Domingo de Resurrección – Ciclo A – Mi actitud ante la Resurección

I. Experiencia de vida
¿Alguno de nosotros podría decir que ha visto el viento? No¿Alguno de nosotros podría decir que ha visto los efectos del viento? Si
Así es con Dios, es muy probable que no lo veas, y por consiguiente creas que no existe, más si haces una pausa, veras al Señor en sus efectos.
Existe un cuento hermoso… Un hombre muy apuesto, hablaba todo el tiempo a la gente del pueblo de cuanto amaba a una mujer, y todo el pueblo escuchaba sus historias; también había en aquel pueblo un hombre humilde que estaba enamorado de la misma mujer.Pasaron los años y la mujer se caso con el hombre humilde. Cuando le preguntaban al hombre apuesto, ¿por qué se caso con Él y no contigo? El respondió: “Mientras yo hablaba de Ella, Él hablaba con Ella”
El verdadero amor no esta en las palabras o en los elementos del amor, sino en los efectos del amor. El anillo que llevo en mi dedo, no es el que me hace un hombre casado, eso es solo un recordatorio, lo que me hace un hombre casado, es el amor diario que le doy a mi esposa.


II. Mensaje


Ninguna de las 2 narraciones del Evangelio, ni la de San Juan, ni la de Lucas de este domingo, nos cuentan CÓMO fue la resurrección, es más pareciera que a los Evangelistas, la forma no les causa ninguna impresión, y lo que nos narran ambos es la actitud que suscita en los seguidores de Cristo, en el caso de San Juan, hay un verbo que se repite: Correr. Es decir la resurrección de Cristo debe acelerar nuestro caminar, ya no puede ser un caminar o trotar… HOY DEBEMOS DE CORRER.Lo mismo sucede en el Evangelio de Lucas… la acción de Cristo lleva a los discípulos de Emaus a levantarse inmediatamente y regresar a Jerusalén.

III. Lectura de la Palabra, Reflexión y Explicación 


En la primera lectura, la liturgia nos hace una trampa, nos narra una historia que parece fuera de contexto, dice el texto: En aquellos días, Pedro tomó la palabra. ¿Cuando fue eso? ¿A quien se dirigió? Date unos minutos y lee el Capítulo 10 y 11 de los Hechos de los Apóstoles, veras la importancia que tiene para nosotros, los no judíos, este texto.Pedro, explica algo que siempre he encontrado sorprendente, dice que se le apareció a “no a todo el pueblo, sino únicamente a los testigos que Él, había escogido” ¿No hubiera sido mejor que Jesús se hubiera aparecido en el techo del templo de Jerusalén y les hubiera dicho a Anas y a Caifas: “Mírenme, he resucitado”? Dostoyevsky, nos narra en los Hermanos Karamazov, la historia del Gran Inquisidor, y vemos como Cristo después de hacer un milagro es apresado y enviado a la muerte, de nuevo.La resurrección o cualquier milagro no sucede para el que NO cree, solo con los lentes de la Fé, lo puedes ver, esto no significa que vaya contra la razón. La Fe es supra-racional, nunca contra-racional. Los hechos históricos están ahí: Jesús resucito, pero vean como el mismo Pedro, lo dice, no se presento a todos, pero todos aquellos que crean en Él reciben, por su medio, el perdón de los pecados.
En el Salmo hay una frase que me ha parecido siempre hermosa: “La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular”, fíjense como el Salmo no dice que la piedra fue rechazada por cualquiera, fue rechazada por quien más sabe de construcción. Nosotros podemos sufrir del mal de este Salmo, ser los que sabemos de construcción, más no reconocemos a la Piedra Angular. ¿Qué debo hacer para poder reconocer a Cristo en mi vida? El ya resucito, ¿tu quieres que Él te resucite a una nueva vida o prefieres quedarte donde estas?
En la Segunda Lectura San Pablo usa 2 elementos claves para cualquier ser humano del Siglo I, la levadura y la masa, podríamos usar hoy la leche y el cereal, el cafe y la leche, ¿Quien es la levadura? ¿Quien es la masa?Si leemos con detenimiento, esta lectura no habla de hacer nada, de hecho habla del acto de vaciarnos de la levadura vieja. ¿Qué levadura esta afectando a tu masa? Hoy entrégala, hoy sacrificarla, es hoy el día en que Cristo te pide que le des tu masa, que les des TU VIDA, para que Él pueda resucitarla, es decir darle un nuevo sentido a tu vida, que ya no será tuya, ya que te has vaciado, ahora es la vida de Cristo.
Como en todas las grandes festividades Católicas, este domingo tenemos una secuencia, en sus inicios estas secuencias debían ser cantadas. En la secuencia pascual, que hoy se obliga, y en los siguientes ocho días se sugiere, hay dos mensajes que no debemos perder

  1. A Dios y a los culpables unió con nueva alianza. Este texto es reflejo de lo que leímos en la narración de la pasión y muerte de Nuestro Señor, el velo del templo se rasgo, es decir, ya no hay nada que nos separe de Dios, Cristo nos abre una comunicación directa con el Padre.
  2. Primicia de los muertos…que estas resucitado; la muerte en ti no manda. Si Jesús es nombrada primicia, significa que nosotros también, como Él moriremos, más la muerte que ya no manda en Él, tampoco tiene poder sobre nosotros, estamos amenazados, no de muerte, sino de vida. Ya nada debe encadenarte.

