La Virginidad de María

I. Experiencia de Vida

Cuando estamos rezando el Rosario, y terminamos los misterios se reza un
Padre nuestro y luego hacemos tres oraciones:

  • Dios te salve, María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen purísima antes del parto…
  • Dios te salve, María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen purísima en el parto…
  • Dios te salve, María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen purísima después del parto…

Cuando era chico estas oraciones ponía mucha atención para no perderme en el orden Trinitario, así como el momento de la virginidad de María.

Parecía en aquella época, un simple juego de concentración, más con el tiempo empecé a ver la relación e importancia de que la Virgen es pura antes del parto por el Padre, es pura durante el parto por el Hijo, y es pura después del parto por su Esposo que es el Espíritu Santo, es decir la persona de la Trinidad es quien le da la gracia de mantenerse pura y virginal, más su intención de someterse al plan de Dios (la Teonomía).

II. Mensaje

El dogma no solo esta basado en el juicio y criterio de la Iglesia. El propio profeta Isaías lo profetizo, Miqueas lo confirmo y Mateo lo testifico: «Ella es la Virgen que concebirá y dará a luz un Hijo cuyo nombre será Emanuel» (Cf. Is., 7, 14; Miq., 5, 2-3; Mt., 1, 22-23)

Durante el Concilio Vaticano II, en la Constitución dogmática sobre la Iglesia Lumen Gentium, dedica todo el Capitulo VIII para explicar los dones de la Virgen y obviamente su virginidad.

Más esto no es nuevo, desde el Segundo Concilio de Constantinopla (553) se le otorgó a María el titulo de «siempre virgen» (aeiparthenos).

Santo Tomas de Aquino también enseñó esta doctrina (Summa theologiae III.28) que «Cristo quiso demostrar de tal modo la verdad de su cuerpo, que a la vez se manifestase su divinidad. Y por eso unió lo sublime con lo modesto. De donde, para manifestar la verdad de su cuerpo, nace de una mujer. Pero para mostrar su divinidad, nace de una virgen«.

El Papa Paulo IV lo confirmó en el Cum quorundam el 7 de agosto de 1555, en el Concilio de Trento:

Quienes afirmaren que la misma beatísima Virgen María no es verdadera madre de Dios, ni permaneció siempre en la integridad de la virginidad, a saber, antes del parto, en el parto y perpetuamente después del parto [incurren en anatema].

Y nuestro Catecismo en su numero 499:

«La profundización de la fe en la maternidad virginal ha llevado a la Iglesia a confesar la virginidad real y perpetua de María incluso en el parto del Hijo de Dios hecho hombre. En efecto, el nacimiento de Cristo «lejos de disminuir consagró la integridad virginal» de su madre. La liturgia de la Iglesia celebra a María como la ‘Aeiparthenos’, la ‘siempre-virgen’.»

III. Lectura de la Palabra

Para poder profundizar en este dogma, utilizaremos muchos textos bíblicos que nos darán el contexto necesario para fundamentar el Dogma:

  • Éxodo 40, 34-35
    • Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Yaveh llenó el tabernáculo. Y no podía Moisés entrar en el tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Yaveh lo llenaba.
  • Lucas 1, 35
    • El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra.
  • ¿Qué era el Arca de la Alianza y el templo? El lugar de Dios con los hombres
  • ¿Qué contenía el Arca de la Alianza?
    • Las Tablas de la Ley
    • El Maná
    • La vara de Aarón
  • 2 Samuel 6, 11
    • Y estuvo el arca de Yahveh en casa de Obed-edom geteo tres meses; y bendijo Jehová a Obed-edom y a toda su casa.
  • Lucas 1, 56
    • María se quedó con Elizabeth unos tres meses y luego regresó a su casa.
  • 2 Samuel 6,14-16
    • Y David danzaba con toda su fuerza delante de Yahveh ; y estaba David vestido con un efod de lino. Así David y toda la casa de Israel conducían el arca de Jehová con júbilo y sonido de trompeta.  Cuando el arca de Yahveh llegó a la ciudad de David, aconteció que Mical hija de Saúl miró desde una ventana, y vio al rey David que saltaba y danzaba delante de Jehová.
  • Lucas 1, 44
    • Te digo que tan pronto como llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de alegría la criatura que llevo en el vientre.
  • 2 Samuel 6:9
    • Pero ese mismo día David tuvo mucho miedo ante el Señor, y exclamó: «¡Ni pensar en llevarme el arca del Señor!»
  • Lucas 1, 42-43
    • ―¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el hijo que darás a luz! Pero ¿cómo es esto, que la madre de mi Señor venga a verme?.
  • Apocalipsis 11:19, 12:1-2
    • Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.
    • Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.
  • 2 Macabeos 2:4-8
    • El profeta, por instrucciones de Dios, se había hecho acompañar por la tienda del encuentro con Dios y el arca de la alianza, y que se había dirigido al monte desde el cual Moisés había visto la tierra prometida por Dios, y que, al llegar allí, Jeremías había encontrado una cueva, en la que depositó el arca de la alianza, la tienda y el altar de los inciensos, después de lo cual tapó la entrada. Algunos de los acompañantes volvieron después para poner señales en el camino, pero ya no pudieron encontrarlo. Jeremías, al saber esto, los reprendió diciéndoles: “Ese lugar debe quedar desconocido hasta que Dios tenga compasión de su pueblo y vuelva a reunirlo. Entonces el Señor hará conocer nuevamente esos objetos; y aparecerán la gloria del Señor y la nube, como aparecieron en tiempos de Moisés y cuando Salomón pidió al Señor que el templo fuera gloriosamente consagrado.”

IV. Reflexión y Explicación

  • ¿Qué era el Arca de la Alianza y el templo?
    • El lugar de Dios con los hombres
  • ¿Qué contenía el Arca de la Alianza?
    • Las Tablas de la Ley… La palabra de Dios en piedra
    • El Maná… el pan del cielo
    • La vara de Aarón… símbolo del Sumo Sacerdote
  • Jesús es la presencia de Dios entre nosotros
  • María nos da a Jesús
    • Jesús es LA Palabra (Juan 1, 14)
    • Jesús es el pan de vida (Juan 6, 32)
    • Jesús es el Sumo Sacerdote (Hebreros 4, 14)

V. Oración

Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre. Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo. Amen.

VI. Compromiso

Reflexión: ¿Vivo mi vida con la dignidad que María vivió su vida?

Acción: Dedicar un día a la semana para el rezo del Rosario.

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

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