I. Experiencia de Vida
Tengo la bendición de tener un Papa súper bueno para arreglar, cualquier cosa, coches, muebles, plomería, carpintería, todo. Mientras viví en casa de mis Papas, nunca vi algo descompuesto, Él lo arreglaba, aun hoy en mis 40s, mi Papa me ayuda arreglando muchas cosas de mi casa, y es una forma muy cariñosa con la que Él me muestra que me ama. Ahora, imaginen que mi Papa me siguiera ayudando con mi trabajo, o con mi labor en la Iglesia, o en mi día a día de la casa, diríamos que yo no he madurado, que no soy un adulto, sino un niño, es decir, para que yo pueda crecer, mi Papa, mi creador humano, debe de “alejarse” de mi vida, no desaparece, no se va, no deja de estar en mi, más debe “alejarse” para que yo realice todas las obras y las acciones que Él me enseño. Hace poco cambie unos extractores de aire en la casa, con mucho del conocimiento que Él me dio de como arreglar cosas, Él no estaba en mi casa, pero sus enseñanzas estaban conmigo, casi podía escuchar su voz diciendo: para atornillar debes de apretar en el sentido de las manecillas del reloj, o sostén con esta mano y aprieta con la otra. Con todo el amor que un Padre puede tener con sus hijos, en algún momento los debe dejar ir. Hoy celebramos que Dios nos «deja», para que hagamos cosas más grandes que las que Él hizo.
II. Mensaje
- El Señor no sube al cielo como un cierre de película, sube al cielo como un inicio de sus operaciones universales, nos deja como soldados a trabajar en la tierra, mientras Él desde el cielo puede dirigir las operaciones.
- La Ascensión de Jesús a los cielos no es un acto aislado de la historia, es una invitación para que nosotros hagamos el trabajo de Dios en la tierra. Nosotros debemos llevar la buena nueva a todas las naciones, bajo la dirección de Jesús por medio del Espíritu Santo.
- La Misión de la Iglesia, narrada en sus inicios en los Hechos de los Apóstoles esta dividida en 3 cosas que Jesús pide antes de ascender a los cielos:
- Ser sus testigos en Jerusalén (Capítulos 1 al 8)
- Ser sus testigos en Judea y Samaria (Capítulos 8 al 15)
- Ser sus testigos en toda la tierra (Capítulos 15 al 28)
III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación
Inicia la primera lectura de este domingo con la narrativa de san Lucas a Teófilo (el prefijo Teo, griego que significa “Dios”, y Filo, que significa «amor”) , y como buen científico (era Medico), inicia presentando las evidencias de la Resurrección: conversaciones con sus discípulos, y las instrucciones que los dio por 40 días. ¿Por qué 40 días? Nosotros hemos pasado por esos 40 días, y la liturgia ha sido muy clara en mostrarnos lo diferente que son estos 40 días, en vez de usar el Antiguo Testamento durante estos 40 días, hemos leído en la 1ª lectura, el libro de los Hechos de los Apóstoles, este tiempo se conoce como el tiempo de la mistagogia. Un tiempo de preparación. Después Jesús les pide que se queden en Jerusalén, para recibir al Espíritu Santo, ¿Con qué inicia la vida publica de Jesús? Con su Bautizo, (María le “robo” el milagro de las Bodas de Cana), al igual, les dice a los discípulos que su vida publica iniciara con la recepción del Espíritu Santo (en Pentecostés) Jesús asciende a la vista de sus discípulos, para que vean a donde están llamados ellos también, y nosotros por igual, y un día, como dicen los ángeles volverá. En cualquier religión, después de hacer un sacrificio, se quema 🔥 la víctima, y se mira subir el humo al cielo. Al salir de la tierra, no significa que esta lejano, sino que esta fuera del tiempo y el espacio, y esta en todo el tiempo y el espacio. Por eso El puede estar hoy aquí con nosotros.

En el salmo de este domingo 47 (46) el Salmista esta entronando a Dios Padre a través de su Hijo, y nosotros debemos de ver en la ascensión de Jesús a los cielos su coronación como Rey de toda la tierra, es esta fiesta de la ascensión del Señor una fiesta que nos muestra a un Jesús 100% divino, con la capacidad de subir a los cielos por sus propias fuerzas para tomar su lugar a la derecha del Padre.
En la Segunda Lectura (dejamos de leer a Pedro y regresamos a leer las cartas de San Pablo, hoy a los Efesios), El Apóstol Pablo pide para que nuestra mente se pueda abrir a conocer a Jesús, y que podamos ver en que, y en quien esta nuestra esperanza, la esperanza del Cristiano no esta en un aumento, en una vacuna, en una novia, esposa o hijos, nuestra esperanza esta en que como Jesús un día subiremos a los cielos a gozar de la presencia de Dios. Este Jesús que es nuestra esperanza, es el mismo del que hablamos en el Salmo, es aquel que tienen TODO el poder en el cielo y en la tierra, y que te llama amigo. Este domingo el Evangelista cambia, veníamos leyendo a San Juan, y hoy leemos a San Mateo, en sus lineas finales. Mateo quiere hacer aquí una serie de simbolismos para indicar que este final, es también un principio:
- Jesús invito a sus seguidores en Galilea, para despedirse vuelve a Galilea.
- Jesús hizo su mayor predicación en un monte, Jesús sufrió psicológicamente en un monte (Olivos), Jesús murió en un monte (Golgota), y Jesús les da la misión más importante en este monte.
- En la noche de la Resurrección varios lo vieron, más Tomas no creo, hoy hay algunos que titubean (símbolo de que aun no tienen al Espíritu Santo).
Ahora Mateo, en la segunda estrofa nos va a dictar puntos que parecen separados, más están íntimamente conectados, Jesús inicia confirmando lo que hoy San Pablo y el Salmista nos dijeron ya, que Jesús tienen todo el poder en el cielo y en la tierra. Y después, como desconectado Jesús da el mandato misionero, ¿Para qué Jesús inicia este mandato con este “charoleo” de su poder?
Por 2 razones, una para que nos sometamos a su mandato, y para saber que tenemos el respaldo del Rey del Universo, no nos respalda un gran filosofo o un profeta poderoso, nos respalda el Rey del Universo, por eso termina Mateo: “y sepan que yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo»
IV. Oración
Toma, Señor, y recibe toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad; todo mi haber y mi poseer. Tú me lo diste, a Ti, Señor, lo retorno. Todo es Tuyo: dispone de ello según Tu Voluntad. Dáme Tu Amor y Gracia, que éstas me bastan.
V. Compromiso
Reflexión: ¿Estoy consciente que hacer la voluntad de Jesús, es mi primera misión en esta vida? ¿Cuál es la voluntad De Dios en mi vida?
Acción: En familia, pregúntense ¿cómo se perciben? ¿Cuál creen que sea el plan de Dios en la vida de sus hijos, esposos, hermanos, etc?
