I. Experiencia de Vida
El cerebro humano tiene una capacidad enorme de captar muchas cosas, de hecho la capacidad de razonar y entender como funciona el mundo, y el universo es en si mismo una vía por la cual Dios se nos revela. El 1147 del Catecismo De la Iglesia Católica explica: Dios habla al hombre a través de la creación visible. El cosmos material se presenta a la inteligencia del hombre para que vea en él las huellas de su Creador (cf Sb 13,1; Rm 1,19-20; Hch 14,17). La luz y la noche, el viento y el fuego, el agua y la tierra, el árbol y los frutos hablan de Dios, simbolizan a la vez su grandeza y su proximidad. Como explique hace unas semanas donde explicaba que la razón es una fuente para encontrar a Dios, más no como una forma exacta, una formula matemática o científica, mmmm, todas son pistas, no son un camino exacto. Es por eso que la fiesta de la Trinidad es una fiesta misteriosa, es una fiesta que nos da las pistas de como encontrar a Dios:
- De forma misteriosa
- De forma unica y personal
- Elevando la razón al reino de la Fe
La Iglesia nos regala Santos con formación muy distinta, tenemos a los Doctores de la Iglesia, que son personas que nos han dejado métodos únicos de encontrar a Dios, y tenemos Santos humildes y sencillos, y con eso Dios no explica que no todos seremos San Agustín, Santo Tomas de Aquino o son Antonio de Padua, que también podemos ser San Marín de Porres o San Francisco de Asís, la Santidad, así como la Trinidad se nos muestra a cada uno de nosotros de forma misteriosa, única y perfecta, como la Oración Colecta de este Domingo no podría explicar mejor: “…revelaste a todos los hombres tu misterio admirable…»
II. Mensaje
- Los hombres no pueden deducir por medio de su propia razón el misterio de la Trinidad
- El numero 237 del Catecismo de la Iglesia Católica nos explica:
- La Trinidad es un misterio de fe en sentido estricto, uno de los misterios escondidos en Dios, «que no pueden ser conocidos si no son revelados desde lo alto» (Concilio Vaticano I: DS 3015).
- Dios, ciertamente, ha dejado huellas de su ser trinitario en su obra de Creación y en su Revelación a lo largo del Antiguo Testamento.
- Pero la intimidad de su Ser como Trinidad Santa constituye un misterio inaccesible a la sola razón e incluso a la fe de Israel antes de la Encarnación del Hijo de Dios y el envío del Espíritu Santo.
- Para poder entender la Trinidad usare 2 vías, (no son razonamientos, sino vías)
- La del amor.
- Dios es amor. 1 Juan 4:8
- Eso significa que dentro de la unidad de Dios, debe existir una dinámica de
- Alguien que Ama,
- Alguien que es Amado, y
- El producto de dicho Amor.
- Esta es la base de la Trinidad el Padre que Ama, el Hijo que es Amado y el Espíritu Santo que es el producto de dicho amor
- La del Imago Dei.
- San Agustín escribe sobre la Trinidad
- Empezó bajo la creencia de que estamos hechos singularmente a imagen y semejanza de Dios, no en nuestro aspecto físico, Dios no es físico, entonces ¿en qué somos “parecidos”? En lo que nos define como seres humanos y empezó con la capacidad intelectual, y en su propia mente encontró la analogía Trinitatis
- La palabra en latín para mente es Mens.
- Significa mucho más que simplemente la mente racional.
- Significa una energía oscura, insondable, elemental, más allá de lo manejable.
- “El guardián y tesorero de todas las cosas”
- Hoy conocemos al subconsciente, inconsciente y consciente.
- La imagen de uno mismo. Notitia Sui.
- Nuestras mentes pueden formar una imagen de sí mismas. La mente puede llegar a conocerse a sí misma como otro.¿Alguna vez han hablado consigo mismo? «¿En qué estaba pensando?, ¿Qué estuve haciendo ayer?, ¿Por qué hice eso?»
