Cada 15 de agosto celebramos el dogma de la Asunción de la Virgen María a los cielos, y es trascendental entender esta festividad en lo que significa para nosotros, de forma personal, para la Iglesia y para el mismo Cristo.
Hoy celebramos la fiesta de la Asunción de la Virgen a los cielos María la madre de Jesús, la madre de nosotros, la madre de Dios, es una conexión única que siempre nos lleva a Jesús.
Como el mencionado varias veces debemos ver siempre el texto bíblico bajo 4 lentes, 4 formas, 4 riquezas
- El sentido literal, es decir los verbos, adjetivos, sustantivos, artículos, preposiciones, los tiempos de los verbos, la forma y historia del texto, el propio contexto histórico, etc.
- la relación con Cristo, es decir que tiene que ver este texto con Jesús,
- La relación conmigo mismo, es decir quien soy yo en el texto o que acciones debo tomar después de analizar este texto, y
- La relación con los demás, el Cristiano no es para sí mismo, el Cristiano es en el otro.
Así, todo lo que leemos y sabemos de María son conexión con Jesús desde el Antiguo Testamento así maría es una imagen perfeccionada de 4 aspectos fundamentales del Antiguo Testamento
- Eva, María es la nueva Eva. Podemos ver imágenes constantes entre el Génesis y el Apocalipsis donde María es esta nueva Eva, esta nueva madre.
- María es la hija de Sion. En todo el Antiguo Testamento la hija de Sion es Israel, es decir el pueblo elegido.
- María es la nueva Arca de la Alianza. El arca de la alianza original del Antiguo Testamento contenía 3 elementos (Hebreos 9, 4)
- El Maná, uno el pan bajado del cielo es decir hermana María tiene el nuevo maná el nuevo pan del cielo Jesús
- La vara de Aarón, el arca de la alianza también tenía la vara, el callado de Aarón, como director, Jesús es el nuevo director del mundo, y
- Las tablas de la Ley, Jesús es la nueva ley, Jesús es el portador de las Buenas Nuevas, el Evangelio.
- María es la reina madre. En el antiguo testamento y actualmente en muchos de los reinos, la madre del rey es conocida como la reina madre. María es la Reina Madre no sólo de Israel sino de toda la humanidad.
La iglesia, en los 2000 años de historia ha nombrado cuatro dogmas marianos:
- La perpetua virginidad de María,
- María, como la madre de Dios,
- La Inmaculada Concepción, y
- La Asunción los cielos
En el dogma que se proclamó en 1950 no quedó estipulado si María había muerto o no había muerto, lo que nos dicta el dogma es que la virgen no está en la tierra, que su cuerpo una vez que había finalizado su tiempo en la tierra fue llevado a los cielos.
La portada de nuestro misal 2020 de buena prensa justamente tiene esta coronación de la Virgen una vez llegando al cielo por el Padre, el Hijo y con la presencia del espíritu Santo.
El dogma de la Asunción de la Virgen no está basado en un texto puntual, es decir requiere de la interpretación profunda, de un estudio profundo, sistemático e iluminado, tanto del texto bíblico, como de la tradición estudiada de la Iglesia.
Los textos fundamentales para entender la Asunción de la Virgen a los cielos los encontramos en la liturgia de este 15 de agosto tanto nuestra primera lectura del Apocalipsis del apóstol San Juan en sus capítulos 11 y 12, así como la primera carta del apóstol San Pablo a los Corintios, capítulo 15, nuestra segunda lectura y por último todo lo que involucra y lo que nos especifica el Evangelio, así que hagamos el análisis de este texto.
Al iniciar el texto de en la primera lectura se nos dice que se abre el templo de Dios en el cielo y dentro del Templo se ve el Arca de la Alianza, como vimos previamente el Arca de la Alianza no es únicamente este pensamiento o este modelo del Antiguo Testamento que contenían los tres elementos antes mencionados, no el arca de la alianza es esta mujer y como sabemos que está hablando de María. Se nos está explicando que aparece en el cielo una figura prodigiosa una mujer envuelta por el sol, con la luna bajo sus pies y con una corona de 12 estrellas en la cabeza, esta mujer estaba encinta y apunto de dar a luz, es exactamente la imagen que vemos en la imagen de la Virgen de Guadalupe.
Ahora ese texto únicamente tomado no nos explicaría que la Virgen esté en cuerpo y alma ya en el cielo, más si conectamos esto con nuestra segunda lectura tiene todo el sentido nos dice San Pablo en su carta a los Corintios, que Cristo resucitó y resucitó como la primicia de todos los muertos, es decir que todos nosotros que en algún momento moriremos, pasaremos por un proceso de Resurrección como el del mismo Cristo, para explicarnos estos San Pablo hace una comparación así como en Adán todos mueren sin Cristo todos volverán a la vida pero después San Pablo pone un orden, dice, primero Cristo como primicia, después a la hora de su advenimiento los que son de Cristo, es decir nos está explicando San Pablo que hay un orden. Ahora en ese orden la Virgen claramente está en el primer lugar. San Pablo al finalizar esta lectura nos explica que el último de los enemigos en ser aniquilado será la muerte en el caso de María, al igual que en su Inmaculada Concepción, recibe los beneficios de la salvación previamente, es decir antes del tiempo que todos los demás los recibiremos.
