I. Experiencia de Vida
La 3a Ley de Newton la podemos definir que a toda acción corresponde una reacción; lo que indica ésta ley es que cuando un cuerpo ejerce una fuerza (acción) sobre otro cuerpo, éste reacciona con una fuerza de igual en magnitud y dirección pero de sentido contrario.
Alguien más podría decir que Newton puso en términos científicos el llamado «Karma«, que tanto en la religión budista, como en el hinduismo, se cree que toda acción tiene una fuerza dinámica que se expresa e influye en las sucesivas existencias del individuo.
Un ultimo caso, y existe una pelicula al respecto, es el Efecto Mariposa, que dice que «El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo». Este proverbio chino es el origen, junto a las investigaciones del matemático y meteorólogo Edward Lorenz, del efecto mariposa. Según este concepto vinculado a la Teoría del Caos, el aleteo de un insecto en Hong Kong puede desatar una tempestad en Nueva York.
Y, ¿qué decimos los Cristianos al respecto? Los Cristianos creemos en La Divina Providencia.
Sin Providencia (Medida que se toma para lograr un fin determinado o para prevenir o remediar un daño o un peligro) todo sucede al azar.
El Antiguo catecismo de Ripalda, decía en sus números 101-104 ¿Dónde está Dios? y contestaba: En todo lugar: por ESENCIA + PRESENCIA + POTENCIA. tristemente perdimos en los últimos años esta respuesta, basada en la pregunta 8, cuestión 3 de la Suma Teológica de Santo Tomás.
En una próxima entrada explicaré estos 3 conceptos fundamentales para conocernos a nosotros mismos y descubrir La Divina Providencia.
II. Mensaje
- Santo Tomás de Aquino dice que todo lo que es bueno en la creación viene de Dios. Y así lo confirma Génesis 1, 31.
- No solo es Bueno lo creado. Sino que el orden que tienen también es Bueno. Todo tiene un propósito. Dios sabe como se deben dirigir las cosas hacia su fin.
- Ahora, claro que existe la suerte o la casualidad.
- Existe en lo primario y básico de lo finito.
- NO PODEMOS DECIR: «hace mucho calor en Villahermosa por el sol, la latitud, la humedad, los ríos, y Dios».
- Todas esas causas competidoras NO compiten con Dios ya que son causas condicionadas.
- Él es el responsable por el sol, la latitud, la humedad, etc.
- La causalidad de Dios no es rivalizante con su propia creación.
- Dios es paciente, bondadoso, y misericordioso, MÁS es justo.
- Dios no castiga inmediatamente a los que obran el mal, ¿Por qué? No es porque su amor impida que entre en funciones su justicia, solo da un tiempo, ya que Él espera que cada uno de nosotros tengamos una conversión.
- No es una justicia disminuida por el amor, sino detenida en el tiempo por el amor.
- Dios permite la cizaña, como otra espiga que crece constantemente junto a la buena semilla, más la cizaña se cría espontáneamente, sin cuidados, sin justicia, sin reglas y la harina de su semilla es venenosa.
- Reconociendo esa justicia, en la Antífona de Entrada hacemos una oración en 4 tiempos, que denota mi dependencia en su Providencia, en su Justicia…
- Reconocimiento: El Señor es mi auxilio
- Humillación: el único apoyo en mi vida
- Ofrecimiento: De corazón un sacrificio
- Acción: Dar Gracias
- En ese mismo tono en la Oración Colecta le pedimos a Dios sea propicio, benigno, favorable a nosotros, y que multiplique su gracia para poder cumplir sus mandamientos: su Justicia, su Plan, su Providencia.
III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación
La primera lectura del libro de la Sabiduría (12,13. 16-19) nos va mostrando varias características de Dios y de su forma de ser.
- «No hay nadie a quien tengas que rendirle cuentas» Siendo Dios la fuente de toda bondad, y la medida con la que reconocemos que algo es bueno. Él no se debe a nadie, todos nos debemos a Él.
- «Tu poder es el fundamento de tu justicia» ¿Quién puede juzgar? Quien tiene el poder, ¿Quién será el juez final de todos nosotros? Jesucristo
- «Eres misericordioso con todos» hasta con los cizañosos. Y esa misericordia se extiende hasta el final de nuestras vidas. «Teme a la gracia de Dios que pasa y no vuelve» – San Agustín
- «Juzgas con misericordia y nos gobiernas con delicadeza» Lo vemos con claridad en la Parábola del Hijo Pródigo, la justicia del Padre quien tiene todo el poder, es misericordiosa, y trata a ambos Hijos con delicadeza.
- «Al pecador le das tiempo para que se arrepienta» Dios es paciente, y nos da suficientes oportunidades para arrepentirnos, convertirnos y cambiar, más no debemos tentar esa paciencia.
El Salmo, tiene un ritmo hermoso de Alabanza y Petición. Un conocimiento de que estamos bajo sus planes.