- Lo que hacemos es presentarnos a nosotros mismos como un objeto, hay un “yo” que está pensando sobre si mismo. ¿Nos estamos dividiendo en 2 personas?
- Mi mente tiene la capacidad de presentarse a sí misma como un objeto, un tercero. Cuando uno va a terapia, lo que busca es llegar a entender nuestra propia mente más plenamente.
- Ese autoconocimiento, conocimiento de uno mismo es la Notitia Sui.
- Así que tenemos 1) Mens y 2) Notitia sui. Una vez que estas 2 entidades se conocen, dice San Agustín, tienden a enamorarse, no en el sentido romántico.
- Ahora que nos percibimos más exactamente, más plenamente, llegamos a amarnos y apreciarnos a nosotros mismo más plenamente.
- Alguien bajo asesoramiento psicológico o dirección espiritual, esa persona se acepta mejor asimismo y por tanto se ama más, mejor, en plenitud.
- San Agustín llama a esto “Amor sui”, amor a sí mismo.
- La del amor.

III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación
Por primera vez en las ultimas semanas la primera lectura vuelve al Antiguo Testamento, y nos narra la segunda vuelta de Moises por la ley De Dios (recordar que Moises destruyo las primeras tablas de la Ley). En esta lectura vemos 6 características de Dios y 2 de Moises (que deberían ser las nuestras)
- Dios descendió en una nube. Dios nunca se va a mostrar en este mundo plenamente, lo hace a través de una nube, es decir algo misterioso, algo desconocido, algo que borroso. Dice San Agustín: “Si comprehendis non est Deus” (Si lo comprendes, no es Dios), para encontrar a Dios, o mejor dicho para encontrarte con Dios, debes estar dispuesto a ir más lejos de la razón.
- Dios es compasivo. Moises le dirá después en la lectura, aunque este pueblo (o yo) sea de cabeza dura… tomanos como cosa tuya. Dios no nos espera angelicales, nos espera humano, para que Él pueda mostrar su compasión.
- Dios es clemente. La palabra clemente viene del latín clemens, que significa dulce, benigno, bueno. A diferencia de la imagen de un Dios barbudo, enojon, y siempre con cara de malas, El Dios en el que creemos es dulce, benigno y bueno. Si no has visto esa cara de Dios, te estas perdiendo una parte de Él.
- Dios es paciente. Dios sabe que somos de cabeza dura, y nos tiene paciencia, como en la parábola del Hijo Prodigo, el Padre nos espera, y cada tarde se sienta en el porche de su morada a esperarnos con amor, no es una paciencia para decirnos: “Te lo dije” es una paciencia para ponernos de nuevo el anillo, revestirnos, y matar al becerro gordo.
- Dios es misericordioso. Dice el Salmo 129 (ó 130) “Señor, si tú tuvieras en cuenta nuestros pecados, ¿quién, oh Señor, podría permanecer?” Y en la misa repetimos “…no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia…” nuestra Fe esta puesta en su misericordia, no en nuestras capacidades.
- Dios es fiel. El Salmo 22 bellamente recita: “Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad«
Moises (al igual que nosotros) tiene 2 reacciones:
- Postrarse en tierra. Es decir reconocer que sus capacidades, su intelecto, su experiencia, no sirven para entender aquello, vean como es la misma actitud que los discípulos tomaron en la transfiguración, y la misma posición de los seminaristas antes de ser ordenados Sacerdotes. Es reconocer que por mis medios no puedo entender, ni disfrutar de la presencia de Dios.
- Adorarlo. Al ver tal grandeza, no puedo hacer nada más que adorarlo y ver en Él la fuente de vida y de salvación.
San Pablo, nos invita a llevar la Imagen Trinitate, o la Imago Dei a la perfección, es decir a la Santidad. Y nos pide como Cristianos que nos animemos a vivir en paz y en armonía, ya que así podría Dios estar con nosotros. San Pablo termina esta lectura con una vía de la Trinidad, no por lo que es la Trinidad, sino por sus efectos:
- Jesus nos da la gracia
- El Padre nos da el amor, y
- El Espíritu Santo nos da la unidad.