Finalmente si conectamos esto con el Evangelio lo vemos muy claro tanto María reconoce que ella es la elegida para ser la madre de Dios y el propio San Juan en el vientre de su Madre Isabel lo reconoce. Es por por esto mismo que María reconoce que es elegida que es escogida y por eso hace todo este cántico tan bello que vamos a leer en el evangelio no puede ser que la virgen pudiera entrar estar con nosotros en la tierra y cumplir con todo lo que nos dice tanto nuestra primera lectura como una segunda lectura y como nos confirma la elección la predilección de Jesucristo y de Dios padre por esta mujer por la virgen a ella le aplican lo que nosotros nos aplicará el día del juicio final es decir que lleguemos al cielo nosotros tendremos unos momentos minutos segundos estaremos fuera del tiempo por lo cual nos podemos medir igual con nuestro cuerpo y nuestra alma separados para poder luego llegar el día del juicio final en cuerpo y alma en el caso de la virgen todo esto aplica previamente y por eso es que ella sube al cielo ayuda claramente por Los Ángeles pero sube al cielo antes de qué su cuerpo se pueda corromper en la tierra.
Aquí viene lo bello y lo importante para nosotros. Debemos de ver en esta fiesta del Asunción de la Virgen dos aspectos
- Una fiesta para nosotros porque nuestra Madre está en el cielo en cuerpo y en alma, y
- Nosotros en algún momento estaremos en el cielo en nuestro cuerpo y en nuestra alma disfrutando también de la presencia de Jesucristo, del Padre, del Espíritu Santo, y claramente de nuestra Santísima Madre.
Reflexiones Finales
- Se debe conocer lo que significa un dogma
Un dogma es una verdad de fe absoluta, definitiva, infalible, irrevocable e incuestionable revelada por Dios a través de la Biblia o la Sagrada Tradición. Luego de ser proclamado no se puede derogar o negar, ni por el Papa ni por decisión conciliar.
Para que una verdad se torne en dogma, es necesario que sea propuesta de manera directa por la Iglesia Católica a los fieles como parte de su fe y de su doctrina, a través de una definición solemne e infalible por el Supremo Magisterio de la Iglesia. - “Asunción” no significa lo mismo que “Ascensión”
Según la tradición y teología de la Iglesia Católica, la Asunción es la celebración de cuando el cuerpo y alma de la Virgen María fueron glorificados y llevados al Cielo al término de su vida terrena. No debe ser confundido con la Ascensión, la cual se refiere a Jesucristo.
Se dice que la resurrección de los cuerpos se dará al final de los tiempos, pero en el caso de la Virgen María este hecho fue anticipado por un singular privilegio.
Este dogma también es celebrado por la Iglesia ortodoxa. - El dogma se proclamó hace 70 años por Pío XII
Desde 1849 empezaron a llegar a la Santa Sede diversas peticiones para que la Asunción de la Virgen sea declarada dogma de fe. Fue el Papa Pío XII que, el 1 de noviembre de 1950, publica la Constitución Apostólica Munificentissimus Deus que proclama el dogma con estas palabras:
“Después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado, que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrena fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial”. - La Asunción de María es anticipación de nuestra propia resurrección
Esta fiesta tiene un doble objetivo: La feliz partida de María de esta vida y la Asunción de su cuerpo al cielo. La respuesta a por qué es importante para los católicos, la encontramos en el Catecismo de la Iglesia Católica, que dice en el numeral 966: “La Asunción de la Santísima Virgen constituye una participación singular en la Resurrección de su Hijo y una anticipación de la resurrección de los demás cristianos”.
La importancia que tiene para todos nosotros la Asunción de la Virgen se da en la relación que ésta tiene entre la Resurrección de Jesucristo y nuestra resurrección. El que María se halle en cuerpo y alma ya glorificada en el Cielo, es la anticipación de nuestra propia resurrección, dado que ella es un ser humano como nosotros. - La Virgen no experimentó corrupción en el cuerpo al final de su vida terrena
La Escritura no da detalles sobre los últimos años de María sobre la tierra desde Pentecostés hasta la Asunción, solo sabemos que la Virgen fue confiada por Jesús a San Juan. Al declarar el dogma de la Asunción de María, Pío XII no quiso dirimir si la Virgen murió y resucitó enseguida, o si marchó directamente al cielo. Muchos teólogos piensan que la Virgen murió para asemejarse más a Jesús, pero otros sostienen que ocurrió el “Tránsito de María” o Dormición, que se celebra en Oriente desde los primeros siglos.
En lo que ambas posiciones coinciden es que la Virgen María, por un privilegio especial de Dios, no experimentó la corrupción del su cuerpo y fue asunta al cielo, donde reina viva y gloriosa, junto a Jesús.