La liturgia del domingo de Resurrección nos da 2 opciones, la lectura de San Juan y la lectura de San Lucas.Déjenme reflexionar con ustedes el texto bellísimo de Emaus, de San Lucas, tomando verbos particulares del texto:

  • Comentaban todo lo que había sucedido. Cuando comentamos, normalmente estamos fuera de la acción, somos simples espectadores, hoy en este domingo de resurrección, tú puedes comentar la resurrección o vivirla, puedes irte de Jerusalén o puedes quedarte con Jesús.
  • Jesús se les acercó y comenzó a caminar con ellos. Estoy seguro que si estas leyendo estas líneas, es porque el Señor esta cerca de ti, ahora, lo dejarás caminar contigo, ve la conjugación del verbo siguiente, comenzó, es decir nos dice que inicio, nunca nos dice cuando terminara esa acción, como si que Cristo caminara a tu lado dependiera puramente de que tu le digas: “Quédate con nosotros”.
  • No lo reconocieron. ¿Qué te tiene hoy con lo ojos cerrados? ¿Qué te haría no reconocer hoy a Jesús? Puede ser Netflix? Puede ser alguna red social? Puede ser algún pecado? Ante esta ceguera, Cristo te pregunta: “¿De qué cosas te preocupas, que te llenan de tristeza? Es tu tristeza más grande que el amor de Dios? Tus lagrimas no te están dejando ver a Cristo resucitado?
  •  Nosotros esperábamos. ¿Qué esperas de Jesús? ¿Qué crees que Jesús te traiga en este Domingo de Resurrección? Jesús les va a explicar a los discípulos que no es de acuerdo a nuestro plan, sino de acuerdo al suyo que debemos llevar nuestra vida. Deja de esperar y mejor ponte a preguntarle: Señor tú que esperas de mi?
  • Les explico. Hoy es muy probable que leas cosas en los textos bíblicos que no entiendas, eso es normal, lo que no esta bien, es que te quedes así, Jesús le explica el texto a los discípulos para que tenga sentido en SU vida, ya no es un simple texto, es una profecía lo que los profetas dijeron/escribieron, es decir Jesús les esta presentando el plan divino, Eso que Dios ha preparado para nosotros desde la eternidad. La explicación de Cristo siempre viene a la pregunta ¿Para qué? Nunca a la pregunta ¿por qué?
  • El hizo como que iba más lejos. «Teme a la gracia de Dios que pasa y no vuelve» – San Agustín
  • Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Solo al recibir la comunión podemos abrir los ojos, no los humanos, sino los ojos de la FE, los ojos que pueden reconocer a Jesús. ¿Quieres reconocer a Jesús? Vive la Eucaristía, no sirve que te expliquen las escrituras, no es suficiente, eso solo te prepara, el verdadero encuentro con Cristo lo tienes en la Eucaristía. Vean como Emaus es como una misa, tenemos la Liturgia de la Palabra y la Liturgia de la Eucaristía, y están entrelazadas, requieres primero que Cristo te explique las escrituras para que El Señor parta para ti el pan.
  • Se levantaron inmediatamente. Cuando la palabra de Dios llega a tu vida, no puedes quedarte estático, Jesús siempre va a pedirte que una vez que lo encuentres que te pongas en acción, que vuelvas a Jerusalén.

IV. Oración

Señor Dios Padre, que por medio de tu Unigénito, vencedor de la muerte, nos has abierto hoy las puertas de la vida eterna, concede a quienes celebramos la solemnidad de la resurrección del Señor, resucitar también en la luz de la vida eterna, por la acción renovadora de tu Espíritu.


V. Compromiso 


Reflexionar el evangelio de San Juan: “Contempló los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús,  puesto no con los lienzos en el suelo, sino doblado en sitio aparte”. El lienzo arrugado quería decir: “He terminado“.Ahora bien, si el amo se levantara y dejara el lienzo doblado al lado del plato, el siervo no osaría tocar aún la mesa, porque ese lienzo doblado quería decir: “¡volveré!”.

Publicado por Juan Carlos Carrillo

Juan Carlos Carrillo es un predicador Católico. Ha trabajado para distintos movimientos religiosos, como el Regnum Christi, Familia Educadora en la Fe, la Arquidiócesis de Tlalnepantla, entre otros. Juan Carlos inicio su formación religiosa en Familia Educadora en la Fe desde los 3 años. A los 13 años se convirtió en animador de grupos juveniles. A los 19 años entro al movimiento Regnum Christi donde se encargo en durante varios años de los Círculos de Estudios, Horas Eucarísticas y Retiros. A los 24 años se convirtió en el Vice-Coordinador Nacional de Universitarios del Movimiento Familia Educadora en la Fe y a los 27 tomo la responsabilidad como Coordinador Nacional de Juveniles del mismo movimiento. Juan Carlos se dedica a dar charlas, conferencias y catecismo a jóvenes y adultos buscando que encuentren el amor de Dios en sus vidas.

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