El Evangelio, de San Juan, nos lleva a entender lo que el Catecismo nos expresa en el numero 237 al decir: “La intimidad de su Ser como Trinidad Santa constituye un misterio inaccesible a la sola razón e incluso a la fe de Israel antes de la Encarnación del Hijo de Dios y el envío del Espíritu Santo.” Es decir, antes de que Jesus venga a la tierra no podemos entender a un Dios trino, es decir hasta que el Amor del Padre se derramo en la gracia del Hijo, pudimos entender la Trinidad, en la unidad del Espíritu Santo.
IV. Oración
Santísima Trinidad, Dios Trino y Uno, Padre, Hijo y Espíritu Santo, principio y fin nuestro, postrado delante de Ti te rindo homenaje: ¡Bendita y alabada sea la Santísima Trinidad!; a Ti, Trinidad Santísima sea todo honor, gloria y alabanza por toda la eternidad, de todo corazón creo en Ti y tu fiel devoto deseo ser, yo (NOMBRE) acudo a Ti con entera confianza para pedirte me vea siempre libre del mal así como de todas las adversidades y peligros, y en mis necesidades, te ruego, me otorgues tu favor.
Padre del Cielo, Jesús Buen Pastor, Espíritu Santo, os suplico por la intercesión y merecimiento de la Santísima Virgen María, me deis vuestra ayuda, guía y protección en todos los asuntos y preocupaciones de mi vida. Gloria a Ti Dios Padre, fuente de bondad y eterna sabiduría, de ti procede la vida, de ti nos viene el amor, haz que todo momento obre con rectitud y prudencia para gozar de los bienes y consuelos que me envías; acuérdate que soy tu hijo-a, y apiádate de mis padecimientos, de mis necesidades y concédeme asistencia en esta difícil situación: (HACER PETICIÓN). Gracias Padre misericordioso por estar ahí.
Gloria a Ti Dios Hijo del Padre Celestial en cuyo Sagrado Corazón mi alma encuentra refugio, enséñame a imitar fielmente tu vida y tus virtudes, dame firmeza y constancia para cumplir tus enseñanzas y haz que practique más a menudo obras de caridad, no me abandones en las luchas diarias, líbrame de los lazos que me tienda el enemigo, aléjame y protégeme de toda adversidad que me perturbe y concédeme tu milagrosa ayuda en este problema: (REPETIR PETICIÓN). Gracias mi buen Jesús por estar a mi lado en los momentos de desesperanza y angustia.
Gloria a Ti Espíritu Santo, claridad que todo lo ilumina, y que eres el gozo, la armonía y la alegría de la creación, haz que sea siempre dócil a tus divinas inspiraciones dame paz, dame auxilio en mis carencias y problemas y concédeme tu ayuda para que pueda alcanzar lo que en estos momentos tanta falta me hace: (REPETIR PETICIÓN). Gracias Espíritu Divino de Amor por auxiliarme cuando todo está oscuro y necesito Luz.
Madre y Reina mía, Señora de los Cielos Tú que estar tan cerca de la Santísima Trinidad ruega por mí y mis actuales problemas y carencias, sé Tú mi abogada y media para que mi suplica sea atendida, haz que obtenga el milagro que tanto preciso en mi vida. Gracias mi amada Madre, bendita Virgen María, por tan ser comprensiva y atender siempre nuestras demandas. Divina Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, concédeme tu clemencia, concédeme tu bondad y dame pronta solución en mis tristezas y angustias.
Amen.

V. Compromiso
Reflexión:
¿Soy yo una Imagen De Dios? ¿Es mi familia una imagen de la Trinidad?
Acción:
Buscar un momento en el que pueda ver en mi vida el Amor del Padre, la Gracia del Hijo, y la Unidad del espíritu Santo en mi familia

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