- El estribillo que repetiremos es una alabanza: «Tú, Señor, eres bueno y clemente»
- La primera estrofa es una petición: «escucha mi oración y a mi suplica da respuesta pronta»
- Volvemos, en la segunda estrofa, a la alabanza: «Tus obras Señor son portentosas»
- Terminamos con otra petición: «Ten compasión de mi, pues clamo a ti, Señor, a toda hora»
En la segunda lectura, seguimos leyendo la carta de San Pablo a los Romanos. EN este texto queda unida la humildad humana y la Providencia Divina.
- San Pablo nos explica que el Espíritu Santo nos ayuda, porque en nuestra humanidad: «nosotros no sabemos pedir».
- «El Espíritu Santo ruega conforme a la voluntad de Dios, por los que le pertenecen» una vez que entendamos (y vivamos) que Dios esta en todo lugar: por ESENCIA + PRESENCIA + POTENCIA, entenderemos el porque de la necesidad de vivir de acuerdo al Espíritu y de acuerdo a la carne, de acuerdo a los planes de Dios y no a los propios, de acuerdo a la Providencia Divina y no de acuerdo a mis deseos.
Para el Evangelio, les pido que hagan el ejercicio de la semana pasada, tomen su pluma y subrayen circulen, cuadriculan o marquen los verbos, sustantivos, adverbios y adjetivos.
En el Evangelio de San Mateo (13, 24-43), el Evangelista utiliza un verbo peculiar, dice que Jesús propuso, que lindo, Jesús no impuso, sino que nos propone, nos invita, aunque tiene todo el poder, su Justicia es respetuosa de nuestra libertad.
Jesús por segunda domingo consecutivo nos explicara la parábola, como diciendo, esta si quiero que la entiendas al 100%.
Déjenme menciono 7 personas, y varias palabras, y frases que brincan este domingo:
- «Un hombre sembró buena semilla», como el mismo Jesús lo explica, ese hombre es Él
- El campo es el mundo
- La Buena semilla son los ciudadanos del Reino
- La cizaña los partidarios del maligno
- El enemigo que la siembra es el diablo
- El tiempo de la cosecha es el fin del mundo, y
- Los segadores son los ángeles
Hagamos una pausa aquí, veamos la imagen que pinto Miguel Angel del juicio final ¿Puedes encontrar a los 7 personajes?
Hay un personaje en particular que siempre he visto y me causa admiración, miedo y reflexión, un hombre a quien los demonios apenas sujetan de los pies, no esta aun en el infierno, pero que sabe que ya esta condenado, es un hombre con la mano cubriéndose el rostro, solo, y ahí esta la frase del Evangelio: «Allí será el llanto y la desesperación», la desesperación de no haber visto el rostro de Jesús misericordioso, y llegar al rostro más sombrío de Jesús, el de Juez

Me quedan un par de reflexiones más ante esta parábola, ¿En dónde sembró la buena semilla? En su campo» El adjetivo posesivo: SU, nos dice que El Hijo del hombre es dueño del mundo, es dueño del campo, tan dueño del campo es, que decide que NO se arranque la cizaña, sino hasta el tiempo de la cosecha, es decir, el juicio final, y después tiene todo el poder de decidir que hacer con la cizaña, quemarla; y con el trigo en su granero, vuelve a usar el adjetivo posesivo, ahora en primera persona, su granero, es el cielo.
IV. Oración
ORACIÓN A LA DIVINA PROVIDENCIA
Beata Isabel de Francia (+ 1270)
¿Que me sucederá hoy, Dios mío? Lo ignoro. Lo único que sé es que nada me sucederá que no lo hayáis previsto, regulado y ordenado desde la eternidad. ¡Me basta esto, Dios mío, me basta esto! Adoro vuestros eternos e imperecederos designios; me someto a ellos con toda mi alma por amor vuestro. Lo quiero todo, lo acepto todo, quiero haceros de todo un sacrificio. Uno este sacrificio al de Jesús, mi Salvador y os pido en su nombre y por sus méritos infinitos la paciencia en mis penas y una perfecta resignación en todo lo que os plazca que me suceda.
Amén.
V. Compromiso
Reflexión:
¿He visto a Dios como alguien misericordioso?
¿Se lo que Dios quiere de mi vida en su Divina Providencia?
¿Cuenta Dios contigo para realizar su Providencia a través tuyo?
Si Dios te llamara hoy a su presencia, en ¿dónde del cuadro del juicio final estarías? ¿En dónde estaría tu familia?
Acción:
Dedicarle un silencio a Dios para preguntarle, ¿Qué planes tienes para mi?
Invocar al Espíritu Santo pide al Padre, por la intercesión de Jesús, lo que más necesita mi vida, mi familia, mis hijos.

Un comentario en “La Justicia Divina – XVI Domingo del tiempo Ordinario”