Tomar sentido, fuera de uno mismo, otra Paradoja Divina – XIII Domingo del tiempo Ordinario

I. Experiencia de Vida

Esta semana tuve la oportunidad de ver el documental de Dads (Papas) de Apple TV tiene varios momentos en los que llore, ya que tuve la oportunidad de verla junto a mi hija y valorar lo que es ser Papá. Me quedo con 2 momentos, 

  • Jimmy Fallon: «Ahora este es mi propósito, Esto es. En cuanto nació mi hija, perdí mi nombre. Ya no soy Jimmy Fallon. Soy el Papa de mi Hija.»
  • Conan O’Brien: “Gran parte de tu juventud es: Yo, yo, yo… pero cuando traes a un niño al mundo, y te das cuenta: Esta es mi Hija, tus hombros caen de manera muy profunda. Cierto. Ahora se trata de ella. No se trata de mi, sino de ella»

Cualquiera que tenga la bendición de la Maternidad o Paternidad puede entender esto, puede darse cuenta que el centro del universo no está en uno mismo, está en el Hijo, está en el otro.  Hoy Jesús nos dirá que ni siquiera está en la propia familia, que el centro no es sino Él mismo.

II. Mensaje

  • Estamos envueltos en un mundo donde el centro de nuestra vida, somos nosotros, nuestros planes, nuestras prioridades. Más muchas de eso es una tiniebla que no nos deja ver la verdad.
  • En la Oración Colecta de este domingo le pedimos a Dios que no nos dejemos envolver en las tinieblas del error, sino que permanezcamos siempre vigilantes en el esplendor de la verdad.
  • Ahora, si Jesús es La Verdad, muy probablemente, Tú mismo, tus ideas, tus planes y tus prioridades son las tinieblas que no te dejan ver la verdad que es Jesús.
  • Sabemos por física básica que no pueden habitar dos elementos en el mismo lugar, en el mismo momento.
    • Luego entonces o son tus planes o son los de Dios.

III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación

La primera lectura de este domingo esta tomada del segundo libro de los Reyes nos cuenta la historia de Eliseo y una mujer Sunamita. Eliseo debía ir de Samaria al monte Carmelo, por lo que el paso por Sunem era algo común (II Reyes 2, 25). La capacidad de la mujer de ver en Eliseo a un hombre Santo, es una capacidad que debemos de desarrollar, para poder invitarlo con insistencia a comer, ¿Cuándo fue la ultima vez que un hombre Santo como en tu casa? La mujer no quedo satisfecha con compartir los alimentos con Eliseo, Ella busco también que la Santidad se quedará en casa, y dicha Santidad, no requiere mucho, requiere de:

  • Descanso —> Una cama
  • Trabajo —> Una mesa y silla
  • Iluminación —> Una lampara

¿En qué lugar de tu casa puede estar la Santidad? Ultima reflexión de esta primera lectura, para ver la gran capacidad de esta mujer para ver la Santidad. Cuando Eliseo la llama para profetizarle su embarazo, Ella no entra en la habitación, sino que se detuvo en la puerta. Ante nuestros ojos, a diario Dios se nos presenta y en muchas ocasiones lo vemos tan común y corriente que nos seguimos de largo o lo vemos como cualquier cosa… Lo mismo que paso con Esau, cuando profano su Primogenitura. Esta mujer reconoció como lo hizo Moises en el monte, que aquel era un lugar sagrado, al que no se debe uno acercar con sus capacidades y con sus zapatos.  ¿En qué lugar te quedas en la puerta? Es decir ¿qué lugar reconoces que es un lugar donde Dios esta? 

El Salmo de este Domingo, 88, en su primera estrofa, nos manda un comunicado sobre los tiempos de Dios. Así como la mujer Sunamita tuvo que esperar muchos años para poder ser Madre, o los Israelitas tuvieron que estar 400 años en Egipto, 40 años en el desierto, 70 años en Babilonia, o los 1800 años entre Abraham y Jesús, debemos confiar que el Señor nos dice: “Mi amor es para siempre y mi lealtad, más firme que los cielos”, es decir, no juzgues bajo el modelo de inmediatez las promesas de Dios, Él cumplirá sus promesas en ti, permanece fiel.


En la Segunda Lectura, de la Carta de San Pablo a los Romanos, nos habla de que mediante el Bautismo, nos incorporamos en la muerte del mismo Cristo, en la imagen que muestro abajo, se ve un baptisterio antiguo. Hoy celebramos el Sacramento del Bautismo mediante la aspersión, es decir, salpicar con agua, más en la antigüedad, y en algunos lugares aún actualmente, se daba el bautismo del catecúmeno mediante la inmersión, debía bajar (morir) a la piscina, para subir (vivir) a una nueva vida.  Ahora, si no estás dispuesto a morir a TU vida, no puedes nacer a vivir SU vida. La única forma de vivir nuestro sacramento del Bautismo es si decidimos morir, dejar, olvidar y entregar lo que somos, para vivir, ser, entregarnos a lo que Dios planea para nosotros. 

En el Evangelio de este domingo, del Evangelista San Mateo, Jesús usa una frase MUY ruda, elegir entre la familia y Él, parece que Jesús perdió la cordura. NO. Jesús está pidiéndonos que no exista NADA por encima de Él, ni siquiera lo que parece tan valioso como es la Familia, como son los Papás, o los Hijos. Es entonces que Jesús nos remata con lo que Pablo ya nos explico: “El que salve SU vida la perderá y el que la pierda por mí, la salvará” ¿Qué implica eso en mi vida? El centro de mi vida no soy yo, El centro del universo no soy yo, El centro de mis decisiones no debo ser yo. Debo de estar dispuesto a perder, para ganar, a dar para recibir, es Jesús de nuevo jugando a sus Paradojas Divinas.

IV. Oración

Toma, Señor, y recibe toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad; todo mi haber y mi poseer. Tú me lo diste, a Ti, Señor, lo retorno. Todo es tuyo: dispón a toda tu Voluntad. Dame tu Amor y tu Gracia, que esto me basta. Amen.

V. Compromiso

Reflexión:

¿A qué debo morir para poder nacer a la vida que Dios me tiene preparada? ¿Quién es el centro de mi vida? ¿Se reconocer cuando la Santidad pasa por mi casa?

Acción: 

Terminar de leer la historia de Eliseo, y la mujer Sunamita (II Reyes 4, 18-37) en familia. 

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

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