hará el resto.
El Salmo 25: 4-9 tiene trampa en su primera estrofa, no podemos encontrar la misericordia, si no seguimos su doctrina, por lo tanto no podemos recibir la misericordia, es como un regalo que por nuestra ceguera, egoísmo, y cerrazón, no podemos recibir. Por eso en la ultima estrofa se menciona que el Señor indica a los pecadores el sendero (más no lo camina por ellos), guía a los humildes, a los que reconocen que todo es regalo y que es mejor voltear a la fuente de todo lo creado antes de confiar en el propio juicio.
La 2° Lectura de la carta de San Pablo a los Filipenses 2: 1-11. San Pablo nos invita a salir de la economía humana y entrar a la economía divina, escapar de la rivalidad y presunción mediante la humildad, y así alcanzar la misericordia de Dios.Para poder alcanzar la misericordia de Dios debemos tener los mimos sentimientos que tuvo Cristo Jesús. PUM, San Pablo nos la pone complicada, pero al menos no nos miente, esto esta difícil, ya que Cristo siendo Dios no se aferro a sus prerrogativas divinas, sino que se humillo para poder demostrar que aun en la vida humana, se puede vivir en tono divino, aun en medio de la economía humana, se debe vivir la económica divina.
Finalmente en el Evangelio de San Mateo 21: 28-32 se nos aclara la actitud que debemos tener los humanos para alcanzar la misericordia divina: Arrepentirnos e ir a cumplir con la misión que Dios nos da. De otra forma no seremos tratados con misericordia sino con justicia, y así perdemos completamente, y nos condenamos.
IV. Oración
Señor Dios, rey Omnipotente: en tus manos están puestas todas las cosas. Si quieres salvar a tu pueblo nadie puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo cuanto en ello se contiene. Tú eres el dueño de todas las cosas. ¿Quién podrá resistir a tu Majestad? Señor Dios de nuestros padres: Ten misericordia de tu pueblo porque los enemigos del alma quieren perdernos y las dificultades que se nos presentan son muy grandes, tu has dicho: “Pedid y se os dará. El que pide recibe. Todo lo que pidáis al padre en mi nombre os lo concederá. Pero pedir con fe”…..(Aquí se pide el favor deseado)…Escucha pues nuestras oraciones. Perdona nuestras culpas. Aleja de nosotros los castigos que merecemos y haz que nuestro llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabemos tu Santo Nombre y continuemos alabándolo eternamente en el cielo. Amén.
V. Compromiso
Reflexión:
- ¿Cuando he vivido la Misericordia de Dios?
Acción:
- Rezar la coronilla de Misericordia
